En menos de 15 días, entre el 13 y el 27 de mayo, los agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil han llevado a cabo una importante intensificación de controles de velocidad dentro de la campaña realizada por la Dirección General de Tráfico en carreteras secundarias, en la que se ha controlado la velocidad de 1.159.986 vehículos. De estos vehículos, han sido denunciados por superar los límites de velocidad permitidos 35.079, un 3,02%, porcentaje ligeramente superior al de la campaña efectuada en la misma época del año pasado, donde dicho porcentaje fue de 2,36%. Además, más de la mitad de los denunciados (23.502) recibieron la notificación por parte de los agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil en el momento de la denuncia.
—5 junio 2009 / Casacochecurro.com También, seis conductores han sido puestos a disposición judicial por infringir la normativa del Código Penal relativa a velocidad.
La novedad de esta campaña radica en que se ha realizado íntegramente en las carreteras secundarias, vías donde el año pasado se produjeron el 78% de los accidentes mortales (1499) y víctimas (1706).
La campaña ha sido difundida a través de los medios de comunicación, con la emisión de cuñas divulgativas en radio, anuncio en prensa y mensajes en los paneles de información en carretera, donde se recuerda a todos los conductores del peligro de conducir con exceso de velocidad por carreteras secundarias.
BARÓMETRO SOBRE VELOCIDAD
El exceso de velocidad es percibido por los ciudadanos encuestados en el último barómetro sobre seguridad vial realizado por el instituto Opina para la DGT en diciembre de 2008, como la principal causa de los accidentes de tráfico, al ser mencionada espontáneamente por un 46,4%. Asimismo, en el ranking de conductas de alta peligrosidad, la velocidad la sitúan en el 8,45, sobre un total de 10 puntos.
Respecto a la conducta de los conductores, el 86,2% afirma respetar la velocidad que está señalizada en la vía y más de la mitad (54%) de los ciudadanos encuestados se muestra favorable a la existencia de radares móviles en las carreteras secundarias.