En el caso de productos Business-to-Business, el 36% de las medianas empresas (10 a 49 empleados) y el 40% de las compañías de 50 a 200 trabajadores hacen uso de Internet en el proceso de compra. De estas últimas, el 13% ya adquiere los productos a través de la red.
A raíz de estas cifras que se reflejan en el estudio, se extrae que Internet le ha ganado la carrera a los formatos tradicionales de marketing como las ferias, folletos informativos, catálogos, marketing directo y directorios, posicionándose como la segunda fuerza (por detrás de la fuerza de ventas) para identificar potenciales proveedores (en el 31% de los casos), comparar características y precios de productos (en el 28%) y tomar la decisión final de compra (en el 24%).
De hecho, la mitad de las empresas han descubierto mejores precios de productos a través de la red, un 35% ha comprado a través de canales tradicionales al menos un producto que había seleccionado previamente en Internet y un número significativo de empresas ha modificado su compra como consecuencia del uso de la red.
De estas empresas que han cambiado aquello que iban a comprar tras parar por Internet un 30% ha descubierto otras alternativas que no tenía en mente en el momento de empezar la búsqueda, un 22% ha comprado un producto distinto al que había considerado inicialmente y un 20% ha cambiado de marca.
Estos datos revelan el papel fundamental de Internet en un momento en el que las pymes necesitan encontrar aquello que es más asequible para su negocio y su bolsillo de manera rápida y eficaz y a través de un medio que les permita fácilmente buscar, comparar y tomar la decisión final de compra.