Superalimentos: Qué hay de cierto en las superpropiedades asociadas a estos productos naturales

Cúrcuma
NOTICIA de Jessica Pascual
10.03.2024 - 12:57h    Actualizado 10.03.2024 - 12:58h

Los superalimentos son productos naturales y exóticos a los que se les atribuyen una serie de propiedades beneficiosas para la salud. Se han puesto muy de moda en los últimos años por sus supuestas propiedades curativas y por su capacidad de mejorar el bienestar de las personas que los consumen. ¿Pero, qué hay de cierto en todo ello? ¿Es tan bueno el kale como dicen? ¿Qué beneficios tienen las bayas de goji?

Expertos e investigadores del ámbito de la nutrición y la salud exponen las propiedades reales y beneficios asociados al consumo de estos alimentos, aunque desmontan el mito de sus superpropiedades o efectos poderosos en la salud. Los resultados de las investigaciones señalan que cada alimento proporciona nutrientes en mayor o menor cantidad, pero que el beneficio no se encuentra en ese alimento por sí solo, sino en el conjunto de la dieta.

Qué es un superalimento para los expertos

La investigadora Jara Pérez, del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, es la autora del texto ‘Los superalimentos‘. Un informe que busca contextualizar el uso de este tipo de alimentos en la dieta y conocer sus propiedades. En un libro que analiza la base científica y nutricional de los clasificados como superalimentos a través de la divulgación y conocimiento de las propiedades reales y los efectos que tienen en la salud estos productos.

Lo primero que analiza el contenido de este análisis es la definición acerca de qué es un superalimento. Pérez señala que aunque no hay una definición oficial, “se podría decir que los superalimentos son productos que tiene un origen generalmente exótico y que no formaban parte de la alimentación habitual hasta hace relativamente pocos años“. Remarca que en la actualidad, se han puesto de moda por sus “poderosos efectos en la salud”.

En línea con la investigadora del CSIC, la Academia de Nutrición y Dietética, en su informe sobre ‘Los Superalimentos’, señala que los superalimentos con superpoderes no existen. En concreto, en palabras del nutricionista Giuseppe Russolillo, nutricionista, declara que este grupo de productos “no alimentan mejor que otros, ni se digieren mejor que otros. Tampoco cuentan con cualidades organolépticas apabullantes que no tengan otros productos”. Y explica que cualquier legumbre, fruto seco u hortaliza de la dieta es igual de rica que otros más novedosos, como el kale.

Lista de los superalimentos más populares

El texto de la investigadora del CSIC comienza con una enumeración de algunos de estos superalimentos más populares:

  • Jengibre
  • Cúrcuma
  • Espelta
  • Guanábana
  • Bayas de goji
  • Amaranto
  • Panela

Se trata de un listado que no para de crecer, detalla, y que agrupa a los que conocidos como superalimentos. Aunque la investigadora recalca que “no existe una definición legal o científica acerca de este término”. Y añaden que muchas de las afirmaciones que se realizan sobre los efectos en la salud tienen una base científica “cuanto menos dudosa” o que incluye “verdades a medias”.

Los beneficios antioxidantes de los superalimentos

Uno de los grupos de alimentos más conocidos dentro de los superalimentos son los que tienen un alto poder antioxidante, en especial polifenoles. Que se trata de un compuesto que pueden reducir el riego de enfermedades cardiovasculares y la diabetes de tipo 2.

En este escenario y con estas propiedades, aparece uno de los alimentos más populares dentro de los clasificados como superalimentos, las bayas de goji. Pérez explica que, aunque sí es verdad que tienen polifenoles, su composición presenta una cantidad muy similar a la de otras frutas, como la ciruela.

Otro de los componentes estrella de las bayas son los betacarotenos. Suele insistirse en que su contenido es superior al de la zanahoria, aunque la investigadora recuerda que con el consumo de 50 gramos de esta hortaliza el organismo cubre las necesidades diarias de dicho compuesto.

¿Pero, por qué establece estas comparaciones con productos tan habituales de la dieta como la zanahoria o la ciruela? Pérez indica que un kilo de bayas de goji suele costar unos 15 euros, mientras que la misma cantidad de zanahorias vale algo más de un euro. Lo que, explica, lleva hasta uno de los mensajes más reiterados dentro de este libro: “En el campo de la alimentación, un producto más caro no significa que sea nutricionalmente mejor“.

Resume que a las personas que le gusten las bayas de goji o cualquier otro alimento incluido en estas listas, que lo consuma. Pero que si lo que se busca es el aporte de superpropiedades por el aporte de antioxidantes, estos se encuentran en otros alimentos, en especial, en los que proceden del reino vegetal, por lo que aseguraremos una ingesta suficiente si tomamos cantidades elevadas de frutas, verduras, legumbres, frutos secos y cereales integrales”, afirma la experta.

Las propiedades détox de los superalimentos

La investigadora del CSIC señala que el cuerpo ya dispone de potentes sistemas detoxificantes como el hígado, los riñones, los pulmones y la piel. Y aclara que aunque muchos de los alimentos promovidos bajo esta etiqueta solamente tienen buenos perfiles nutricionales y son aptos para incluir en una dieta saludable, no van a desintoxicarnos Más bien, al contrario, añade. Explica que los batidos verdes preparados con muchas verduras pueden convertirse en un producto perjudicial al aumentar el riesgo de sufrir piedras en el riñón.

Supercerales y edulcorantes

Espelta, kamut, tritordeum o trigo sarraceno forman parte del listado de los superalimentos dentro del campo de los cereales que también han ganado mucha popularidad en los últimos años. La investigadora recuerda que no hay que dejarse cegar por lo exótico ni pensar que lo que sensorialmente resulta más agradable, es más sano.

Al contrario, la experta recomienda revisar que en las etiquetas del pan que se consume aparezca la clasificación integral. Porque la normativa especifica que para que un alimento reciba esta categoría tiene que haberse elaborado únicamente con harina integral.

Algo similar sucede con los superedulcorantes. Panela, sirope de arce o azúcar moreno son algunos de los más populares por ser supuestamente más saludables. Pero Pérez recuerda que en todo caso estamos hablando de productos que contiene entre un 70 y un 95 % de azúcar, de modo que “la idea que debemos fijar es que hay que bajar la ingesta de azúcares libres en nuestra dieta, independientemente de su presentación.

La sal buena o sal rosa del Himalaya

Cierra este grupo la clasificada como sal buena, la sal rosa del Himalaya. Quienes la defienden dicen que es mejor que la común porque es rica en minerales, pero, una vez más, las cantidades importan. Según argumenta la autora, deberíamos consumir de 50 a 600 gramos de sal rosa para ingerir los mismos minerales que nos aportan alimentos saludables tan comunes como las sardinas en aceite, las judías blancas o los pistachos.

Los superalimentos son beneficiosos para la salud, pero no mágicos

Aunque es importante tener en cuenta los precios, el consumo de estos superalimentos no puede llevar a despreocuparse del resto de productos que se consume. Pérez insiste en que lo importante es asegurar una dieta sana y equilibrada, porque incorporar superalimentos en una dieta poco saludable, de nada sirve. Concluye que los superalimentos no existen, al menos no con esa idea que llevan asociada de propiedades curativas, únicas e independientes del conjunto de la dieta. La chía es igual de ‘súper’ que las lentejas o que una naranja, explica.

Por otra parte, el Consejo Europeo de Información sobre la Alimentación o EUFIC ha publicado un informe sobre los ‘Fundamentos científicos de los «superalimentos»: ¿realmente son «súper»?’ Un estudio que reflexiona acerca de la idea de que existen determinados alimentos de los que se habla que tienen extraordinarios efectos para la salud, lo que resulta indudablemente muy atractivo. Ello ha aumentado el interés del público en general. Aunque, ¿qué hay de cierto en todo ello? Desde el punto de vista científico en este campo, se ha demostrado que determinados compuestos o componentes presentes en los alimentos y en las bebidas pueden ser especialmente adecuados para las personas.

No obstante, concluyen que no es realista esperar que un pequeño conjunto de «superalimentos» aumente de forma significativa el bienestar. Y añaden que, para asegurar una ingesta equilibrada de nutrientes, hay que aumentar el abanico de alimentos nutritivos que se incluyen en la dieta en lugar de centrarse en un pequeño conjunto de alimentos de los que se han afirmado que tienen superpropiedades.

Lo que debe quedar claro es que ningún producto, ya sea el kale o la lenteja, recuerda Russolillo, tiene superpoderes asociados. Por el contrario, argumenta que cada ingrediente proporciona ciertos nutrientes en mayor o menor cantidad, pero el beneficio no está en ese alimento en solitario, sino en el conjunto de la dieta. Concluye que muchos nutrientes y sustancias antioxidantes actúan en sinergia con otros de otros alimentos. De ahí se desprende la importancia de que para potenciar el efecto de las propiedades de un alimento, en especial de los vegetales, haya que hacer una dieta variada.



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