Mejores alargadores de cable: qué enrollacables comprar y cómo elegirlo
Un alargador de cable permite llevar la corriente eléctrica hasta un punto en el que no tenemos un enchufe cerca. Para trabajar en el garaje, utilizar herramientas de bricolaje, conectar maquinaria o llevar electricidad hasta determinadas zonas del jardín, los enrollacables son especialmente prácticos porque combinan varios metros de cable con varias tomas de corriente y un carrete para recogerlo.
Pero no elegiríamos un alargador solamente por su longitud. Hay que comprobar también la potencia máxima que admite, la sección del cable, si está preparado para utilizarse en exteriores, su grado de protección y la potencia permitida cuando el cable permanece enrollado.
Este último dato es especialmente importante. En determinados enrollacables, la potencia máxima admisible puede ser considerablemente menor cuando el cable está recogido que cuando se encuentra completamente desenrollado.
Si lo que necesitas no es llevar la electricidad varios metros, sino aumentar el número de enchufes disponibles en una habitación, puedes consultar nuestra guía de las mejores regletas eléctricas.
Brennenstuhl Vario-Line, nuestra elección como alargador enrollable de 4 tomas
El Brennenstuhl Vario-Line es un enrollacables compacto con cuatro tomas que destaca por combinar 10 metros de cable, sistema de recogida mediante manivela y protección contra sobrecalentamiento.
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10 metros de cable y cuatro tomas. Permite alejar varios metros el punto de conexión y dispone de cuatro enchufes para conectar diferentes aparatos, siempre respetando la carga máxima admitida por el enrollacables.
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Carrete con manivela. El cable puede recogerse dentro del propio enrollacables mediante una manivela, evitando tener varios metros de cable sueltos cuando no lo estamos utilizando.
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Protección contra sobrecalentamiento. Incorpora protección de corte térmico, una característica especialmente interesante en un dispositivo que puede utilizarse para alimentar varios aparatos simultáneamente.
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10 metros pueden quedarse cortos. Para trabajos en jardines grandes, obras o espacios especialmente amplios puede ser preferible un enrollacables de 20, 25 metros o más.
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Diseñado para interiores. Este modelo está planteado para utilizarse en interiores. Si necesitamos trabajar habitualmente en el jardín o en otras zonas expuestas a humedad o salpicaduras, buscaríamos un enrollacables específicamente preparado para exteriores.
Nos parece especialmente interesante para garajes, talleres domésticos y trabajos de bricolaje donde 10 metros sean suficientes.
Para jardín, obra o distancias mayores, elegiríamos un enrollacables más largo y comprobaríamos específicamente que esté preparado para las condiciones en las que vamos a utilizarlo.
Si quieres ver otras opciones, en la siguiente tabla comparativa puedes consultar una selección de los mejores alargadores de cable y enrollacables con varias tomas disponibles en Amazon.










Los mejores alargadores de cable enrollables
Los enrollacables son especialmente interesantes cuando necesitamos cubrir distancias de varios metros y recoger después el cable de forma ordenada.
Antes de elegir uno comprobaríamos especialmente longitud, potencia máxima, sección del conductor, número de tomas y condiciones de uso.
Alargador normal o enrollacables: cuál comprar
Aunque ambos sirven para aumentar la distancia entre un aparato eléctrico y el enchufe, no ofrecen exactamente la misma solución.
Un alargador convencional suele consistir básicamente en un cable con un enchufe en un extremo y una toma o base en el otro. Resulta práctico cuando necesitamos unos pocos metros adicionales y queremos algo ligero y fácil de guardar.
Un enrollacables incorpora un carrete en el que se almacena el cable y puede disponer de varias tomas. Tiene más sentido cuando trabajamos con longitudes mayores o queremos conectar diferentes aparatos desde un mismo punto.
Para bricolaje, garaje, taller o jardín, nos parece más práctico el enrollacables si necesitamos utilizar habitualmente muchos metros de cable.
Alargador de 10, 20 o 25 metros: qué longitud elegir
No compraríamos automáticamente el cable más largo.
Elegiríamos una longitud que permita llegar cómodamente hasta el punto de trabajo sin tener decenas de metros innecesarios.
- 10 metros: puede ser suficiente para habitaciones grandes, garajes y pequeños trabajos alrededor de casa.
- 20 metros: ofrece mayor margen para patios, jardines y zonas de trabajo alejadas del enchufe.
- 25 metros o más: resulta más apropiado para superficies grandes, trabajos de bricolaje en exteriores, talleres u obras donde necesitamos cubrir una distancia considerable.
La longitud también debe valorarse junto con la sección del cable y la potencia de los equipos que vamos a conectar.
La potencia máxima es más importante que el número de enchufes
Que un enrollacables tenga cuatro tomas no significa que podamos conectar cuatro aparatos de cualquier potencia simultáneamente.
Lo que realmente determina qué podemos conectar es la carga máxima admitida por el enrollacables.
Si conectamos varios dispositivos, debemos tener en cuenta el consumo conjunto de todos ellos.
Por ejemplo, cuatro pequeños aparatos eléctricos pueden requerir mucha menos potencia que dos herramientas eléctricas de alto consumo.
Por eso no elegiríamos un alargador únicamente porque tenga cuatro enchufes. Primero comprobaríamos qué equipos vamos a utilizar y después la potencia máxima que admite el modelo.
Por qué hay que desenrollar el cable cuando conectamos aparatos potentes
Este es uno de los aspectos más importantes al utilizar determinados enrollacables.
Cuando circula corriente eléctrica por el conductor se genera calor. Si tenemos muchos metros de cable concentrados en el carrete, la disipación del calor puede ser peor que con el cable completamente extendido.
Por eso algunos fabricantes especifican dos límites diferentes:
- Potencia máxima con el cable enrollado.
- Potencia máxima con el cable desenrollado.
La diferencia puede ser considerable.
En determinados modelos de enrollacables de cuatro tomas encontramos capacidades cercanas a 1.000 vatios con el cable enrollado frente a aproximadamente 3.500 o 3.600 vatios cuando está completamente extendido.
Por ello, si vamos a conectar aparatos de consumo elevado, consultaríamos siempre las indicaciones concretas del fabricante y desenrollaríamos completamente el cable cuando así se especifique.
Qué significa 3G1,5 mm² o 3G2,5 mm² en un alargador
En las características de muchos enrollacables aparecen especificaciones como 3G1,5 mm² o 3G2,5 mm².
El número final hace referencia a la sección de los conductores, expresada en milímetros cuadrados.
No es un dato que ignoraríamos al comparar dos alargadores aparentemente iguales.
La sección del conductor está relacionada con la corriente y potencia que puede soportar el cable en las condiciones indicadas por el fabricante.
Por ello, para herramientas o equipos de mayor consumo comprobaríamos tanto la sección como la potencia máxima especificada para ese modelo concreto.
Alargadores para exterior: qué debemos comprobar
No todos los alargadores están diseñados para utilizarse en exteriores.
Si queremos usarlo en un jardín, patio, terraza, obra u otro lugar donde pueda existir humedad o salpicaduras, comprobaríamos expresamente que el fabricante indique que es apto para exteriores y revisaríamos su grado de protección IP.
Podemos encontrar, por ejemplo, enrollacables IP44 preparados para ofrecer protección frente a salpicaduras y partículas.
No asumiríamos que un alargador puede dejarse a la intemperie simplemente porque tenga una carcasa robusta.
Siempre respetaríamos las condiciones de uso indicadas por el fabricante.
Qué significa IP44 en un enrollacables
El código IP indica el grado de protección que ofrece una envolvente frente a la entrada de cuerpos sólidos y agua.
En el caso de un dispositivo con protección IP44, existe protección frente a cuerpos sólidos superiores a 1 milímetro y frente a salpicaduras de agua desde diferentes direcciones.
Es una característica especialmente interesante para determinados trabajos en exteriores.
Pero IP44 no significa que podamos sumergir el enrollacables ni utilizarlo de cualquier manera bajo el agua.
Protección térmica: una característica que buscaríamos
Otra característica importante es la presencia de un sistema de protección contra sobrecalentamiento.
Algunos enrollacables incorporan un interruptor o disyuntor térmico capaz de interrumpir el suministro cuando se produce un exceso de temperatura.
Nos parece una prestación especialmente recomendable en modelos destinados a herramientas eléctricas o a conectar varios aparatos.
Pero la protección térmica no sustituye un uso correcto.
Seguiríamos respetando la potencia máxima, las instrucciones sobre desenrollado del cable y las condiciones de utilización especificadas por el fabricante.
Cuatro tomas no significa cuatro veces más potencia
Este es otro error que conviene evitar.
Las cuatro tomas permiten conectar físicamente hasta cuatro aparatos, pero todos comparten la capacidad eléctrica máxima del enrollacables.
Por tanto, no multiplicamos la potencia disponible por tener más enchufes.
Si el fabricante establece una determinada potencia máxima, la suma del consumo de todos los aparatos conectados debe mantenerse dentro de ese límite.
Alargador de cable o regleta: qué diferencia hay
Aunque pueden parecer productos similares porque ambos permiten conectar aparatos eléctricos, resuelven necesidades distintas.
Elegiríamos un alargador o enrollacables cuando el problema es la distancia. Por ejemplo, si el enchufe está a 15 metros de donde queremos utilizar una herramienta.
Elegiríamos una regleta cuando el problema es la cantidad de enchufes. Por ejemplo, si junto al escritorio tenemos una sola toma y queremos conectar varios dispositivos.
Si buscas esta segunda opción, puedes consultar nuestra guía para comprar las mejores regletas.
Qué alargador de cable comprar
Para elegir el alargador o enrollacables que mejor se ajuste al uso que vamos a darle, nosotros comprobaríamos estos aspectos:
- Longitud. Elegiríamos los metros necesarios para llegar cómodamente al lugar de trabajo sin comprar un cable innecesariamente largo.
- Potencia máxima. Comprobaríamos la carga máxima admitida y la compararíamos con los aparatos o herramientas que queremos conectar.
- Potencia con el cable enrollado y desenrollado. En los modelos que establecen límites diferentes, respetaríamos ambas cifras.
- Sección del cable. Revisaríamos especificaciones como 3G1,5 mm² o 3G2,5 mm² junto con la potencia y condiciones de utilización indicadas por el fabricante.
- Número de tomas. Cuatro enchufes resultan prácticos para conectar varios aparatos, pero sin superar nunca la carga máxima conjunta.
- Toma de tierra. Comprobaríamos que las tomas y el propio alargador sean adecuados para los equipos que vamos a conectar.
- Uso interior o exterior. Para jardín, patio u obra buscaríamos expresamente un modelo preparado para exteriores.
- Grado de protección IP. En exteriores valoraríamos modelos con protección adecuada frente a partículas y salpicaduras, como IP44 cuando corresponda.
- Protección térmica. Preferiríamos un enrollacables equipado con un sistema de protección frente al sobrecalentamiento.
- Sistema de recogida. Una manivela facilita enrollar varios metros de cable y mantenerlo correctamente almacenado.
- Asa de transporte. Es especialmente útil en modelos grandes que vamos a mover habitualmente entre distintas zonas de trabajo.
Qué alargador elegir según el uso
Para bricolaje ocasional dentro de casa: elegiríamos un modelo compacto y no excesivamente largo, siempre que soporte la potencia de las herramientas que utilizamos.
Para un garaje o taller: preferiríamos un enrollacables con varias tomas, protección térmica y longitud suficiente para movernos cómodamente.
Para jardín o exteriores: comprobaríamos especialmente que esté diseñado para exterior y su grado de protección IP.
Para herramientas de consumo elevado: daríamos prioridad a la potencia máxima, sección del cable y límites establecidos para utilizarlo enrollado o completamente extendido.
Para cubrir grandes distancias: optaríamos por 20, 25 metros o más solamente cuando realmente necesitemos esa longitud.
En definitiva, el mejor alargador no es necesariamente el que tiene más metros ni más enchufes. Nosotros elegiríamos primero por el lugar donde vamos a utilizarlo y la potencia de los aparatos que queremos conectar. Después decidiríamos longitud, número de tomas y formato. En un enrollacables, además, prestaríamos especial atención a las instrucciones de uso con el cable enrollado o desenrollado.