El verano, buen momento para empezar una dieta


El verano, buen momento para empezar una dieta

El verano siempre es un buen momento para iniciar una dieta al consumirse más alimentos bajos en calorías, según los nutricionistas, puesto que se ingieren alimentos con gran cantidad de agua, como encurtidos, sepia, marisco o gazpacho. También es importante realizar actividades físicas al aire libre como nadar o correr, las cuales aumentan la sensación de bienestar en la persona.

Con la llegada del buen tiempo, los hábitos alimentarios cambian. Durante estos meses se prefieren consumir alimentos ligeros y bajos en calorías como ensaladas, fruta, verdura y carne o pescado a la plancha, en lugar de guisos o platos muy grasos, lo que convierte a esta estación del año en una buena época para empezar una dieta.

Tapas y terrazas

La época estival anima a disfrutar de las terrazas de los bares con mayor frecuencia. Por eso, para evitar que esto suponga una excusa a la hora de realizar una dieta, los nutricionistas del Servicio de Promoción de la Salud de Sanitas recomiendan consumir alimentos como encurtidos, sepia, marisco o gazpacho, los cuales poseen menos calorías y grasas gracias a que contienen una mayor cantidad de agua.

Además de cuidar la alimentación, en los meses veraniegos es importante practicar ejercicio físico. El aumento de horas de luz solar y el buen clima, son dos de las razones por las que las personas están más receptivas a practicar actividades deportivas, especialmente aquellas que se desarrollen al aire libre, las cuales aumentan la sensación de bienestar. Así, los deportes que se realizan en el agua o en la naturaleza, como nadar o correr por el campo, están entre los más practicados.

Un 45% de los niños españoles tienen exceso de peso
Cada vez es más habitual que los niños padezcan alergias alimentarias y obesidad infantil. En concreto, el 45% de los niños españoles padecen exceso de peso, de los cuales el 26%, sobrepeso y el 19% obesidad. Para evitar esta situación, los padres tienen un papel fundamental a la hora de lograr una educación alimentaria.

El equipo del Servicio de Promoción de la Salud de Sanitas asegura que los padres deben implicarse en la alimentación de sus hijos, estableciendo unos hábitos correctos con el fin de conseguir que en la etapa adulta gocen de buena salud.

Así, un modo de lograr que los niños coman de todo es hacer que la comida sea más atractiva para ellos. Platos llenos de color, con poca cantidad y una presentación especial animarán al niño a probar la comida. También es importante, recuerdan los nutricionistas del Servicio de Promoción de la Salud de Sanitas que se limite el consumo de comida rápida, bollería o refrescos, comer cinco veces al día, hidratarse correctamente y practicar ejercicio.

¿Has cogido unos kilitos en vacaciones? En verano nos olvidamos de los buenos hábitos

Jarras de cerveza.Cómo norma general la época estival tiende a ser un momento del año, junto con la Navidad, en la que los buenos hábitos nutricionales tienden a relajarse. «En los meses previos al verano se observa mayor sensibilidad para adoptar medidas preventivas o terapéuticas encaminadas a tratar el exceso de peso», explica el doctor Javier Salvador, presidente de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN). Sin embargo, una vez inmersos en las vacaciones, esta actitud queda aparcada, cuando según el experto, «sería óptimo aprovechar los meses de verano para iniciar un cambio en los hábitos nutricionales y de estilo de vida que permita retomar un camino de salud para el resto del año».

«No hay alimentos prohibidos o inadecuados, sino la ingesta incorrecta en frecuencia y cantidad de algunos de ellos lo que genera el problema del sobrepeso», asegura el doctor Salvador. «No hay problema si uno se excede en la ingesta de verduras, pero sí si lo hace de forma continuada en la de alimentos con alta densidad energética, como dulces, helados, bebidas hipercalóricas, embutidos o alimentos ricos en grasas animales», asegura. «Los alimentos ricos en fibra, las hortalizas, verduras, frutas, pescados o carnes blancas son más aconsejables, especialmente si se estos se cocinan de manera que no se añada más contenido calórico: a la plancha o al vapor, por poner algunos ejemplos».

En la actualidad, la obesidad afecta a 150 millones de adultos en Europa, lo que supone un 20% de la población adulta. En España, se estima que más de la mitad de la población adulta tiene problemas de sobrepeso y que el 30-35% tiene obesidad abdominal. En cuanto a la obesidad mórbida, se estima que se da en el 2-3 % de la población, pero si consideramos a todas las personas con obesidad grave que presentan IMC > 35, las tasas son de entre el 7-10 %, con una mayor representatividad en la zona sur (Extremadura, Andalucía, Albacete, Murcia), Galicia y Canarias.

Atención con los más pequeños de la casa
El 10% de la población infantil Europea es obesa, es decir, 15 millones de niños. Existen algunas publicaciones llevadas a cabo sobre población en edad escolar que sugieren que en el período estival se pueden producir mayores aumentos de peso y masa grasa respecto al período académico. En el verano, coincidiendo con las vacaciones, algunos niños y adolescentes ingieren mayor cantidad de calorías a expensas de alimentos de alta densidad energética como la «comida basura», dulces o bebidas gaseosas calóricas.

«Esta actitud provoca que se adquiera un esquema de alimentación desordenado basado en la ingesta de múltiples tomas y a horas muy distintas, incluyendo horas nocturnas que pueden llegar a alterar los patrones del sueño, lo que no siempre va acompañado de un incremento en la actividad física», alerta este experto. Sin embargo, hay excepciones y muchos niños y adolescentes consiguen mejorar su composición y su peso corporal en el periodo vacacional ya que «se les permite realizar más actividad física y realizar una alimentación más ligera, rica en verduras y frutas y no tanto en alimentos con alto contenido en grasas».

«En como se alimenten sus hijos tienen un papel fundamental los padres», afirma el doctor Salvador. «En el período estival la convivencia familiar puede hacerse más frecuente y, por tanto, el impacto de la educación nutricional en ese ámbito sigue siendo extremadamente importante- y añade- muchos niños imitan lo que han visto y vivido en su familia, por lo que su salud nutricional se ve influida de forma prioritaria por el ambiente doméstico».

Eliminar esos kilos de más pasado el verano
Los alimentos ricos en carbohidratos de absorción rápida y aquellos ricos en grasas, especialmente de origen animal, son los que más promueven el aumento de peso y grasa corporal, por lo que es necesario prescindir de este tipo de alimentos en su justa medida, lo que no quiere decir eliminarnos por completo de la dieta. «Plantearse llevar a cabo una dieta drástica es poco inteligente porque atenta contra la salud y no necesariamente mejora la situación de sobrepeso y obesidad. Hay que huir de la realización de dietas excesivamente hipocalóricas y carentes en uno o varios grupos de alimentos que puede hacer que uno pierda peso precisamente del compartimento que ha de mantenerse como la masa muscular, ósea o del agua del organismo», asegura el doctor.

Especialmente sensibles a este tipo de dietas son aquellas personas con patologías asociadas como diabetes, hipertensión, trastornos hepáticos, renales o hiperuricemia, entre otros, ya que una alimentación inadecuada «puede tener repercusiones muy serias». Es por este motivo, explica el doctor Salvador, por el cual «si existen dudas sobre el tipo de alimentación que uno debe hacer, y especialmente si existe algún tipo de enfermedad asociada, es conveniente consultar a los profesionales sanitarios especialistas en este terreno para obtener una información rigurosa y un consejo eficaz y seguro para su salud».

En este sentido, según la Organización Mundial de la Salud (OMS) se prevé que para el 2015 un total de 41 millones de personas fallecerán en el mundo de enfermedades crónicas a consecuencia de una alimentación inadecuada, consumo de tabaco y falta de actividad física. Se prevé, asimismo, que la obesidad será la primera causa de mortalidad y morbilidad en este siglo.

A continuación te explicamos cómo perder peso comiendo menos.

9 Consejos para Retomar la Dieta después del Verano

Consejos para retomar la dieta después del verano

¿Buscas dieta después del verano para acabar con esos kilos cogidos en la época estival? Si estás harto de la comida basura, caracterizada por su escaso valor nutricional, alto valor calórico y difícil digestión, factores que han provocado que cojas esos kilitos de más, hemos preguntado a los expertos del Instituto de Obesidad. Proponen una serie de consejos para mantener la línea y paliar el síndrome post vacacional.

  1. Actitud positiva

    Resulta fundamental adoptar una actitud positiva, regular los horarios habituales de actividades los días previos a iniciar el trabajo, planificar actividades gratificantes para los días laborales y seguir una dieta variada y equilibrada.

  2. Retomar el orden

    Para ello es necesario distribuir de nuevo las comidas en 5 tomas al día, de esta manera reduciremos el apetito y evitaremos picar entre horas, además de mejorar nuestro biorritmo.

  3. Nada de refrescos

    Las medias mañanas y medias tardes vuelven a ser saludables. Evita el consumo de refrescos, cerveza, cócteles y otro tipo de bebidas típicas de las vacaciones; vuelve a cuidar el cuerpo y la mente tomando frutas de temporada.

  4. No olvides tomar verduras y hortalizas

    Tanto en comidas como en cenas, debe incluirse una buena ración de verduras u hortalizas como plato principal: aportan vitaminas y minerales que mejorarán nuestro estado anímico.

  5. Comer en cantidades moderadas

    Comer despacio ayuda a saciar el hambre sin haber sobrepasado la cantidad de alimentos necesarios.

  6. Consumir alimentos ricos en triptófano

    Se trata de un aminoácido esencial precursor de la serotonina, denominada hormona ‘del placer o de la felicidad’, que influye en el estado de ánimo y genera sensación de bienestar. El triptófano se puede incorporar a la dieta a través de alimentos como el plátano, frutos secos, setas, hortalizas de hoja verde, huevos y productos cárnicos.

  7. Toma cereales

    Otro grupo de alimentos indispensable son los cereales, importante fuente de vitaminas del grupo B, que regulan el funcionamiento del sistema nervioso y ayudan a mantener un estado de ánimo óptimo. El déficit de esta vitamina puede ocasionar irritabilidad, falta de concentración y de memoria.

  8. Reducir el consumo de bebidas excitantes como el café, té o alcohol

    Son estimulantes que pueden ocasionar nerviosismo o irritabilidad ocasionando más fatiga y cansancio.

  9. Realizar ejercicio físico a diario

    Caminar al menos una hora al día para aliviar el estrés y reducir tensiones.

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AUTOR
Javi Navarro es periodista y el creador de CasaCocheCurro.com, un diario con información interesante que publica noticias prácticas para que les saques provecho en tu día a día. Puedes consultar cualquier duda contactando con Javi Navarro en su correo javi@casacochecurro.com. También puedes saber un poco más de su trayectoria profesional como periodista si echas un vistazo a su perfil en LinkedIn.
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