· Las gafas de sol deben cumplir con los mínimos requisitos exigidos por la Unión Europea. es decir, que lleven la marca CE, aunque cada vez más se observa cómo en algunos casos sí incluyen este sello, pero no aportan otros datos obligatorios, un hecho para desconfiar.
· En el etiquetado debe aparecer la identificación del fabricante o suministrador, la categoría del filtro, el número y año de la norma en vigor, así como las instrucciones de almacenamiento, mantenimiento y advertencias de seguridad. Todo debe aparecer, al menos, en castellano y de forma fácilmente legible.
· En algunos casos aparecerán también ciertas advertencias, como por ejemplo, si las gafas no son aptas para conducir, el símbolo o la leyenda "No conveniente para la conducción en carretera". También se deberá añadir la advertencia "No para observación directa del sol", excepto cuando estén diseñadas para ello.
· Elegir unas gafas de sol con un filtro solar de acuerdo al uso que se les vaya a dar (0 para luminosidad solar muy baja, 1 baja, 2 media, 3 fuerte y 4 muy fuerte).
· El color y el grado de oscuridad de la lente no determinan el grado de protección, sin embargo, los colores más aconsejables son el gris o el marrón, que distorsionan menos las tonalidades.
· Como se decía anteriormente, tener especial precaución con los niños, ya que sus ojos son más sensibles. No es recomendable comprarles gafas de sol de juguete o que no cumplan estrictamente con la reglamentación de la Comisión Europea.