Asignatura pendiente en España: aumentar la relación entre salario y productividad


Algunas de las teorías económicas más liberales abogan por ligar los aumentos salariales a la productividad de las compañías. Según el Informe Global sobre Competitividad del Foro Económico Mundial de Davos, España está en la cola del ranking mundial que muestra el vínculo entre esas dos magnitudes.

Casacochecurro.com La tónica general en España es que las subidas salariales se relacionen con la evolución de la inflación, una práctica que para muchos expertos salarios genera una espiral de precios-salarios que empeora la situación económica, reduce la competitividad y provoca una destrucción de empleo.

Cada vez más se aboga por desligar los aumentos salariales de la inflación y vincularlos a los incrementos de productividad.  Según este informe “el aumento de los salarios en función de la productividad, en cambio, permite tener en cuenta las singularidades económicas de las empresas y facilita, en consecuencia, el ajuste en la economía”.

Al contrario de lo que ocurre en España, el Foro Económico Mundial Davos, la mayoría de países cuentan con un vínculo bastante estrecho entre salarios y productividad. La clasificación de 142 países está encabezada por Singapur, Hong Kong, Taiwán y Malasia, figurando a continuación Suiza, Arabia Saudí, Estonia, los Estados Unidos y Kirquistán. Japón ocupa en el puesto 11 y China en el 13. Entre los países de la UE destacan el Reino Unido (21), Lituania (22), Irlanda (25) y Letonia (26), mientras que Alemania se sitúa en el puesto 38. Dinamarca, Francia, Hungría, Austria y los Países Bajos se encuentran en la media de la clasificación.


Grecia, Italia y España, en cambio, figuran en los últimos lugares de la clasificación. España el país que ocupa el puesto 126, el peor lugar entre las naciones industrializadas.

Los sueldos han crecido por encima de la productividad

Entre 2000 y 2010, el poder de compra del salario ha acumulado un incremento no acompañado por una expansión de la productividad. Mientras la productividad permitía un aumento del salario real del 1%, el mismo se elevó hasta un 9%. Eso significa que el costo laboral de cada unidad producida es ahora en torno a un 8% más elevado. O lo que es lo mismo, en el último trienio, el poder de compra se alzó un 9,3%, casi duplicando el aumento de la productividad.

El salario medio del sector privado en 2009 fue de 1.858 €/mes brutos (antes de retenciones y deducciones). Desde 2000 hasta 2009, el incremento promedio anual ha sido de un 3,7%. Sin embargo, ese ritmo medio de crecimiento se aceleró en los últimos años. De una subida de un 2,6% en 2005, se pasó a una de un 3,4% el año siguiente, para luego crecer un 3,9% en 2007 y un 5,1% en 2008, hasta moderarse un poco, con un 4,7% en 2009. Los incrementos de los últimos dos años han sido los más elevados en un decenio, a pesar de haber sido un bienio caracterizado por la crisis económica. Entre 2000 y 2009 el aumento total del salario medio privado fue de un 39,1%.

Tres cuartas partes de ese incremento fueron neutralizadas, en términos de poder adquisitivo, por la inflación. El incremento del Índice de Precios al Consumo entre 2000 y 2009 alcanzó un 30,3%.

La ventaja de aproximadamente 9 puntos porcentuales que a lo largo del último decenio lograron los salarios nominales (en euros) sobre la inflación no se produjo de forma armónica. Entre 2000 y 2006, el salario medio tuvo un incremento de un 21,7%, muy parecido al aumento de los precios, que en el mismo periodo fue de un 22,2%. En el trienio 2006-2009 las cosas fueron diferentes: el salario promedio subió un 14,4%, duplicando el incremento de los precios un 6,7%. Esto indica que la totalidad del crecimiento del salario real (poder de compra) se produjo en los últimos tres años.

Dando un paso más, puede verse que el grueso de la mejora del poder de compra se ha producido en 2009, cuando los salarios han crecido un 4,7% al mismo tiempo que los precios han descendido un 0,3%.

Es obvio que el respaldo del salario es la producción realizada por el trabajador. Si el trabajo de una persona no genera un valor suficiente, al menos, equivalente a su propio salario, la duración de ese puesto de trabajo no será prolongada. Más aún: el trabajo debe generar un valor mayor que el salario del empleado, pues es necesario un excedente para el mantenimiento de los bienes que asisten su propio trabajo (sean ordenadores, edificios, maquinarias, etc.).

Por lo tanto, lo relevante desde un punto de vista económico para evaluar la sostenibilidad del empleo, no es cotejar la evolución de los salarios con la de los precios (aunque eso sí es importante para el asalariado), sino con la productividad, es decir, con la el valor añadido medio de cada asalariado.

Los datos muestran que en 2009 la productividad media (PIB por persona ocupada) ha resultado apenas un 1,3% más elevada que en 2000. Hasta 2006, el estancamiento de la productividad guardaba una cierta proporción con la evolución del salario real (poder de compra), que tampoco se elevaba. En dicho sexenio, la productividad se redujo un 3,8% y los salarios reales no sufrieron variación. Pero luego, en lugar de una tendencia al restablecimiento de un equilibrio entre ambas variables, la disparidad se agudizó: en el trienio 2006-2009 el poder de compra se alzó un 9,3%, casi duplicando el aumento de la productividad, que alcanzó un 5,3%.

En suma, a lo largo de los últimos 10 años, pero con mayor intensidad desde 2006, el poder de compra del salario ha acumulado un incremento no respaldado por una paralela expansión de la productividad. Mientras la productividad permitía un aumento del salario real del orden del 1%, el mismo se elevó un 9%. En términos simples, eso significa que el costo laboral de cada unidad producida es ahora en torno a un 8% más elevado. Ahí radica el problema fundamental del mercado de trabajo español y, desde luego, no es casual que ese desequilibrio entre productividad y salario real coincida con las mayores tasas de desempleo de los últimos 15 años.

Salario medio en las Comunidades Autónomas

Entre las siete autonomías analizadas, el mayor salario promedio en 2009 correspondió al de Madrid, con 2.161 euros mensuales brutos, lo que resulta un 16% superior a la media nacional. Por pocos euros de diferencia, el segundo lugar lo ocupa el País Vasco, con 2.154 euros.

En el extremo opuesto aparecen las autonomías valenciana (1.655 euros/mes) y gallega (1.615 euros/mes), cuyas remuneraciones promedio fueron un 11% y un 13% inferiores, respectivamente, a la media española. De lo anterior se desprende que la diferencia entre el salario medio más elevado (Madrid) y el menor (Galicia), es de casi un 34%, lo que equivale a 546 euros mensuales.

La situación relativa de cada autonomía en el terreno salarial no ha variado en los últimos diez años, lo que indica que su evolución ha sido paralela. Las siete autonomías registran incrementos promedio anuales entre 2000 y 2009 de entre un 3,4% (Madrid) y un 3,9% (Cataluña y Andalucía). El incremento acumulado total en el decenio, -de un 39% para la media nacional-, alcanzó el mismo porcentaje en Aragón, Valencia y Galicia, fue apenas superior en Cataluña y Andalucía (un 41% más) y levemente más suave en el País Vasco (aumento de un 38%). Sólo Madrid presentó una subida total algo más baja, con un 35%.

No obstante, los datos de 2009 podrían señalar una incipiente convergencia entre los salarios promedio de las diferentes comunidades: las tres Comunidades autónomas. con salarios más bajos (Andalucía, Valencia y Galicia) son las que experimentaron los incrementos más pronunciados (un 7,3%, un 4,7% y un 6,7%, respectivamente).

Salario medio por sector de actividad: España

Si se discrimina la actividad privada en tres grandes sectores, puede verse que la Industria detenta el salario medio más elevado, con 2.030 euros brutos por mes, lo que supera en un 9,3% la remuneración media total. Los Servicios, por su parte, exhiben un salario promedio de 1.830 euros, muy similar a la media nacional, lo que por otra parte es lógico ya que es el sector que da ocupación a la mayor parte de los asalariados. Finalmente, con un salario mensual promedio de 1.791 euros, la Construcción aparece como el sector con remuneraciones más bajas, un 3,6% inferiores a la media nacional.

A diferencia de lo antes comentado con referencia a las Comunidades autónomas, entre los tres principales sectores sí se observa una evolución menos homogénea. Frente al 39% de incremento total entre 2000 y 2009 para el salario medio total, la subida acumulada alcanzó un 48% en la Construcción frente a un 36% en la Industria y un 39%, igual que el promedio total, en los Servicios.

A consecuencia de esto, se redujo la diferencia entre los niveles salariales medios de la Industria y la Construcción (el mayor y el menor, respectivamente). Mientras en 2000 la remuneración promedio de la Industria superaba en un 23% la correspondiente a la Construcción (1.490 y 1.211 euros, respectivamente), en 2009 la brecha se redujo a un 13% (2.030 frente a 1.791 euros). Una vez más, los cambios fueron más rápidos en el último trienio, e incluso se agudizaron en 2009, con aumentos del salario promedio de un 1,3% en la Industria y de un 6,2% en la Construcción.

La relativa moderación salarial de la Industria se explica por la mayor exposición de ese sector a la competencia internacional. Precisamente el carácter interno de la Construcción es lo que le permitió acumular en el pasado mayores incrementos salariales. El aumento de la remuneración media de este sector durante el año pasado puede explicarse por el despido de numerosos asalariados que tenían salarios bajos. Al eliminarse proporcionalmente más empleos de baja remuneración, el salario medio se incrementa.

Salario medio por sector de actividad: por Comunidades Autónomas

En las siete autonomías estudiadas se repite el hecho de que la Industria es el sector con mayor salario promedio. Sin embargo, a diferencia del total nacional y de las demás comunidades autónomas, en el País Vasco, Aragón y Valencia es la Construcción el que presenta las segundas remuneraciones en orden de importancia.

En los tres sectores de actividad se mantiene el mismo orden que para el salario promedio total: Madrid ostenta las mayores remuneraciones medias, seguida por el País Vasco y Cataluña. Detrás se ubican Aragón, Andalucía, la Comunidad Valenciana y, en último término, Galicia. La única excepción a este posicionamiento se observa en la Construcción, donde Valencia mejora la remuneración promedio de Andalucía.

La Industria es el sector con salarios más dispares. Los 2.493 €/mes de Madrid superan en un 23% el salario promedio del sector en el conjunto de España, en tanto que el sector industrial gallego, con salarios promedio de 1.728 euros/mes, se sitúa un 15% por debajo de esa media. Esto conlleva que entre las remuneraciones medias de la Industria en Madrid y Galicia se abra una brecha de un 44%, que equivale a 764 euros mensuales. Por su parte, la Construcción y los Servicios exhiben diferencias salariales entre autonomías muy parecidas a las del total nacional.

Considerando la remuneración más elevada (en la Industria, en Madrid) y la más baja (en la Construcción, en Galicia), se encuentra una diferencia del 60%.

El salario medio de los tres sectores económicos también muestra una evolución relativamente heterogénea cuando se atiende a los incrementos acumulados entre 2000 y 2009. En este sentido, pueden distinguirse tres casos. Por un lado Cataluña, Galicia y Andalucía que, como el total español, presentan a la Construcción con los aumentos acumulados más voluminosos, seguida por los Servicios; por otro lado las autonomías valenciana y madrileña, en las que también es la Construcción la que encabeza los incrementos, pero encuentran a la Industria en segundo lugar; y finalmente Aragón y País Vasco, donde el alza salarial es liderada por los Servicios, relegando a la Construcción al segundo puesto. Es decir que, en cinco de las siete autonomías, la Construcción exhibe el aumento de mayor magnitud (las excepciones son Aragón y el País Vasco) y la Industria el más bajo (las excepciones son Madrid y Valencia).

Es interesante detenerse en el incremento del salario medio que cada sector tuvo en las diferentes comunidades autónomas. En la Construcción, tanto en Cataluña como en Galicia, se registran aumentos del 50% o más en el decenio analizado, lo que supera sensiblemente los incrementos del mismo sector en Aragón (un 42,4%) y el País Vasco (un 41,8%).

La brecha de los incrementos es algo más marcada en la Industria, sector en el que tanto en Valencia como en Cataluña la subida acumulada fue de más del 40% (un 43,8% y un 41,2%, respectivamente) frente al 29,9% alcanzado en la comunidad aragonesa.

También los Servicios muestran un abanico amplio en el incremento de sus retribuciones medias, oscilando entre el 46,1% de Aragón y el 34,3% de Madrid.

De lo anterior se deduce que, por ejemplo, a pesar de haber trabajado en el sector con menor incremento salarial según el promedio nacional, los trabajadores de la Industria en Valencia han conseguido a lo largo de la década una mejora salarial mayor que los de la Construcción en Aragón y el País Vasco, aún siendo éste último el sector que en el conjunto de España alcanzó los mayores incrementos.

Lo mismo puede señalarse respecto de la remuneración media de los Servicios en Aragón, cuyo incremento (un 46,1%), ha superado los experimentados en la Construcción del País Vasco, Madrid y Valencia. Precisamente, destaca el caso de Aragón, cuyo salario medio total ha crecido, entre 2000 y 2009, lo mismo que el promedio nacional, pero al mismo tiempo ha registrado la subida salarial más destacada de todas las autonomías en el sector de Servicios y la más baja en la Industria.

También debe señalarse el caso catalán, pues es la única autonomía cuyos tres sectores de actividad han experimentado aumentos en sus respectivos salarios promedio más elevados que la remuneración media del conjunto de España.

METODOLOGIA En todo momento nos hemos referido a lo que el Instituto Nacional de Estadística denomina «Costo Salarial Total», que comprende las remuneraciones mensuales ordinarias (salario base y complementos), las pagas extraordinarias, así como también los pagos por horas extraordinarias y, en su caso, los pagos por salarios atrasados (devengados en períodos anteriores, pero pagados más tarde). Hemos hablado de los valores brutos, es decir, antes de considerarse los descuentos y retenciones que se practiquen por contribuciones a la seguridad social, IRPF, etc.

La última información oficial disponible es la relativa al cuarto trimestre de 2009. Para evitar eventuales distorsiones, sea por estacionalidad o por otros motivos, en lugar de utilizar los datos trimestrales, hemos hecho el análisis de los promedios anuales, desde 2000 hasta 2009. Sin esa perspectiva más larga no es posible comprender el estado de situación actual de los salarios en nuestro país. Para facilitar la comprensión, hemos expresado los datos en euros mensuales.

Los datos, que surgen de la Encuesta Trimestral de Coste Laboral (ETCL) se refieren a los asalariados del sector privado. No están comprendidos, por tanto, los trabajadores de la administración pública, defensa, seguridad social obligatoria, ni tampoco el servicio doméstico.

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Javi Navarro es periodista y el creador de CasaCocheCurro.com, un diario con información interesante que publica noticias prácticas para que les saques provecho en tu día a día. Puedes consultar cualquier duda contactando con Javi Navarro en su correo javi@casacochecurro.com. También puedes saber un poco más de su trayectoria profesional como periodista si echas un vistazo a su perfil en LinkedIn.
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