Parado y mayor de 45 años, cómo encontrar trabajo

Parado y mayor de 45 años: cómo encontrar trabajo
NOTICIA de Javi Navarro
05.02.2021 - 12:00h    Actualizado 25.04.2024 - 12:46h

Aunque la experiencia es un grado, ser parado se convierte en una dificultad aún mayor si se superan los 45 años. La inserción laboral de este colectivo plantea una paradoja no exenta de polémica: se buscan profesionales expertos y cualificados, pero que no sean mayores. La edad sigue suponiendo un inconveniente para acceder al mercado de trabajo. Así, estudios recientes reflejan que un 40,6 % del total de los desempleados y más de un 80 % de los parados de larga duración tiene más de 45 años. Sin embargo, solo un 30 % de los que superan esta edad consigue encontrar una ocupación. A continuación ofrecemos fórmulas para encontrar empleo en esta franja de edad.

A mayor edad, estos perfiles se convierten, según diferentes encuestas, en los trabajadores que por su edad tienen más dificultades encontrar empleo o promocionar.

Decálogo para encontrar empleo a partir de los 45 años

Si los mayores de 45 años cuentan con valiosas cualidades como la experiencia, seriedad, madurez o responsabilidad, ¿por qué entonces tienen tantas dificultades en su acceso al empleo? Las razones son múltiples, aunque se pueden resumir, entre otras, en el desfase producido fruto del tiempo entre su formación y las exigencias que plantea el mercado laboral que cada vez exige estar más preparado para competir en un entorno exigente y competitivo. Otras veces muchos empleadores tienen el prejuicio de que los mayores de 45 años exigirán contratos de trabajo más estables y mejor remunerados. O, también por su edad, son muchos los empresarios que opinan que los mayores de 45 años serán menos versátiles y tendrán más dificultades de adaptación a la forma de trabajo de una compañía, como por ejemplo, tener menor disponibilidad para viajar o hacer horas extra por sus responsabilidades familiares.

Sin embargo, todos estos motivos no dejan de ser prejuicios y en la mayor parte de los casos tienen solución. Si tienes más de 45 años y estás en paro, los expertos consultados de la Fundación Adecco recomiendan seguir los siguientes consejos para que tu búsqueda de empleo sea más ágil y exitosa:

1. Apuesta por el reciclaje profesional

No dejes que pasen los meses sin realizar cursos o recibir formación en aquellas áreas que más te interesen y que puedan serte útiles para encontrar un empleo. Una actualización de conocimientos te servirá para competir con los más jóvenes y conseguir que tu experiencia se convierta en un valor añadido.

2. Las nuevas tecnologías son esenciales

No hace falta ser todo un experto en ordenadores, pero sí recomendamos tener nociones mínimas de Office y navegación por internet. Aunque al principio, sentarse frente a un ordenador puede parecer misión imposible, con práctica e interés se consigue todo.

3. El currículum

Es tu carta de presentación y, por tanto, debes cuidarlo al detalle:

• Redacta la formación y experiencia laboral en orden cronológico inverso. De este modo, el entrevistador percibirá primero los trabajos más recientes, que son los que más se tienen en cuenta e interesan en un proceso de selección.

• Evita textos demasiado largos e intenta ser breve y conciso. Si cuentas con una extensa trayectoria profesional, debes sintetizar y escoger sus experiencias más significativas y cualificadas.

4. Agota todas las posibilidades de búsqueda de empleo

Consulta anuncios en prensa, radio, televisión, apúntate al INEM, acude a Empresas de Empleo Temporal y Consultoras de Recursos Humanos, inscríbete en portales de empleo, etc.

5. Date de alta en redes sociales

LinkedIn, Facebook, y otros similares, son una ventana al mundo exterior y constituyen una gran oportunidad para ampliar tu red de contactos y acceder a ofertas de trabajo.

6. Apuesta por la asertividad en las entrevistas

La mayor parte de los entrevistadores valoran por encima de todo que el candidato tenga un comportamiento asertivo, es decir, que se muestre comunicativo, comprensivo, maduro y adopte una conducta intermedia entre la agresividad y la pasividad. Mirar a los ojos del entrevistador o preguntar aquello que no hemos entendido, son aspectos esenciales de todo comportamiento asertivo.

>> Consejos para entrevistas de trabajo para mayores de 45 años

El hecho de ser mayor de 45 años te aporta una ventaja con respecto a otras personas, pues ves reforzadas cualidades como la responsabilidad, madurez o el control emocional.

7. Lee, infórmate y mantente al día

Estar al corriente de las últimas noticias te permitirá tener una visión más amplia de cómo está el mundo y de las áreas más demandadas actualmente. Además, enriquecerás tu capacidad de expresión y comunicación, aspectos muy útiles a la hora de acudir a una entrevista de trabajo.

8. Acude a organismos especializados en búsqueda de empleo

Si te sientes perdido o desorientado, no olvides que no estás solo en tu búsqueda de trabajo. Existen entidades como la Fundación Adecco que ayudan a los mayores de 45 años a trazar un itinerario laboral, a valorar sus cualidades y a encontrar un empleo adecuado a sus necesidades y expectativas.

9. Cuida todos los detalles

Como el mercado laboral es muy competitivo, cualquier detalle puede marcar la diferencia para ser el escogido en un proceso de selección. Te recomendamos poner en práctica los siguientes consejos:

A. Intenta estar siempre localizable: una llamada no cogida a tiempo puede significar la pérdida de un puesto de trabajo.

B. Escoge una vestimenta adecuada para la entrevista en función de las características de la empresa. Si tienes dudas, no olvides que en el término medio está la virtud y que es importante no adoptar un estilo demasiado informal ni cometer excesos.

10. Mantén una actitud positiva

No descuides tus relaciones sociales ni lo des todo por perdido. La negatividad es mala compañera y nunca te dará suerte. Si no tienes éxito en alguna entrevista, no te preocupes y aprende de los errores cometidos para hacerlo mejor la próxima vez.

Estas recomendaciones se desgranan del informe que la Fundación Adecco ha presentado por segundo año consecutivo sobre mayores de 45 años en el mundo laboral, con el objetivo de analizar las inquietudes, expectativas y necesidades profesionales de un grupo que se está viendo muy afectado por la crisis y la destrucción de empleo.

Por qué las empresas no quieren a los mayores de 45

Oferta de empleo: abstenerse mayores de 45. Aunque nadie se atreve a incluir esta frase en las ofertas de empleo, es una realidad que sufre el colectivo de parados mayores de 45 años, que supone en Europa más del 51 % de tasa de paro, algo más en España. Sin embargo, los mayores de 45 años son un colectivo con capacidad para aportar al mundo del trabajo un importante bagaje de experiencia y productividad, dos factores claves en el desarrollo de las economías y de las empresas. La experiencia no es “repetir” siempre las mismas cosas, sino una forma de conocimiento que permite optimizar las actuaciones, y evitar errores ya conocidos en situaciones similares, según analiza en este artículo de opinión el promotor del portal Empleo Senior, Luis Capella.

Por otra parte, la productividad supone que, utilizando adecuadamente los recursos, se logra una mayor rentabilidad/efectividad. Lo curioso es que todos los analistas diagnostican que el mayor problema de la economía es la baja productividad.

Entonces, la “pregunta del millón” es: ¿por qué no se PERMITE trabajar a los mayores de 45 años? Es evidente que la respuesta la deben dar los empleadores que son los responsables de esta injusta actuación. Sin embargo, se pueden analizar algunas posibles causas:

– Falta de concienciación social. Ni empresarios, ni sindicatos ni poderes públicos demuestran preocupación REAL por este colectivo, ni se apoya su empleo con acciones efectivas.

– “Mileurismo” en mano de obra joven. La supuesta labor de inserción laboral de jóvenes, desplaza a los mayores, quizás porque sean menos fáciles de “domesticar” en empleos precarios y mal retribuidos.

– Hay empleadores que piensan que el mayor tiene un coste alto y un riesgo de que exija un tipo de contratación fija.

– “Cortoplacismo agudo” Con este término se quiere referir a esos gestores que viven preocupados por el corto plazo (fin de año) y no piensan en términos de más de un año. Es decir, no se considera la productividad.

– También con visión “cortoplacista” no se tiene en cuenta el aporte que supone este colectivo a la Seguridad Social, cuya viabilidad podría reforzarse con este colectivo

– Falta de capacidad de innovación e imaginación. Por ejemplo, la posibilidad de colaborar con empresas a tiempo parcial, con remuneraciones especiales, dentro del marco legal en vigor. Otro ejemplo: Las pymes NECESITAN el aporte de experiencia y calidad que puede ofrecer un colectivo ACTUALMENTE EN PARO, a costes adaptados a sus posibilidades. O dicho en términos sajones, incorporar un sistema de “Interim Management”

– Sistemas de subvenciones públicas poco interesantes para los empresarios. Primar el empleo de este colectivo con los incentivos actuales, se ha demostrado de baja eficacia para los empleadores.

Nuestro modelo económico, que permite prejubilaciones de escándalo (las últimas a personas de 48 años) debe replantearse la incorporación de este colectivo al mundo laboral. Y, además, cuando se plantean en Europa dos brutales paradojas: ampliar la edad de jubilación y la duración de la jornada laboral por encima de las 40 horas, teniendo miles de mujeres y hombres perfectamente preparados para cubrir todo tipo de puestos de trabajo.

Para terminar, una pregunta y un recuerdo de la Constitución: -la pregunta: ¿Quién prefiere que le opere, un experto neurocirujano de 50 años o un recién titulado en Medicina?

¿Sabes buscar trabajo? La gran mayoría de parados no

3 de cada 4 parados no sabe trazar su plan de búsqueda de empleo, debido, en muchos casos, a que nunca han necesitado hacerlo. Aproximadamente la mitad de los desempleados cuenta con una antigüedad de más de 10 años en la misma empresa, lo que impide que conozcan muchas de las claves para la correcta consecución de un empleo. Así, como consejo, la búsqueda de empleo debe ir acompañada de un plan de acción, compuesto por la suma de un plan de búsqueda y un plan de logros a través del cual se definan los objetivos propuestos y las metas que se quieren alcanzar. El análisis individual de los logros identifica las competencias y puntos fuertes para diseñar un currículum atractivo y marcar la diferencia como candidatos.

En el contexto de una economía contraída en la que de los más de 5.900.000 desempleados, 3.280.400 son parados de larga duración (según los últimos datos publicados en la EPA) cualquier clave, técnica o consejo son necesarios para afrontar con éxito la búsqueda de empleo.

Para Lee Hecht Harrison, división especializada en procesos de recolocación y desarrollo del talento del Grupo Adecco, el problema más frecuente de los parados de larga duración, que suman ya el 14,31 % de la población activa, es la incapacidad de llevar a cabo un correcto plan para la búsqueda de un empleo. Para Nekane Rodríguez, directora general de Lee Hecht Harrison, “la falta de práctica por parte de los parados que han desempeñado un único trabajo a lo largo de su trayectoria profesional, la frustración por no recibir respuesta a la demanda de empleo y la escasez de oportunidades, hacen que el 75 % de los parados fracasen en su búsqueda de empleo”.

El 49 % de los candidatos que participan en los programas de recolocación de esta empresa de recolocación cuenta con trayectorias superiores a 10 años en una misma empresa. Para esas personas, enfrentarse a la búsqueda de un trabajo supone conocer un nuevo diccionario de términos relacionados con el empleo, requiere aprender a trazar un plan, elaborar un currículum o superar con éxito procesos de selección, acciones desconocidas para la mayoría de ellos y que no siempre se realizan correctamente.

Trazar el plan de acción

Los expertos en consultoría recomiendan, en primer lugar, acompañar la búsqueda de empleo de un plan de acción, que esté compuesto por la suma de un plan de búsqueda y un plan de logros personales a través del cual se definan los objetivos propuestos y las metas que se quieren alcanzar.

Para las personas en situación de desempleo, la pérdida de su puesto de trabajo conlleva asociada la desorientación inicial, por ello es necesario trazar un mapa del panorama laboral antes de comenzar la búsqueda de un nuevo empleo realizando tres cuestiones:

  • ¿Qué camino se debe seguir?
  • ¿Cuáles son las necesidades?
  • ¿Por dónde comenzar la búsqueda de empleo?

El plan de búsqueda tendrá por objetivo encontrar un nuevo puesto de trabajo en el menor tiempo posible, tratando de encontrar la opción que mejor se adapte al perfil profesional del individuo.

La base para identificar el valor diferencial de un candidato es el análisis de sus logros, es decir, los aportes profesionales que un trabajador ha llevado a cabo en su puesto de trabajo y han generado beneficios tanto cualitativos como cuantitativos. Son acciones que han producido un impacto positivo en la manera de trabajar y aportan soluciones tanto en el desarrollo individual como en el del grupo.

Este análisis identifica las competencias y puntos fuertes para diseñar un currículum atractivo y redactar cartas de presentación que marquen la diferencia así como para crear la marca personal y ofrecer resultados tangibles al mercado laboral. No todos los logros son reconocidos por la compañía, lo importante es que el trabajador descubra sus habilidades en acción y los resultados de su desempeño que hayan abierto nuevas perspectivas y hayan ayudado a evitar incidencias futuras.

Los logros surgen del reconocimiento de los momentos en que un trabajador ha sido capaz de hacer grandes aportes gracias a su originalidad, creatividad e ideas. Son momentos de satisfacción laboral, que mejoraban el día a día en el trabajo y que ayudaban a encontrar la verdadera vocación del trabajador, los retos superados, crisis resueltas, etcétera.

Un buen análisis de los logros servirá para definir claramente los objetivos del plan de búsqueda, diseñar un buen curriculum, resaltar la marca personal entre la red de contactos, ofrecer resultados tangibles en el mercado laboral y sobre todo impactar positivamente en las entrevistas de selección.

Perfil del parado mayor de 45

La Fundación Adecco ha realizado un estudio de percepción laboral a parados y ocupados mayores de 45 años, a partir de una encuesta realizada a este colectivo, para conocer sus inquietudes y preocupaciones y arrojar algo de luz al panorama de incertidumbre que muchos de ellos viven en la actualidad.

Un 60,3 % de los encuestados es del sexo femenino y más de la mitad cuenta con responsabilidades familiares. Además, un 34,3 % de ellas tiene estudios secundarios, seguido de un 31,1 % con estudios elementales, un 17,9 % con Formación Profesional y un 17 % con estudios universitarios. En cuanto al sector de procedencia, casi un 70 % de las encuestadas trabajaba en el sector servicios.

Estos datos coinciden con el perfil del parado mayor de 45 años que acude diariamente a las oficinas de la Fundación Adecco en busca de empleo. Según Almudena Martín, consultora de selección de la Fundación en Madrid: “Son muchas más las mujeres que los hombres que se acercan a buscar trabajo, normalmente de nacionalidad española. Algunas de ellas perdieron su empleo con la crisis económica. Otras, han realizado en los últimos años trabajos intermitentes en el sector servicios, pero hace tiempo que no conocen la estabilidad laboral“.

Aunque no existe un nicho laboral especialmente propenso a la contratación de este perfil profesional, la asistencia social está resultando ser un área proclive a su acogida: el cuidado a ancianos, niños y personas dependientes es un servicio muy demandado y que no requiere una elevada preparación, sino responsabilidad, fidelidad y madurez, cualidades a menudo inherentes a estas personas.

Pérdida de orientación laboral

Los mayores de 45 años suelen quedarse sin trabajo después de largos periodos en la misma empresa, lo que provoca que se sientan desorientados a la hora de afrontar su nueva condición de desempleados y desconozcan cómo gestionar con eficacia su reincorporación al mercado laboral.

Cuando se les pregunta el motivo por el que se hallan en paro, un 65,9 % afirma haber perdido su empleo: despidos, ERE o finalización de contrato son algunos de los motivos. Por detrás, existe un 26,8 % que busca trabajo por primera vez o tras periodos de inactividad, la mayoría mujeres a las que la crisis económica ha empujado a buscar una ocupación para ayudar en la economía doméstica. Por último, un 7,3 % afirma estar en paro por haber renunciado voluntariamente a su trabajo anterior.

Para muchos, cada día sin empleo supone un importante lastre para cubrir sus necesidades económicas: de ahí que encontrar trabajo deje de ser una aspiración o deseo para convertirse en una imperante necesidad. Así, un 61,6 % de los parados encuestados declara que la falta de ingresos se ha convertido en su principal preocupación. Por detrás de esta necesidad, los mayores apuntan otras razones que les generan intranquilidad: exclusión social (13,9 %), demasiado tiempo libre (11 %) o carencias de autoestima (5 %) son algunas de ellas.

Todo esto les mueve a aprovechar cualquier oportunidad de trabajo que se presente: un 89,3 % aceptaría un empleo de cualificación inferior a su formación, incluso si no estuviera relacionado con su sector de procedencia. Parece que esta es una realidad generalizada, puesto que no se aprecian diferencias significativas entre las respuestas de los que tienen estudios superiores y los que tienen una menor formación, superando en ambos casos el 85 %. Los ocupados mayores de 45 años comparten esta visión y se muestran cautelosos en sus respuestas: un 54,7 % declara que no intentaría cambiar de trabajo aunque no estuviera satisfecho en el actual y un 81,3 % afirma que si se quedara en el paro aceptaría un empleo de categoría inferior.

Tales circunstancias no son de extrañar si tenemos en cuenta que el 36,9 % de los desempleados encuestados lleva más de un año en el paro y más de la mitad (53,7 %) cuenta con cargas familiares o responsabilidades no compartidas. En el caso de los ocupados esta última cifra asciende a 64,1 %.

Tras el 36,9 % que lleva más de un año en paro, un 35,2 % de los encuestados lleva de uno a 6 meses, seguido de un 23,3 %, que lleva de 7 a 12 y un 4,5 % que se encuentra en esta situación desde hace menos de un mes.

La edad por encima de 45 años, una dificultad añadida

Pese a los primeros síntomas de debilitamiento de la crisis, la confianza laboral de los parados y ocupados mayores de 45 años sigue sin gozar de buena salud: un 37,6 % de los desempleados opina que tardará más de un año en encontrar trabajo, seguido de un 36,5 % que opina que transcurrirán de 1 a 6 meses. Un 22,4 % que opina que le llevará de 7 a 12 y tan solo un 3,5 % confía en que tardará menos de 1 mes.

Por su parte, aquellos que tienen empleo se muestran algo más optimistas: un 55,6 % afirma sentirse seguro en su puesto de trabajo y no tener temor a perderlo, frente a un 44,4 % que cree que podría quedarse sin ocupación en cualquier momento.

Todos ellos coinciden en que la edad les convierte en víctimas dobles de la difícil coyuntura económica: un 84,6 % de los demandantes de empleo considera que su edad es el principal obstáculo para acceder al mercado laboral, frente al 15,4 % que opina que la crisis afecta a todos por igual. De los que tienen empleo y temen perderlo, un 69 % afirma que su edad puede ser el principal problema para conservarlo.

Las personas mayores de 45 años cuentan con cualidades intrínsecas muy valoradas por los Departamentos de Recursos Humanos: experiencia, madurez, fidelidad y control emocional son algunas de ellas.

Sin embargo, y a pesar de estos valores añadidos, ¿por qué encuentran tantas dificultades para acceder al mercado laboral? La falta de concienciación social y cuestiones de índole económica, son algunas de las razones que pueden responder a esta pregunta.

Según Almudena Martín: “En muchas ocasiones, los empleadores se vuelven recelosos a la hora de contratar a mayores de 45 años, puesto que presuponen que tienen un coste más alto y exigen un tipo de contratación estable. Por el contrario, piensan o tienen la creencia errónea de que los jóvenes aceptarán contratos más precarios, trabajando más horas y peor remuneradas”.

No obstante, muchas veces son las carencias formativas las que juegan en su contra, cuestión que les imposibilita competir en un mercado de crisis como el actual. De ello son conscientes la mayoría de los desempleados encuestados, y por ello, un 61,5 % asegura estar invirtiendo tiempo en su formación, frente a un 38,5 % que no lo considera necesario.

10 cosas que hacer si buscas trabajo y tienes más de 45 años

En este contexto, la Fundación Adecco ha realizado una encuesta a 300 parados mayores de 45 años y a 300 que tienen empleo. Una conclusión parece evidente: la confianza laboral de los mayores de 45 años no goza de buena salud, puesto que más de la mitad de los parados opina que no encontrará trabajo en el próximo año, y el 52,9 % de los ocupados cree que podría perder su empleo en los próximos meses.

FORMACIÓN

En cuanto al nivel de estudios, un 59,5 % de los parados posee estudios elementales o secundarios, seguido de los que tienen formación técnica (23,6 %) y de los que han estudiado una carrera universitaria (16,9 %). El nivel formativo es algo superior en las mujeres: un 53,9 % de ellas tiene estudios elementales o secundarios frente al 65,6 % de ellos. Además, un 19,6 % de las paradas cuenta con estudios universitarios, cifra que desciende hasta el 14 % en el caso de los varones.

En el caso de los ocupados el nivel formativo es considerablemente mayor, puesto que un 49,1 % posee estudios universitarios. Esta circunstancia viene a confirmar que las personas menos formadas se han visto más afectadas por la crisis y la destrucción de empleo.

PARADOS DE LARGA DURACIÓN

Del total de los parados encuestados, un 48,7 % es de larga duración, es decir, lleva más de doce meses buscando empleo sin éxito. Una cuarta parte (25,4 %) lleva de uno a seis meses en paro, y muy de cerca, un 24,9 % lleva buscando trabajo entre 7 y 12 meses. Por último, tan solo un 1 % lleva menos de un mes en situación de desempleo.

Por sexos, las mujeres mayores de 45 años son las más afectadas por el paro de larga duración, puesto que un 53,5 % lleva más de un año sin trabajo, frente al 43,5 % de los hombres.

Cuando se les pregunta a los 300 encuestados el motivo por el que se encuentran en paro, la respuesta es contundente en el caso de los hombres: un 94,6 % perdió su empleo a causa de un ERE, reestructuraciones de plantilla o sencillamente tenía un contrato temporal que no fue renovado. Este porcentaje desciende hasta el 79,2 % en el caso de las mujeres.

Llama la atención que un 12,9 % de las encuestadas se encuentra en paro porque decidió incorporarse al mercado laboral tras un extenso periodo de inactividad. En el caso de los hombres esta cifra es doce veces menor, representando tan solo un 1,1 %, lo que viene a confirmar que a raíz de la crisis muchas mujeres han iniciado su trayectoria laboral para ayudar en la economía doméstica. En efecto, en el año 2009, 100.000 amas de casa salieron a buscar trabajo y 42.000 hombres se retiraron del mercado laboral para regresar a sus hogares.

En cuanto al área de actividad, el 55,1 % de los desempleados trabajaba en el sector servicios, un 18,3 % en el industrial, un 13,5 % en la construcción, un 11,9 % en la hostelería, y un 1,2 % en otros sectores.

Sin embargo, los 300 parados encuestados no esperan encontrar trabajo en su sector de procedencia, sino que la práctica totalidad (99 %) también está buscando empleo en otras áreas, frente al 1 % que no trabajaría fuera de su sector.

De igual manera, un 94,8 % de los parados aceptaría un empleo de cualificación inferior a su formación, frente al 5,2 % que no está dispuesto a hacerlo. Esta realidad también se aprecia entre los ocupados, pero de una forma algo más tímida: un 72,9 % declara que no dudaría en aceptar un puesto de cualificación inferior si se quedara sin trabajo.

Tales circunstancias demuestran que para los mayores de 45 años el empleo es un activo esencial y que el hecho de no trabajar supone para ellos un importante problema. En concreto, un 98 % de los parados ha declarado que necesita urgentemente un trabajo para hacer frente a sus necesidades económicas y un 67 % ha destacado la exclusión social como una importante preocupación. Por detrás, un 38,1 % ha mencionado las carencias de autoestima y la depresión, un 10,2 % el exceso de tiempo libre y tan solo un 2,5 % afirma que el desempleo no le preocupa demasiado.

Como se aprecia en el gráfico, la urgencia de ingresos económicos destaca frente al resto de preocupaciones, lo cual no extraña si tenemos en cuenta que gran parte de los mayores de 45 años tienen personas dependientes que mantener, y que en ocasiones, su sueldo es el único sustento económico de la familia. Así, un 67,3 % de los parados encuestados tiene responsabilidades familiares y el 38 % de los que están casados o viven en pareja declara que su compañero tampoco tiene empleo, ya sea porque no lo encuentra (75 %) o porque no lo está buscando y, por tanto, es inactivo (25 %).

Precisamente por las responsabilidades familiares, el 78 % de los mayores no estaría dispuesto a trasladarse a otra ciudad para trabajar, a no ser que las condiciones fueran irrechazables. Por el contrario, un 22 % sí abandonaría su ciudad de residencia con tal de trabajar en algo, siempre que fuera en España. Llama la atención el hecho de que solamente un 2 % de los encuestados emigraría fuera del país si encontrara una ocupación.

Poco optimistas
Los parados mayores de 45 años destacan que la búsqueda de empleo se ha convertido en un auténtico reto. Muchos encuestados han manifestado su desilusión y falta de expectativas ante un mercado laboral injusto y discriminatorio que está echando por tierra sus intentos de encontrar trabajo. Así, según una madrileña de 50 años, en paro desde hace 11 meses: “desde el día en que me quedé sin ocupación, no he cesado de buscar empleo, pero todo han sido problemas y obstáculos. Me siento válida y perfectamente capaz de trabajar como alguien de 30, pero mi edad me lo está impidiendo.”

Esta desmotivación es la responsable de que más de la mitad de los encuestados (51,3 %) no confíe en encontrar trabajo en los próximos 12 meses. Por otra parte, un 36,9 % opina que tardará de 7 a 12 meses, un 8,6 % que cree que tendrá que esperar de 1 a 6 meses, y solo un 3,2 % confía en encontrar empleo en menos de un mes. La confianza de los parados ha mermado con respecto al año pasado, cuando solo un 37,6 % declaró que no veía posibilidades de encontrar trabajo durante el próximo año.

Los ocupados tampoco se muestran mucho más optimistas, puesto que más de la mitad (52,9 %) cree que podría perder su empleo en los próximos meses, frente al 47,1 % que se siente seguro en su puesto de trabajo.

La gran mayoría de los parados coincide en que su edad es el principal obstáculo para encontrar trabajo: un 89,5 % así lo declara frente al 10,5 % que opina que la crisis afecta a todos por igual.

En general, y dadas las dificultades que encuentran, los mayores de 45 años no valoran positivamente los diferentes métodos de búsqueda de empleo. Esto no quiere decir que no estén recurriendo a ellos, puesto que el 95 % está buscando trabajo a través de 2 o más fuentes. Como se puede ver en el gráfico, la red de contactos es el medio en el que más confían y el INEM es el que menos valoran.

Los resultados de la encuesta reflejan que las redes profesionales (LinkedIn, Xing, Facebook, etcétera.) siguen sin ser un canal muy empleado por los mayores de 45 años para encontrar trabajo. No obstante, una cifra nada desdeñable (43,5 %) ya utiliza estas redes como un medio más para hacer contactos laborales, frente al 56,5 % que no lo hace.

Formación como medio de evasión
La formación se ha convertido en una vía de escape para los mayores de 45 años sin empleo. De hecho, un 68,8 % de los encuestados está realizando cursos de formación para tener una ocupación mientras está en paro y aumentar su empleabilidad. Los datos de la encuesta arrojan que la informática y los idiomas son las temáticas más demandadas. Por su parte, un 31,2 % no está recibiendo formación mientras se encuentra en paro, ya sea porque no quiere formarse, sino trabajar (80 %) o porque no tiene recursos económicos para financiar estos cursos (20 %).

Gran parte de los ocupados también compatibiliza su tiempo de trabajo con formación: un 34,9 % está realizando cursos de diferentes temáticas únicamente por placer y un 11,6 % lo hace por temor a quedarse en paro y no tener las suficientes capacidades o recursos para competir en el mercado laboral.

Entre 45 y 55 años, la edad más difícil para encontrar empleo

Nueve de cada diez españoles aseguran que la edad es un condicionante para encontrar trabajo y mayoritaria entre las personas que actualmente se encuentran desempleadas. La búsqueda de un empleo puede convertirse para muchas personas en un intento de superar barreras que impiden lograr ese objetivo, según un sondeo que ha elaborado Randstad a más de 1.000 profesionales con el objetivo de establecer una radiografía de las principales demandas que existen en el mercado laboral. Otra conclusión es que la edad más difícil para conseguir trabajo se sitúa entre los 45 y los 55 años de edad.

En esta línea, los encuestados también han expresado cuál es la franja de edad que consideran óptima para encontrar un empleo, y la encuesta arroja un dato categórico. El 100 % de los entrevistados cree que los profesionales con edades comprendidas entre los 18 y los 25 años de edad son los que más fácil lo tienen. En concreto la mitad (50 %) asegura que la edad ideal son los 25 años.

Esta percepción, que puede chocar con los datos que existen de paro juvenil, se ve ratificada con la última Encuesta de Población Activa (EPA) correspondiente al tercer trimestre del año. Durante este tiempo la ocupación ha crecido entre los jóvenes menores de 25 años, en mayor medida por la campaña de verano, mientras que entre los que superan esta edad se ha registrado un descenso.

Asimismo, no existe tanta unanimidad ante la pregunta de cuál es la edad a la que se considera más difícil encontrar un trabajo. Un 68 % estima que se trata de la franja que va de los 45 hasta los 55 años. Solo un 6 % percibe las más próximas a la edad de la jubilación como las más complicadas ante esta tarea.

Mujeres
Por sexos, un 51 % de las mujeres estima que la edad es un condicionante para encontrar trabajo, frente a un 49 % de los hombres, lo cual muestra un cierto equilibrio entre ambas variables demoscópicas.

Pero donde la encuesta elaborada por Randstad sí encuentra diferencias es entre trabajadores y parados, puesto que esta percepción es mayoritaria entre estos últimos (58 %), mientras que entre los trabajadores en activos la cifra es del 42 %.

Por su parte, los españoles con estudios medios (61 %) son los que con mayor ahínco creen que la edad es un condicionante para encontrar un trabajo, seguidos por aquellas personas con un nivel de formación universitaria (32 %). En el lado contrario de la balanza se sitúan aquellas personas sin estudios, de las cuales solo un 7 % estima esta percepción como un obstáculo.

Españoles Vs. extranjeros
La nacionalidad también es una variable que analiza el sondeo realizado por Randstad. Un 89 % de los españoles ve a la edad como un freno para volver a la actividad laboral, mientras que de esta manera solamente opina un 11 % de los extranjeros residentes en España. Este hecho se explica con los datos ofrecidos por la Encuesta de Población Activa (EPA) para el tercer trimestre del año, donde se destaca que la distancia entre las tasas de actividad de ambos espectros sociológicos es de 18 puntos porcentuales a favor de los extranjeros respecto a los españoles.

“La edad en muchas ocasiones es sinónimo de experiencia y eso debe de ser un valor importante para las empresas a la hora de poner en marcha procesos de selección. Las compañías deben valorar a los trabajadores más cualificados y a aquellos que cuentan con una formación que se ajusta más al perfil demandado”, ha asegurado Rita González, Responsable de Recursos Humanos en Randstad.

Los parados mayores de 45 años son los que más tiempo están sin empleo

Los parados mayores de 45 años son los que más tiempo están sin empleo

El desempleo estructural se alarga en el tiempo entre los mayores de 45 años. Casi la mitad (47 %) de los parados mayores de 45 años lleva más de 2 años sin empleo. Otro 23 % supera los 12 meses y es el sector de trabajadores que más tiempo está en desempleo y durante más tiempo. La tasa de paro de larga duración de los mayores de 45 años (70 %) supera en 13,7 puntos porcentuales a la del resto de la población (56,3 %). La mayor parte son hombres (53 %), con estudios técnicos, que se encuentran en paro porque perdieron su empleo y ya contemplan las 2 “e” (emigrar- emprender) ante la falta de perspectivas laborales. Un 33 % cambiaría de país y un 30,8 % no descarta la opción de emprender su propio negocio.

En la actualidad hay registrados en el paro 1.978.586 mayores de 45 años, cifra que se ha incrementado un 11,4 % desde el año pasado y un 132 % desde 2008. El perfil general del desempleado mayor de 45 años es el de una mujer (52,3 %) de 48 años, con estudios técnicos (32 %), responsabilidades familiares (82 %) y que se encuentra en paro porque perdió su empleo anterior (89 %), frente a un 9 % que se incorpora por primera vez al mercado laboral.

A pesar de que las reformas laborales empujan la edad de jubilación hacia los 70 años, 203.407 personas mayores de 45 se han sumado a las listas del paro durante el último ejercicio, encontrando importantes obstáculos para hacerse un hueco en el mercado laboral. En efecto, el desempleo entre este sector de la población no ha hecho sino aumentar desde que comenzara la crisis.

Hombres
> 45

Mujeres
> 45

Total

2008

349.051

501.915

850.966

2009

570.631

619.006

1.189.637

2010

679.691

718.341

1.398.032

2011

744.357

784.491

1.528.848

2012

879.617

895.562

1.775.179

2013

982.519

996.067

1.978.586

La cifra de parados de más de 45 años se ha incrementado un 11,4 % desde el año pasado y un 132 % desde 2008. Con ello, los parados mayores de 45 años ya representan el 39,6 % del total de desempleados en España.

A la luz de estas cifras y fruto de su compromiso con el acceso al empleo de las personas mayores de 45 años, la Fundación Adecco ha elaborado el V Informe Mayores de 45 años en el mundo laboral, basado en una encuesta a 2.500 personas que superan esta edad y que se encuentran en búsqueda activa de empleo.

El desempleo de larga duración se cronifica
El paro estructural o de larga duración se está convirtiendo en un mal crónico en la sociedad española. Así, de los más de 6 millones de parados en España, un 56,3 % ya supera el año de búsqueda infructuosa de empleo. En concreto, un 33,8 % lleva más de 2 años en paro y un 22,5 % supera los 12 meses.

Este problema se hace aún más acuciante en el caso de los desempleados mayores de 45 años: la cifra se eleva al 47 % en el caso de los que superan los 2 años sin trabajo y se sitúa en un 23 % para los que superan los 12 meses sin empleo. Con ello, obtenemos que en un 70 % de los desempleados mayores de 45 años ya es de larga duración.

PARADOS A NIVEL GENERAL

Menos de 6 meses

24,6 %

De 6 meses a menos de 1 año

15,4 %

De 1 año a menos de 2 años

22,5 %

2 años o más

33,8 %

Ya ha encontrado empleo

3,7 %

TOTAL

100 %

Fuente: Encuesta de Población Activa (INE)

PARADOS MAYORES DE 45 AÑOS

Menos de 6 meses

17,6 %

De 6 meses a menos de 1 año

12,4 %

De 1 año a menos de 2 años

23 %

2 años o más

47 %

TOTAL

100 %

La mayoría de los parados de larga duración son hombres (53 %) con estudios técnicos (32,4 %) que se encuentran en paro porque perdieron su empleo anterior (94 %).

Según Francisco Mesonero, director general de la Fundación Adecco: “El paro de larga duración afecta más a hombres que a mujeres, debido a su concentración en sectores más castigados por la crisis como la construcción o la automoción, frente a áreas más dinámicas como los servicios o la hostelería. Se quedan en paro tras numerosos años en la misma empresa y la crisis, así como su falta de práctica en la búsqueda de empleo y la desactualización de conocimientos, lastra sus oportunidades laborales. Además, aún no existe una cultura corporativa en torno a la contratación y retención de los mayores de 45 años. Es necesario impulsar con urgencia una política de gestión de la edad en el seno de los Recursos Humanos”.

El perfil del desempleado mayor de 45 años
Si realizamos una radiografía general de los parados mayores de 45 años, nos encontramos con el perfil de una mujer (52,3 %) de 48 años, con responsabilidades familiares (personas dependientes a su cargo) (82 %), estudios técnicos (32 %) y que se encuentra en paro porque perdió su empleo anterior (ERE, despidos, reestructuraciones de plantilla, etcétera.). Por el contrario, un 9 % se incorpora por primera vez al mercado laboral y un 2 % renunció a su empleo anterior y está en búsqueda de una nueva oportunidad laboral.

Desconfianza en el mercado
El letargo de desempleo y la ausencia de perspectivas laborales potencian el escepticismo de los parados mayores de 45 años. De este modo, la desconfianza en el mercado laboral es manifiesta. Casi la mitad de los encuestados (48,5 %) opina que tardará más de un año en hacerse un sitio en el mercado laboral. Un 23,6 % opina que tardará de 7 meses a 1 año, seguido de un 21,6 % que afirma que le llevará de 1 a 6 meses. Solo un 6,3 % se muestra optimista con la creencia de que encontrará una ocupación en menos de un mes.

La edad, el principal hándicap
Más de la mitad de los encuestados (54 %) considera que su edad madura es la principal responsable de su situación de desempleo. Por el contrario, un 46 % considera que la crisis económica afecta a todos por igual y que ser mayor de 45 años no es agravante.

Las 2 “e”: emigrar y emprender
El futuro del mercado de trabajo requiere trabajadores más flexibles, capaces de adaptarse a nuevos escenarios y a fórmulas laborales más individualizadas.

Por este motivo, los desempleados están cada vez más dispuestos a cambiar de país y/o a emprender su propio negocio con tal de trabajar. Los mayores de 45 años no son una excepción y, por ello, un porcentaje nada desdeñable no descarta aplicar estas 2 “e” como palanca de acceso al mercado laboral.

Así pues, y aunque la mayor parte (38,4 %) no se ha planteado la opción de emprender, hay un 30,8 % que sí lo ha hecho. En concreto, un 3,5 % ya está en ello y un 27,3 % no lo descarta a futuro. Por su parte, otro 30,8 % lo ha pensado, pero no se ha decidido por temor, puesto que considera que no existen ayudas suficientes para los emprendedores.

Por último, la emigración ya no es solo cosa de jóvenes. Un 33,1 % de los encuestados mayores de 45 años cree que es posible que tenga que emigrar próximamente, puesto que en España no encuentra oportunidades laborales: un 13,8 % lo ve muy probable y un 19,3 % bastante probable. Esta cifra es especialmente significativa si tenemos en cuenta el hecho de que la mayor parte de los encuestados tiene responsabilidades familiares.

Talento indiscutible Vs. discriminación
A pesar de ser especialmente propensos a la discriminación laboral, lo cierto es que los mayores de 45 años son profesionales que se encuentran en el ecuador de su carrera laboral y cuya capacitación es indiscutible. Algunos de los valores que aportan a las organizaciones son experiencia, madurez, control emocional, estabilidad y fidelidad al proyecto al que se vinculan.

Según Francisco Mesonero, director general de la Fundación Adecco: “estos valores son en garantía de éxito al traducirse en productividad y resultados cuando se trasladan a la empresa”.

Sin embargo, ¿por qué entonces tienen tantas dificultades en su acceso al empleo? Las razones son múltiples, aunque se pueden resumir en las siguientes:

– Desfase entre su formación y las exigencias que plantea el mercado laboral. Tras muchos años en la misma empresa y sector, se quedan en paro involuntariamente y no tienen práctica para competir en un entorno cada vez más exigente y competitivo. Sus conocimientos han quedado desactualizados y deben apostar por el reciclaje profesional.

– En ocasiones, muchos empleadores tienen el prejuicio de que los mayores de 45 años exigirán contratos de trabajo más estables y mejor remunerados.

– También por su edad, son muchos los empresarios que opinan que los mayores de 45 años serán menos versátiles y flexibles y tendrán más dificultades de adaptación a la forma de trabajo de una compañía. Por ejemplo, menor disponibilidad para viajar o hacer horas extra por sus responsabilidades familiares.

Por todo ello, es necesario proponer algunas iniciativas para promover el empleo de los mayores de 45 años. Iniciativas que deben llevar a cabo los propios mayores pero también sociedad y empresas.

 

Las expectativas laborales de los mayores de 45 años no son buenas.

Los mayores de 45 ven muy negro conseguir otro empleo

Los trabajadores españoles mayores de 45 años son los más pesimistas de Europa. Las expectativas de este colectivo de encontrar otro empleo están en su punto más bajo desde 2010 y han caído 14 puntos porcentuales respecto al primer trimestre de 2013, según el estudio de Randstad sobre el empleo en profesionales mayores de 45 años. La confianza en mantener su puesto de trabajo ha descendido en más de once puntos porcentuales en los últimos 12 meses (78 % en 2012 frente al 67 % actual) y cae por debajo del 70 % por primera vez desde 2010 y siete de cada diez profesionales españoles mayores de 45 años están satisfechos con su empleo actual, uno de los datos más elevados en Europa.

Las expectativas de encontrar un empleo diferente, la confianza en mantener el trabajo o la satisfacción con su situación laboral son factores que se ven influidos por el actual contexto económico y las cifras de paro. Según los datos correspondientes al segundo trimestre de 2013 publicados por el INE (Instituto Nacional de Estadística), en España hay más de 6,8 millones trabajadores mayores de 45 años ocupados. Este colectivo se sitúa como uno de los pilares básicos de la productividad y la mano de obra, puesto que supone más del 40 % de los trabajadores ocupados del territorio nacional (16.783.800 personas ocupadas en España), mientras que en una franja de edad más amplia, desde los 16 hasta los 44 años, este porcentaje alcanza el 59,3 %.

Las expectativas para conseguir otro empleo son las más bajas de Europa

Los trabajadores ocupados mayores de 45 años españoles tienen las expectativas más bajas de encontrar otro empleo si se compara con los países del entorno. Solo uno de cada cuatro profesionales (24 %) considera posible encontrar otro empleo, el porcentaje más bajo desde comienzos de 2010. Con respecto al primer trimestre de 2013, este ratio ha descendido en 14 puntos porcentuales, desde el 38 % hasta el 24 % actual.

Entre los principales países europeos del entorno de España, Italia y Grecia se encuentran en una situación similar, donde menos del 30 % de los empleados muestran confianza en encontrar otro empleo, bien sea en su mismo ámbito o en otro diferente. Si nos acercamos al centro y al norte de Europa se aprecia un claro aumento de estas expectativas, puesto que en países como Alemania, Suiza o Reino Unido superan el 50 %, rozando el 60 % en el caso británico.

Estas expectativas están relacionadas, en parte, con las tasas de desempleo de cada país. De esta manera, se aprecia que España, Grecia e Italia, tres de las regiones de Europa donde se ha destruido empleo con mayor intensidad, son también aquellas que cuentan con unos trabajadores más pesimistas a la hora de encontrar otro empleo.

Las bajas expectativas conllevan una menor búsqueda de empleo
La percepción laboral de los profesionales a las que hemos hecho referencia conlleva un descenso en la búsqueda de empleo activo por parte de los trabajadores ocupados mayores de 45 años en España. En la actualidad, el porcentaje de este tipo de búsqueda se sitúa en el 7 %, un 4 % menos que en el mismo periodo analizado en 2012.

Se ha de tener en cuenta que este colectivo de profesionales son los que menos buscan un nuevo empleo de forma activa, principalmente debido a que se sitúan en un periodo de gran estabilidad dentro de su trayectoria profesional, si bien en algunos casos también se debe a la alta satisfacción con sus actuales puestos de trabajo.

Ellos están más satisfechos con su trabajo
Siete de cada diez profesionales mayores de 45 años se muestran satisfechos con su actual puesto de trabajo, si bien hay diferencias en cuanto al sexo. El porcentaje en los hombres que están contentos con su empleo se sitúa en el 76 %, mientras que en las mujeres esta percepción alcanza el 63 %. Sin embargo, se puede afirmar que los españoles se muestran mayoritariamente satisfechos si se compara con la percepción que se tiene en otros países europeos.

A pesar de las bajas expectativas y el descenso en la búsqueda de empleo de manera activa por parte de los profesionales, España se sitúa con uno de los ratios más elevados de satisfacción en el trabajo entre los principales países europeos. Los más satisfechos son los neerlandeses (78 %), suizos (75 %) y belgas (74 %), mientras que en lado contrario se encuentran los profesionales griegos (51 %), alemanes (60 %) y británicos (63 %), como los menos contentos con su actual empleo.

Desciende la confianza en mantener el puesto de trabajo
La confianza de los españoles en mantener su puesto de trabajo actual ha experimentado un descenso de nueve puntos porcentuales respecto al primer trimestre de 2013. Si a comienzos de año esta percepción se situaba en el 76 % para los profesionales ocupados mayores de 45 años, en la actualidad alcanza el 67 %.

El dato más llamativo está relacionado con la evolución de la muestra analizada. Desde 2010, este ratio siempre se había situado entre el 74 % y el 85 %, por lo que el dato actual (67 %) se coloca como el más bajo de los últimos tres años.

Los parados de más de 45 años no le interesan a (casi) nadie

Un análisis de las acciones de Responsabilidad Social Corporativa de las empresas y de la Obra Social de las Cajas realizadas por Empleo Senior desvela que los parados de más de 45 años no le interesan a (casi) nadie. El estudio consta de dos secciones, una centrada en las acciones de RSC de las entidades y la otra referida a las iniciativas que ponen en marcha las Cajas dentro de su denominada Obra Social. ¿Los resultados? Ninguna de las analizadas considera que el empleo para mayores de 45 años sea una actividad de RSC que deba incluirse en sus programas.

La primera investigación (RSC en empresas) se ha realizado de dos maneras. Por una parte, se han visitado más de 500 páginas webs de empresas con una sección de RSC, y se han analizado las actividades en las que encuadran sus iniciativas de RSC. Admitiendo que el dato no contiene el debido rigor estadístico, el resultado es muy grave: NINGUNA empresa (0 %) considera que el empleo para mayores de 45 años es una actividad de RSC que deban tener incluida en sus programas.

La segunda investigación se ha realizado mediante el envío de correos electrónicos en los que se informa de la existencia de la asociación y las actividades que realiza en pro de emplear a este tipo de personas. Adicionalmente, se ofrece publicar ofertas de empleo GRATIS y se solicitan ayudas para mejorar la web y el servicio. ¿Resultados? No llega al 35 % las empresas que se molestan en responder, siendo la tónica general alabar la iniciativa y, en algún caso, lamentar no poder secundarla. En cuanto a aportaciones, en dos casos se sugiere que pueden ofrecer sus productos o servicios a “precios especiales” para este colectivo.

Respecto a las iniciativas de las Obras Sociales, en menos de un 2 % se han integrado acciones dirigidas a parados mayores de 45 años, aunque hay una serie de aportaciones a la tercera edad bastante más numerosa: servicios asistenciales, salud, dependencia, hipotecas inversas, etc.

Como en el caso de empresas y RSC, se han contactado vía correo electrónico a las principales cajas, con resultados muy similares. Dicho contacto se ha visto limitado por el hecho de que las webs de bastantes de ellas y/o sus Fundaciones, no facilitan el envío de correos electrónicos.

En conclusión, “el estudio presenta un panorama poco alentador sobre la preocupación e interés que despierta un colectivo muy amplio y que, desgraciadamente, crece cada día en su número”, según el portal EmpleoSenior. “Esta discriminación negativa choca con el punto 6 de los Diez Principios del Pacto Mundial que dice textualmente: Las empresas deben apoyar la abolición de las prácticas de discriminación en el empleo y la ocupación”, señalan desde el portal de empleo mayores de 45 años.



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