La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha realizado, un año más, la encuesta de precios de supermercados. Durante dos semanas se han visitado 801 establecimientos de 53 ciudades y en Internet. Se han recogido cerca de 80.000 precios de 126 productos diferentes en establecimientos de distintos tipos: supermercados, hipermercados y tiendas de descuento. Esta gran encuesta permite hacer valoraciones significativas sobre las políticas de precios de los distintos establecimientos comerciales. Los resultados íntegros se publican en la revista OCU- Compra Maestra del mes de noviembre.
En los últimos seis meses han disminuido notablemente la confianza de los españoles ante la situación económica, según el estudio semestral Nielsen Global Online Consumer Confidence. El 88% de los consumidores españoles piensa que España vive una recesión económica, ocho puntos más que el pasado mes de mayo. Y el 53% cree que la crisis no terminará en España en los próximos 12 meses, por un 23% que opina que acabará antes, y el mismo porcentaje que declara no saberlo.
Con una crisis que ha dado un fuerte impulso a las marcas blancas de los distribuidores, algunos fabricantes como Danone parecen estar molestos con este fenómeno y comienzan a tomar medidas. Gonzalo Brujó, consejero delegado de Interbrand, escribe una columna de opinión al respecto.
La economía sumergida en España, tanto por fraude fiscal como a la Seguridad Social, se sitúa en el 23% del PIB, lo que supone un montante de 240.000 millones de euros. Las dos grandes bolsas de fraude existentes en nuestro país son las operaciones de compra-venta protagonizadas por empresas constructoras e inmobiliarias, así como las actividades derivadas del ejercicio de las profesiones liberales, según datos del colectivo de Técnicos del Ministerio de Economía y Hacienda (GESTHA).
El filósofo y sociólogo Gilles Lipovetsky ha afirmado hoy, durante su intervención dentro del marco del congreso "Familias y globalización", que "en nuestras sociedades, el consumo funciona como una droga". "Es una experiencia banal, que permite romper con la rutina diaria, intensificando el presente". Una experiencia que, en definitiva, "es completamente sintónica con los valores sociales predominantes: hedonismo y presentismo". En este sentido añadió que las consecuencias más amargas del hiperconsumo son "multitud de fenómenos ligados a la liberalización patológica: fashions victims, compras compulsivas y prácticas adictivas de todo tipo, aparte de trastornos alimentarios como bulimia u obesidad".