Alejandro Ruiz, Socio-Director de Dspartner, analiza en este artículo, de forma práctica, cómo la formación puede ayudar al desarrollo del sector logístico.
24 enero 2008 / Casacochecurro.com El desarrollo de la logística en España ha venido de la mano de dos factores fundamentales: el primero, el desarrollo de las infraestructuras logísticas (carreteras, aeropuertos, puertos, áreas logísticas intermodales...etc) y el segundo, la capacidad de los profesionales de las empresas para recopilar y analizar la información resultante del proceso logístico.
— Del primero de ellos podemos hacer responsables a los gobiernos (estatales, autonómicos y locales) quienes deben tomar por un lado, la decisión de dónde invertir y por otro ejercer el control de las inversiones propuestas. Buena prueba de ello, ha sido el Fondo de Cohesión, que ha financiado proyectos de inversión pública en los Estados miembros de la Unión Europea que tienen un PNB per cápita inferior al 90% de la media comunitaria, destinados a mejorar el medio ambiente y la integración en las redes transeuropeas de transporte y de las que, sin duda, España se ha beneficiado. Capítulo aparte merece el asunto de por qué nuestros vecinos franceses no han desarrollado los proyectos de interconexión pirenaica pendientes, situación que hubiera sacado a España de su problema de periferia respecto a Europa y que, sin duda, hubiera traído un mayor desarrollo.
Del segundo factor, la formación, debemos hacer responsables a las empresas que, en ocasiones, por necesidades del día a día, y seguramente por no ver claro un retorno de la inversión, en general invierten poco en formar a sus empleados, o sino véase el porcentaje de gasto en formación de cada empresa. Hoy en día, disponemos de tecnología de fácil acceso (ofimática) que nos permite capturar y tratar información de una manera ágil y eficiente. El problema puede venir cuando debemos analizar y sacar conclusiones de ella y ahí es donde la formación, como base para la mejora continua en la empresa, toma importancia. Contar con personas formadas en logística, contribuye de forma positiva a la toma de decisiones en la dirección de una empresa.
El desarrollo logístico en el que se encuentra actualmente Andalucía, corresponde al de un área que se desarrollará mucho a nivel infraestructuras pero que necesita aumentar la competitividad de sus profesionales en logística. Si vamos a ser capaces de asumir una mayor cantidad de movimiento de mercancías y con una mayor complejidad, debemos prepararnos, de ahí la importancia de tener personal formado.El que haya desarrollado su profesión en logística durante, al menos, los últimos diez años, ha vivido las diferentes fases de oferta formativa que hemos tenido en el sector. Hace una década, la oferta formativa, no digo que fuera inexistente, pero escasa y difícil de encontrar y claro, un exceso de algo lleva inevitablemente a un exceso de lo contrario encontrándonos hoy en día un bombardeo continuo de cursos, seminarios, másters, etc, que tampoco es lo que se necesita ya que lo que se demanda, una vez cubierto el cupo cuantitativo, es la calidad de la formación.
Yo desde aquí animo a las empresas a invertir en formación en logística, a invertir en buena formación que es aquella que despierta la intuición y el ingenio que, seguro tienen nuestros empleados, y huye de principios y convenios que encorsetan la creatividad. Eso sí, advirtiéndoles también de ante mano que la formación, por si sola, no vale de nada. Lo que realmente traerá consigo un retorno de la inversión seguro será la conjunción entre la propia experiencia de los profesionales y el grado de competitividad de éstos actuando la formación como acelerador de ésta.
Por Alejandro Ruiz - Socio Dtor. , Consultora Logística y Calidad
Artículo presentado en las Jornadas sobre formación en la logística organizadas por Fundación Almeriport a través de FORMATIO