16 abril 2008 / Casacochecurro.com Utilizando un sistema de lavado mediante agua a presión, con el que bastan entre 40/50 litros para limpiar la carrocería de un turismo de tamaño medio, cada usuario tendría suficiente con una media de 750 litros anuales para mantener la limpieza de su automóvil. Lavar el coche en casa, mediante el agua potable de una manguera doméstica es un hecho prohibido por ley a causa del malgasto innecesario de agua que se produce: unos 500 litros de agua por cada lavado. Teniendo en cuenta la media de 15 lavados anuales, utilizar este sistema ilegal de lavado supondría un gasto de 7.500 litros de agua anuales (es decir, casi 7.000 litros más que utilizando el agua a presión).
— Los túneles de lavado son una opción intermedia que, estando perfectamente regulados por la ley, suponen igualmente un malgasto de agua. Este sistema de lavado de vehículos gasta entre 75 y 300 litros por vehículo, dependiendo si la instalación dispone o no de un sistema de reciclado del agua.
Ernesto Barrera, Responsable Técnico de Elefante Azul en la Península Ibérica, incide en la importancia de la repercusión que el uso de un sistema u otro tiene no sólo en referencia al consumo responsable del agua, sino también sobre otros aspectos relativos al medio ambiente. Según Barrera, "lavar el vehículo en el jardín o en la calle, o bien en centros de lavado no preparados para el tratamiento de las aguas usadas, contamina y consume una gran cantidad de agua. El gasto de agua no está controlado, por lo que se desperdicia mucha más, mientras en los centros de lavado a presión el gasto de agua es menor y controlado, ya que el usuario gasta la necesaria. La suciedad del coche puede contener restos de polvo e insectos, restos de contaminación ambiental de áreas urbanas, residuos provenientes de coches como metales pesados de placas de frenos, residuos con hidrocarburos por la combustión o no de la gasolina...por todo ello, lavar el vehículo en casa, ya sea con manguera o con un cubo de agua, supone que todos esos residuos vayan a la red pluvial o directamente a la napa freática, lo que implica una degradación del planeta. El lavado en casa está estrictamente prohibido, hecho que hasta hace poco aún desconocían muchos automovilistas".
Precisamente por estos motivos, aunque nos encontremos en una situación de sequía, optar por dejar de lavar el coche no es tampoco la solución. Ernesto Barrera apunta al respecto que "si acumulamos mucha suciedad en el vehiculo y si dejamos que la lluvia lo lave cuando caiga, parte de la suciedad acumulada puede ir directamente a la napa freática, con lo que continuaremos contaminando y perjudicando gravemente al medio ambiente."
El consumo de agua y los sistemas de lavado
En
España existen básicamente cuatro formas de lavado: el de alta presión,
el de rodillo con y sin reciclaje de agua y el manual. Las diferencias
en el consumo de agua son notables: el sistema de lavado a presión
utilizado por Elefante Azul gasta cerca de 50 litros por vehículo,
mientras que el consumo del rodillo con reciclaje es casi el doble. Entre
el lavado manual de un vehículo con manguera y otro a alta presión se
puede ahorrar más de un 90% en el consumo de agua. Lavar un vehículo en
el jardín, en la calle o simplemente en centros no diseñados para el
tratamiento y consumo de agua, supone un gesto innecesario de agua y un
efecto nocivo sobre el medio ambiente.