Una nueva Guía ofrece tres tipos de beneficios para el comercio: ambientales, dado que la reducción de la huella ecológica del comercio repercute en un entorno más limpio; económicos, puesto que, al tener como objetivo reducir el consumo de energía y otras materias primas, el ahorro repercute en la cuenta de resultados; y sociales, ya que el comercio ecoavanzado redunda en la satisfacción del servicio a la sociedad en general. Junto a ésta se añade un Decálogo que recoge pautas clave para conseguir que un establecimiento siga los pasos adecuados hacia la sostenibilidad, como impedir el derroche de agua, vender productos de calidad, disponer de proveedores responsables y orientar a los clientes hacia productos y prácticas sostenibles.
El contenido de ambas herramientas se detallaron durante la jornada "Gestión de residuos y eficiencia energética en los comercios", que se celebró hoy en la sede de la Cámara de Comercio en el marco del llamado Pacto Pemma (Pacto de la Empresa Madrileña por el Medio Ambiente) y el Acuerdo para la Sostenibilidad de las Empresas de Madrid.
El Decálogo de prácticas ambientales y energéticas para el comercio madrileño centra su contenido en 10 recomendaciones clave "que permiten mejorar en breve la gestión de cualquier negocio comercial y satisfacer las necesidades de sus clientes, cada vez más exigentes", explicó hoy el presidente de la Cámara de Comercio de Madrid, Salvador Santos Campano.
Por su parte, la Guía, que se enmarca dentro del proyecto europeo Change y que cuenta con el apoyo profesional del Grupo Inergia, sirve como instrumento de apoyo para que el comercio "encamine sus pasos hacia los parámetros de la sostenibilidad, se beneficie de las ventajas del ahorro y la eficiencia energética y para que su gestión sea más competitiva y ambientalmente más respetuosa", señaló el presidente de la Comisión de Medio Ambiente de la Cámara de Comercio, Luis Peiró.
El acto contó con la participación, además de Santos Campano y Peiró, del viceconsejero de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio de la Comunidad de Madrid, Manuel Beltrán; la delegada de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Madrid, Ana Botella, y el presidente de CEIM, Arturo Fernández.
Mejorar la estrategia ambiental del comercio madrileño
La Guía de buenas prácticas ambientales y energéticas para el comercio madrileño permite al comerciante conocer los beneficios de una actividad ambientalmente responsable, determinar los procesos que puede asumir para mejorar su compromiso con el entorno ambiental y sensibilizar a los clientes.
Esta Guía de buenas prácticas pretende convertirse en una herramienta útil que pueda mejorar la estrategia del comercio frente al resto de sus competidores. Sus objetivos principales se centran en:
- Reducción de costes: todas las acciones están diseñadas para obtener una mayor eficiencia energética, de materiales y en el uso del agua, cuya primera consecuencia es la reducción de gastos.
- Reducción de la huella ecológica: la disminución del impacto ambiental de la actividad comercial en todos los ámbitos (residuos, energía, materiales, agua, ruido e integración en el entorno urbano)
- Mejora de la competitividad, tanto de forma directa, ya que el cliente es consciente de las mejoras ambientales que se desarrollan, como indirecta, al aumentar la calidad de los servicios y reducir costes.
La Guía ofrece una visión general de las relaciones entre el medio ambiente y el comercio, destacando unas pautas generales en materia de agua, energía, materiales y residuos, ruidos y productos tóxicos y peligrosos, paisaje urbano y entorno natural. Al término de cada apartado quedan especificados los programas puestos en funcionamiento por diferentes organismos nacionales, como las ayudas y subvenciones de la Comunidad de Madrid en materia de eficiencia energética.
Además, el manual orienta a 19 tipos de establecimientos a adoptar determinadas medidas en función de su actividad comercial. Así por ejemplo, en el caso de una panadería o pastelería, la Guía recomienda, entre otros aspectos, elaborar productos con materias primas procedentes de la agricultura sostenible, como harinas ecológicas.
10 pautas para un comercio sostenible
El Decálogo de buenas prácticas ambientales y energéticas para el comercio madrileño recoge 10 claves para conseguir que un establecimiento siga los pasos adecuados hacia la sostenibilidad. Estas pautas son:
1.- Consumo de energía de manera eficaz: un comercio sostenible consume la energía con eficacia, regulando la demanda de luz, calor y frío. Apuesta por la tecnología más ahorradora para obtener una disminución en los gastos del establecimiento.
Durante la jornada, Santos Campano apuntó que el comercio de la Comunidad de Madrid ha mostrado un cambio significativo que le sirve para encaminarse hacia una economía sostenible, ya que "ha mejorado sus instalaciones, ha incorporado nuevas tecnologías, ha formado a su personal, ha incorporado la calidad en sus sistemas de gestión y ha modernizado sus infraestructuras". Esta evolución es la que ha convertido al comercio de Madrid "en el mejor y más competitivo de España, situándose a la cabeza de las grandes regiones europeas", subrayó el presidente de la Cámara.
Las empresas asistentes a la jornada recibieron un ejemplar gratuito tanto de la Guía como del Decálogo de buenas prácticas ambientales y energéticas para el comercio madrileño.
"Desde la Cámara de Madrid queremos que el comercio de la región sea excelente y que esa excelencia quede reflejada en todos los niveles de su actividad, desde los productos que venden hasta el servicio que ofrecen, las instalaciones que ocupan y los sistemas de gestión que utilizan", concluyó hoy el presidente de la entidad cameral.