Cabeceros de cama hasta el suelo: cómo elegir el tamaño, material y diseño
Los cabeceros de cama que llegan hasta el suelo se apoyan desde la parte inferior de la pared y pueden encontrarse en diferentes anchuras, alturas, grosores, tejidos y diseños. Hay modelos para camas individuales, camas de matrimonio y colchones de grandes dimensiones, incluidas las camas king size.
Antes de comprar uno conviene comprobar especialmente la anchura de la cama, las dimensiones totales del cabecero y su sistema de instalación. No todos los modelos se montan de la misma manera: algunos se fijan a la pared, otros pueden apoyarse sobre el suelo y determinados diseños incorporan sistemas específicos de anclaje.
También hay diferencias importantes en los materiales. Puedes encontrar cabeceros tapizados en tela, polipiel u otros revestimientos, con acabados lisos, acolchados o decorados. Algunos fabricantes incorporan además tratamientos antimanchas o características destinadas a facilitar su limpieza, por lo que merece la pena revisar las especificaciones concretas de cada producto.
DHOME, cabecero tapizado hasta el suelo disponible en varias medidas
Este modelo de DHOME es un cabecero tapizado disponible en distintas medidas y colores, por lo que puede adaptarse a dormitorios y tamaños de cama diferentes.
-
Cabecero tapizado. Según las características indicadas por el fabricante, este modelo combina acabados en tela y polipiel y está disponible en distintos colores para adaptarlo a la decoración del dormitorio.
-
Tejido con tratamiento antimanchas. El fabricante identifica el tejido utilizado como Aqualine y señala que incorpora un tratamiento diseñado para facilitar el mantenimiento frente a determinadas manchas.
-
Disponible en distintas medidas. Puede encontrarse en diferentes anchuras, lo que permite elegir una variante en función de las dimensiones de la cama y del espacio disponible en el dormitorio.
-
Altura y grosor. Este modelo tiene una altura de 120 centímetros y un grosor de 8 centímetros. Antes de comprarlo conviene comprobar cómo quedará respecto a la altura del colchón, las mesillas, los enchufes y el espacio disponible.
-
Diseño capitoné. La superficie incorpora hendiduras o botones decorativos. Si buscas un cabecero completamente liso, puede resultar más adecuado otro modelo.
Si quieres comparar alternativas, en la siguiente tabla puedes consultar una selección de cabeceros de cama hasta el suelo con diferentes tamaños, materiales y acabados.










Qué medida de cabecero necesitas según el tamaño de la cama
La anchura del colchón es una de las primeras referencias que debes tener en cuenta, pero el cabecero no tiene por qué medir exactamente lo mismo que la cama.
Hay diseños que coinciden prácticamente con la anchura del colchón y otros que sobresalen varios centímetros por cada lado para conseguir un efecto decorativo más amplio.
Antes de comprarlo conviene medir:
- La anchura de la cama o colchón.
- El espacio libre disponible en la pared.
- La distancia entre las mesillas, si las tienes.
- La altura disponible hasta cuadros, estanterías, interruptores o enchufes.
- La posición del canapé, somier o estructura de la cama respecto a la pared.
Cabecero para cama de 160 cm que llega hasta el suelo
Los cabeceros para camas de 160 centímetros están pensados para colchones de matrimonio de gran anchura.
Antes de elegir uno, comprueba la anchura total del producto porque un cabecero destinado a una cama de 160 cm puede medir más de 160 centímetros si está diseñado para sobresalir a ambos lados.
Cabecero para cama de 135 cm que llega hasta el suelo
Las camas de 135 centímetros continúan siendo una medida habitual para dormitorios de matrimonio o habitaciones en las que el espacio es más limitado.
Puedes optar por un cabecero prácticamente de la misma anchura o por un modelo algo mayor, siempre que exista espacio suficiente en la pared.
Cabecero para cama de 90 cm que llega hasta el suelo
Para una cama individual de 90 centímetros también existen cabeceros tapizados hasta el suelo.
En habitaciones pequeñas conviene prestar especial atención a la anchura total, porque un cabecero que sobresalga demasiado de la cama puede interferir con armarios, puertas, escritorios o mesillas.
Cuánto debe medir un cabecero de cama
No existe una única medida válida para todos los dormitorios.
La anchura depende tanto del colchón como del efecto decorativo que quieras conseguir. Puedes elegir un modelo aproximadamente del mismo ancho que la cama o uno que sobresalga por los laterales.
La altura también influye mucho en el resultado. En los cabeceros que llegan hasta el suelo, parte de la pieza quedará oculta detrás del colchón y de la estructura de la cama, por lo que la altura total del cabecero no coincide con la altura que finalmente quedará visible.
Antes de comprarlo resulta útil medir desde el suelo y calcular qué parte quedará por encima del colchón.
Cabecero hasta el suelo o cabecero colgado: qué diferencias hay
Los cabeceros que llegan hasta el suelo tienen la ventaja de que su parte inferior queda situada detrás de la cama y ofrecen una superficie continua desde el suelo.
Los modelos suspendidos o colgados, en cambio, se instalan a una determinada altura de la pared y no necesitan llegar hasta abajo.
La elección depende principalmente del diseño que busques y del sistema de instalación:
- Hasta el suelo. Facilitan la colocación a una altura determinada porque la propia pieza parte desde el suelo, aunque pueden requerir igualmente anclaje a la pared.
- Colgados. Permiten elegir con mayor libertad la altura visible, pero es necesario medir con precisión antes de instalar los soportes.
En ambos casos hay que seguir el sistema de montaje indicado por el fabricante.
Cabeceros de tela o polipiel: qué material elegir
El revestimiento influye tanto en la estética como en el mantenimiento.
Cabeceros tapizados en tela
La tela ofrece una gran variedad de colores, texturas y acabados. Puede ser una buena elección si buscas un dormitorio de aspecto cálido o quieres combinar el cabecero con cortinas, ropa de cama o alfombras.
La facilidad de limpieza dependerá del tejido. Algunos fabricantes incorporan tratamientos antimanchas o tejidos diseñados para facilitar la retirada de determinados líquidos o suciedad.
Cabeceros de polipiel
La polipiel proporciona un acabado diferente y puede ser sencilla de limpiar superficialmente, aunque es importante seguir las indicaciones del fabricante para evitar utilizar productos que puedan deteriorarla.
También conviene comprobar la calidad del revestimiento, especialmente si el cabecero va a permanecer expuesto al sol o próximo a fuentes de calor.
Cabeceros acolchados
Un cabecero acolchado puede resultar especialmente útil si acostumbras a sentarte o apoyarte en la cama para leer, ver la televisión o utilizar el ordenador.
En estos casos interesa comprobar no solamente el diseño exterior, sino también el grosor y el tipo de acolchado.
Qué cabecero de cama hasta el suelo comprar
Para elegir el modelo adecuado conviene revisar los siguientes aspectos:
- Anchura. Comprueba cuánto mide la cama y cuánto espacio tienes disponible en la pared. Recuerda que el cabecero puede ser más ancho que el colchón.
- Altura. Calcula qué parte quedará visible una vez situado detrás de la cama y el colchón.
- Grosor. Un cabecero acolchado puede sobresalir varios centímetros de la pared y desplazar ligeramente la cama hacia delante.
- Sistema de instalación. Comprueba si debe fijarse a la pared, apoyarse en el suelo o utilizar soportes específicos incluidos por el fabricante.
- Material. Hay modelos en tela, polipiel y otros revestimientos. Elige teniendo en cuenta tanto la estética como su mantenimiento.
- Facilidad de limpieza. Si el producto anuncia un tratamiento antimanchas, comprueba las instrucciones del fabricante para saber cómo debe limpiarse y qué productos pueden utilizarse.
- Diseño. Puedes elegir modelos lisos, capitoné, con costuras decorativas, botones, formas geométricas o diferentes combinaciones de colores.
- Color. El cabecero ocupa una superficie importante de la pared y puede convertirse en uno de los elementos visuales principales del dormitorio, por lo que merece la pena combinarlo con paredes, mesillas y ropa de cama.
- Tipo de cama. Comprueba que las dimensiones sean compatibles con una cama individual, de matrimonio o de gran formato.
- Canapé o estructura de cama. Si tienes canapé abatible, somier con patas o una estructura rígida, revisa cómo quedará colocado el cabecero detrás y si existe espacio suficiente.
- Enchufes e interruptores. Un cabecero ancho o alto puede taparlos. Es recomendable medir su posición antes de realizar la compra.
- Rodapié. Si el cabecero se apoya directamente contra la pared desde el suelo, un rodapié grueso puede impedir que quede completamente pegado. Conviene tenerlo en cuenta antes de elegir el sistema de montaje.
Cómo colocar un cabecero que llega hasta el suelo
El montaje depende de cada modelo, por lo que no debe darse por hecho que todos los cabeceros simplemente se apoyan en el suelo o que todos deben atornillarse a la pared.
Antes de instalarlo, revisa las instrucciones y comprueba:
- Si incluye herrajes de fijación.
- Qué tipo de pared tienes.
- Si los tacos y tornillos suministrados son adecuados para esa superficie.
- La posición definitiva respecto a la cama.
- Que no vayas a perforar una zona por la que puedan pasar instalaciones eléctricas o tuberías.
Si el fabricante exige anclarlo, la fijación debe realizarse correctamente aunque el propio cabecero llegue hasta el suelo.
Cómo limpiar un cabecero tapizado
La forma de limpieza depende del tejido y de las indicaciones concretas del fabricante.
No todos los cabeceros pueden lavarse ni admiten los mismos productos. Por eso, antes de utilizar agua, detergentes o productos quitamanchas conviene consultar la etiqueta o las instrucciones de mantenimiento.
En términos generales, mantener el polvo bajo control y actuar rápidamente ante una mancha puede facilitar su conservación, pero los tratamientos antimanchas no significan que el tejido sea imposible de ensuciar ni que cualquier mancha pueda eliminarse sin dejar rastro.