—19 diciembre 2009 / Casacochecurro.com El comportamiento en los países europeos ha sido bastante dispar. Así, mientras en países como España, Italia o Gran Bretaña, la cuota creció significativamente, en otros, como Alemania o Francia, se ha producido un retroceso propiciado por un traspaso de ventas de coches de segmentos altos
hacia los segmentos pequeños -utilitarios o vehículos urbanos- que cuentan con un equipamiento menor de sistemas de seguridad.
En España, a pesar del fuerte decrecimiento en las ventas globales de vehículos durante el primer semestre, no se observan importantes cambios en la estructura de ventas por segmentos, lo que propició que la cuota de instalación del ESP no se resintiera sino que, al contrario, creciera de manera sustancial. Además, el principal motivo de este crecimiento fue el incremento de cuota en los segmentos más bajos. Así, el segmento A, el de coches pequeños y urbanos, creció un 4 por ciento, principalmente por el aumento de matriculaciones del Smart. El segmento B, o vehículos utilitarios, lo hace un 12%, debido principalmente a la estandarización del ESP en el Seat Ibiza, que es número uno en ventas en España.
Para los siguientes meses, Bosch confía en que las cuotas de instalación del ESP en España continúen creciendo, ya que, aunque el Plan 2000E podría producir, al igual que en Alemania o Francia, un traspaso de ventas de los segmentos medios y altos hacia los bajos, debido a estar ligados a las emisiones de CO2, por otra parte, fabricantes como Peugeot o Volkswagen han apostado por equipar sus modelos del segmento utilitario - Peugeot 207 y VW Polo - con el ESP de serie.
Normativa
A nivel europeo, la normativa de la UE que hace obligatorio el equipamiento de este sistema en todos los nuevos modelos que se introduzcan en el mercado a partir de noviembre de 2011 y su obligatoriedad para todos los vehículos de nueva matriculación a partir de noviembre de 2014, también tendrá una influencia positiva. Igualmente, en 2010 comienza la producción en serie, por parte de Bosch, de la nueva generación del sistema de regulación de frenos, ESP generación 9, cuyas dimensiones y peso han sido reducidas por los ingenieros de Bosch hasta en un 30 por ciento comparado con la generación actual. Asimismo, la reducción en costes apoyará el esfuerzo realizado por fabricantes y autoridades para estandarizar los sistemas de seguridad activa a nivel mundial.