Parado y mayor de 45 años: cómo encontrar trabajo


Parado y mayor de 45 años: cómo encontrar trabajo

Aunque la experiencia es un grado, ser parado se convierte en una dificultad aún mayor si se superan los 45 años. De ello son conscientes las aproximadamente 100.000 personas en esta situación, según el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, cifra que se mantiene muy por encima de la de otros intervalos de edad. En efecto, la inserción laboral de este colectivo plantea una paradoja no exenta de polémica: se buscan profesionales expertos y cualificados pero la edad sigue suponiendo un inconveniente para acceder al mercado de trabajo. Así, estudios recientes reflejan que un 40,6% del total de los desempleados y más de un 80% de los parados de larga duración tiene más de 45 años. Sin embargo, sólo un 30% de los que superan esta edad consigue encontrar una ocupación. A continuación ofrecemos fórmulas para encontrar empleo en esta franja de edad.

Trabajo para mayores de 45 años

En medio de este escenario, la Fundación Adecco ha realizado el 1er Estudio de percepción laboral a parados y ocupados mayores de 45 años, a partir de una encuesta realizada a este colectivo, para conocer sus inquietudes y preocupaciones y arrojar algo de luz al panorama de incertidumbre que muchos de ellos viven en la actualidad.

Mujer, sin formación universitaria y procedente del sector servicios

Un 60,3% de los encuestados es del sexo femenino y más de la mitad cuenta con responsabilidades familiares. Además, un 34,3% de ellas tiene estudios secundarios, seguido de un 31,1% con estudios elementales, un 17,9% con Formación Profesional y un 17% con estudios universitarios. En cuanto al sector de procedencia, casi un 70% de las encuestadas trabajaba en el sector servicios.

Estos datos coinciden con el perfil del parado mayor de 45 años que acude diariamente a las oficinas de la Fundación Adecco en busca de empleo. Según Almudena Martín, consultora de selección de la Fundación en Madrid: «Son muchas más las mujeres que los hombres que se acercan a buscar trabajo, normalmente de nacionalidad española. Algunas de ellas perdieron su empleo con la crisis económica. Otras, han realizado en los últimos años trabajos intermitentes en el sector servicios, pero hace tiempo que no conocen la estabilidad laboral«.

Aunque no existe un nicho laboral especialmente propenso a la contratación de este perfil profesional, la asistencia social está resultando ser un área proclive a su acogida: el cuidado a ancianos, niños y personas dependientes es un servicio muy demandado y que no requiere una elevada preparación, sino responsabilidad, fidelidad y madurez, cualidades a menudo inherentes a estas personas.

La necesidad de aprovechar cualquier oportunidad laboral

Los mayores de 45 años suelen quedarse sin trabajo después de largos periodos en la misma empresa, lo que provoca que se sientan desorientados a la hora de afrontar su nueva condición de desempleados y desconozcan cómo gestionar con eficacia su reincorporación al mercado laboral.

Cuando se les pregunta el motivo por el que se hallan en paro, un 65,9% afirma haber perdido su empleo: despidos, EREs o finalización de contrato son algunos de los motivos. Por detrás, existe un 26,8% que busca trabajo por primera vez o tras periodos de inactividad, la mayoría mujeres a las que la crisis económica ha empujado a buscar una ocupación para ayudar en la economía doméstica. Por último, un 7,3% afirma estar en paro por haber renunciado voluntariamente a su trabajo anterior.

Para muchos, cada día sin empleo supone un importante lastre para cubrir sus necesidades económicas: de ahí que encontrar trabajo deje de ser una aspiración o deseo para convertirse en una imperante necesidad. Así, un 61,6% de los parados encuestados declara que la falta de ingresos se ha convertido en su principal preocupación. Por detrás de esta necesidad, los mayores apuntan otras razones que les generan intranquilidad: exclusión social (13,9%), demasiado tiempo libre (11%) o carencias de autoestima (5%) son algunas de ellas.

Todo esto les mueve a aprovechar cualquier oportunidad de trabajo que se presente: un 89,3% aceptaría un empleo de cualificación inferior a su formación, incluso si no estuviera relacionado con su sector de procedencia. Parece que ésta es una realidad generalizada, ya que no se aprecian diferencias significativas entre las respuestas de los que tienen estudios superiores y los que tienen una menor formación, superando en ambos casos el 85%. Los ocupados mayores de 45 años comparten esta visión y se muestran cautelosos en sus respuestas: un 54,7% declara que no intentaría cambiar de trabajo aunque no estuviera satisfecho en el actual y un 81,3% afirma que si se quedara en el paro aceptaría un empleo de categoría inferior.

Tales circunstancias no son de extrañar si tenemos en cuenta que el 36,9% de los desempleados encuestados lleva más de un año en el paro y más de la mitad (53,7%) cuenta con cargas familiares o responsabilidades no compartidas. En el caso de los ocupados esta última cifra asciende a 64,1%.

Tras el 36,9% que lleva más de un año en paro, un 35,2% de los encuestados lleva de uno a 6 meses, seguido de un 23,3%, que lleva de 7 a 12 y un 4,5% que se encuentra en esta situación desde hace menos de un mes.

La edad por encima de 45 años, una dificultad añadida

Pese a los primeros síntomas de debilitamiento de la crisis, la confianza laboral de los parados y ocupados mayores de 45 años sigue sin gozar de buena salud: un 37,6% de los desempleados opina que tardará más de un año en encontrar trabajo, seguido de un 36,5% que opina que transcurrirán de 1 a 6 meses. Un 22,4% que opina que le llevará de 7 a 12 y tan sólo un 3,5% confía en que tardará menos de 1 mes.

Por su parte, aquellos que tienen empleo se muestran algo más optimistas: un 55,6% afirma sentirse seguro en su puesto de trabajo y no tener temor a perderlo, frente a un 44,4% que cree que podría quedarse sin ocupación en cualquier momento.

Todos ellos coinciden en que la edad les convierte en víctimas dobles de la difícil coyuntura económica: un 84,6% de los demandantes de empleo considera que su edad es el principal obstáculo para acceder al mercado laboral, frente al 15,4% que opina que la crisis afecta a todos por igual. De los que tienen empleo y temen perderlo, un 69% afirma que su edad puede ser el principal problema para conservarlo.

La ambivalencia de sobrepasar los 45 años

Las personas mayores de 45 años cuentan con cualidades intrínsecas muy valoradas por los Departamentos de Recursos Humanos: experiencia, madurez, fidelidad y control emocional son algunas de ellas.

Sin embargo y a pesar de estos valores añadidos, ¿por qué encuentran tantas dificultades para acceder al mercado laboral? La falta de concienciación social y cuestiones de índole económico, son algunas de las razones que pueden responder a esta pregunta.

Según Almudena Martín: «En muchas ocasiones, los empleadores se vuelven recelosos a la hora de contratar a mayores de 45 años, ya que presuponen que tienen un coste más alto y exigen un tipo de contratación estable. Por el contrario, piensan o tienen la creencia errónea de  que los jóvenes aceptarán  contratos más precarios, trabajando más horas y peor remuneradas».

No obstante, muchas veces son las carencias formativas las que juegan en su contra, cuestión que les imposibilita competir en un mercado de crisis como el actual. De ello son conscientes la mayoría de los desempleados encuestados, y por ello, un 61,5% asegura estar invirtiendo tiempo en su formación, frente a un 38,5% que no lo considera necesario.

Decálogo para encontrar empleo a partir de los 45 años

Si los mayores de 45 años cuentan con valiosas cualidades como la experiencia, seriedad, madurez o responsabilidad, ¿por qué entonces tienen tantas dificultades en su acceso al empleo? Las razones son múltiples, aunque se pueden resumir, entre otras, en el desfase producido fruto del tiempo entre su formación y las exigencias que plantea el mercado laboral que cada vez exige estar más preparado para competir en un entorno exigente y competitivo. Otras veces muchos empleadores tienen el prejuicio de que los mayores de 45 años exigirán contratos de trabajo más estables y mejor remunerados. O, también por su edad, son muchos los empresarios que opinan que los mayores de 45 años serán menos versátiles y tendrán más dificultades de adaptación a la forma de trabajo de una compañía, como por ejemplo, tener menor disponibilidad para viajar o hacer horas extra por sus responsabilidades familiares.

Sin embargo, todos estos motivos no dejan de ser prejuicios y en la mayor parte de los casos tienen solución. Si tienes más de 45 años y estás en paro, los expertos consultados de la Fundación Adecco recomiendan seguir los siguientes consejos para que tu búsqueda de empleo sea más ágil y exitosa:

1. Apuesta por el reciclaje profesional

No dejes que pasen los meses sin realizar cursos o recibir formación en aquéllas áreas que más te interesen y que puedan serte útiles para encontrar un empleo. Una actualización de conocimientos te servirá para competir con los más jóvenes y conseguir que tu experiencia se convierta en un valor añadido.

2. Las nuevas tecnologías son esenciales

No hace falta ser todo un experto en ordenadores, pero sí recomendamos tener nociones mínimas de Office y navegación por internet. Aunque al principio, sentarse frente a un ordenador puede parecer misión imposible, con práctica e interés se consigue todo.

3. El currículum

Es tu carta de presentación y por tanto debes cuidarlo al detalle:

• Redacta la formación y experiencia laboral en orden cronológico inverso. De este modo, el entrevistador percibirá primero los trabajos más recientes, que son los que más se tienen en cuenta e interesan en un proceso de selección.

• Evita textos demasiado largos e intenta ser breve y conciso. Si cuentas con una extensa trayectoria profesional, debes sintetizar y escoger sus experiencias más significativas y cualificadas.

4. Agota todas las posibilidades de búsqueda de empleo

Consulta anuncios en prensa, radio, televisión, apúntate al INEM, acude a ETTs y Consultoras de Recursos Humanos, inscríbete en portales de empleo, etc.

5. Date de alta en redes sociales

Linkedin, Facebook, y otros similares, son una ventana al mundo exterior y constituyen una gran oportunidad para ampliar tu red de contactos y acceder a ofertas de trabajo.

6. Apuesta por la asertividad en las entrevistas

La mayor parte de los entrevistadores valoran por encima de todo que el candidato tenga un comportamiento asertivo, es decir, que se muestre comunicativo, comprensivo, maduro y adopte una conducta intermedia entre la agresividad y la pasividad. Mirar a los ojos del entrevistador o preguntar aquello que no hemos entendido, son aspectos esenciales de todo comportamiento asertivo. El hecho de ser mayor de 45 años te aporta una ventaja con respecto a otras personas, pues ves reforzadas cualidades como la responsabilidad, madurez o el control emocional.

7. Lee, infórmate y mantente al día

Estar al corriente de las últimas noticias te permitirá tener una visión más amplia de cómo está el mundo y de las áreas más demandadas actualmente. Además, enriquecerás tu capacidad de expresión y comunicación, aspectos muy útiles a la hora de acudir a una entrevista de trabajo.

8. Acude a organismos especializados en búsqueda de empleo.

Si te sientes perdido o desorientado, no olvides que no estás sólo en tu búsqueda de trabajo. Existen entidades como la Fundación Adecco que ayudan a los mayores de 45 años a trazar un itinerario laboral, a poner en valor sus cualidades y a encontrar un empleo adecuado a sus necesidades y expectativas.

9. Cuida todos los detalles

Como el mercado laboral es muy competitivo, cualquier detalle puede marcar la diferencia para ser el escogido en un proceso de selección. Te recomendamos poner en práctica los siguientes consejos:

a. Intenta estar siempre localizable: una llamada no cogida a tiempo puede significar la pérdida de un puesto de trabajo b. Escoge una vestimenta adecuada para la entrevista en función de las características de la empresa. Si tienes dudas, no olvides que en el término medio está la virtud y que es importante no adoptar un estilo demasiado informal ni cometer excesos.

10. Mantén una actitud positiva

No descuides tus relaciones sociales ni lo des todo por perdido. La negatividad es mala compañera y nunca te dará suerte. Si no tienes éxito en alguna entrevista, no te preocupes y aprende de los errores cometidos para hacerlo mejor la próxima vez.

ESTUDIO MAYORES DE 45 AÑOS DESEMPLEADOS
Estas recomendaciones se desgranan del informe que la Fundación Adecco ha presentado por segundo año consecutivo sobre mayores de 45 años en el mundo laboral, con el objetivo de analizar las inquietudes, expectativas y necesidades profesionales de un grupo que se está viendo muy afectado por la crisis y la destrucción de empleo.

Hace escasos meses, la Asociación de Grandes Empresas de Trabajo Temporal (AGETT) alertaba de la situación de este colectivo: a finales de 2009 el número de desempleados mayores de 45 años superó el millón de parados, alcanzado con ello su máximo histórico. Además, su tasa de paro se situó en el 13,4%, cifra que se ha duplicado en tan sólo dos años.

El 2010 no está resultando mucho más próspero para los mayores de 45 años, aunque en los meses de mayo y junio el número de parados del colectivo ha registrado sus primeras caídas desde que comenzó la crisis. Las últimas cifras del Ministerio de Trabajo reflejan que 1.387.000 personas mayores de 45 años están buscando trabajo y no lo encuentran. Ello supone que el 34,8% de los parados en España – 3.982.400 actualmente- tiene más de 45 años.

En este contexto, la Fundación Adecco ha realizado una encuesta a 300 parados mayores de 45 años y a 300 que tienen empleo. Una conclusión parece evidente: la confianza laboral de los mayores de 45 años no goza de buena salud, ya que más de la mitad de los parados opina que no encontrará trabajo en el próximo año, y el 52,9% de los ocupados cree que podría perder su empleo en los próximos meses.

PERFIL DEL DESEMPLEADO MAYOR DE 45 AÑOS
Del total de los parados encuestados por la Fundación Adecco, un 52,3% es mujer, frente al 47,7% de hombres. Los datos reflejan que los más damnificados son los que no superan los 50 años. Así, casi la mitad de los desempleados encuestados (46,7%) tiene entre 45 y 50 años. A continuación siguen los que tienen entre 51 y 55 años (37,9%), los de edades comprendidas entre 56 y 60 años (13,3%) y de forma más residual, los que tienen entre 61 y 65 años (2,1%).

En cuanto al nivel de estudios, un 59,5% de los parados posee estudios elementales o secundarios, seguido de los que tienen formación técnica (23,6%) y de los que han estudiado una carrera universitaria (16,9%). El nivel formativo es algo superior en las mujeres: un 53,9% de ellas tiene estudios elementales o secundarios frente al 65,6% de ellos. Además, un 19,6% de las paradas cuenta con estudios universitarios, cifra que desciende hasta el 14% en el caso de los varones.

En el caso de los ocupados el nivel formativo es considerablemente mayor, ya que un 49,1% posee estudios universitarios. Esta circunstancia viene a confirmar que las personas menos formadas se han visto más afectadas por la crisis y la destrucción de empleo.

Casi la mitad lleva más de un año en paro

Del total de los parados encuestados, un 48,7% es de larga duración, es decir, lleva más de doce meses buscando empleo sin éxito. Una cuarta parte (25,4%) lleva de uno a seis meses en paro, y muy de cerca, un 24,9% lleva buscando trabajo entre 7 y 12 meses. Por último, tan sólo un 1% lleva menos de un mes en situación de desempleo.

Por sexos, las mujeres mayores de 45 años son las más afectadas por el paro de larga duración, ya que un 53,5% lleva más de un año sin trabajo, frente al 43,5% de los hombres.

Cuando se les pregunta a los 300 encuestados porqué se encuentran en paro, la respuesta es contundente en el caso de los hombres: un 94,6% perdió su empleo a causa de EREs, reestructuraciones de plantilla o sencillamente tenía un contrato temporal que no fue renovado. Este porcentaje desciende hasta el 79,2% en el caso de las mujeres.

Llama la atención que un 12,9% de las encuestadas se encuentra en paro porque decidió incorporarse al mercado laboral tras un extenso periodo de inactividad. En el caso de los hombres esta cifra es doce veces menor, representando tan sólo un 1,1%, lo que viene a confirmar que a raíz de la crisis muchas mujeres han iniciado su trayectoria laboral para ayudar en la economía doméstica. En efecto, en el año 2009, 100.000 amas de casa salieron a buscar trabajo y 42.000 hombres se retiraron del mercado laboral para regresar a sus hogares.

Parados dispuestos a todo, excepto a cambiarse de ciudad

En cuanto al área de actividad, el 55,1% de los desempleados trabajaba en el sector servicios, un 18,3% en el industrial, un 13,5% en la construcción, un 11,9% en la hostelería, y un 1,2% en otros sectores.

Sin embargo, los 300 parados encuestados no esperan encontrar trabajo en su sector de procedencia, sino que la práctica totalidad (99%) también está buscando empleo en otras áreas, frente al 1% que no trabajaría fuera de su sector.

De igual manera, un 94,8% de los parados aceptaría un empleo de cualificación inferior a su formación, frente al 5,2% que no está dispuesto a hacerlo. Esta realidad también se aprecia entre los ocupados pero de una forma algo más tímida: un 72,9% declara que no dudaría en aceptar un puesto de cualificación inferior si se quedara sin trabajo.

Tales circunstancias demuestran que para los mayores de 45 años el empleo es un activo esencial y que el hecho de no trabajar supone para ellos un importante problema. En concreto, un 98% de los parados ha declarado que necesita urgentemente un trabajo para hacer frente a sus necesidades económicas y un 67% ha destacado la exclusión social como una importante preocupación. Por detrás, un 38,1% ha mencionado las carencias de autoestima y la depresión, un 10,2% el exceso de tiempo libre y tan sólo un 2,5% afirma que el desempleo no le preocupa demasiado.

Como se aprecia en el gráfico, la urgencia de ingresos económicos destaca frente al resto de preocupaciones, lo cual no extraña si tenemos en cuenta que gran parte de los mayores de 45 años tienen personas dependientes que mantener, y que en ocasiones, su sueldo es el único sustento económico de la familia. Así, un 67,3% de los parados encuestados tiene responsabilidades familiares y el 38% de los que están casados o viven en pareja declara que su compañero tampoco tiene empleo, ya sea porque no lo encuentra (75%) o porque no lo está buscando y por tanto es inactivo (25%).

Precisamente por las responsabilidades familiares, el 78% de los mayores no estaría dispuesto a trasladarse a otra ciudad para trabajar, a no ser que las condiciones fueran irrechazables. Por el contrario, un 22% sí abandonaría su ciudad de residencia con tal de trabajar en algo, siempre que fuera en España. Llama la atención el hecho de que sólo un 2% de los encuestados emigraría fuera del país si encontrara una ocupación.

Poco optimistas

Los parados mayores de 45 años destacan que la búsqueda de empleo se ha convertido en un auténtico reto. Muchos encuestados han manifestado su desilusión y falta de expectativas ante un mercado laboral injusto y discriminatorio que está echando por tierra sus intentos de encontrar trabajo. Así, según una madrileña de 50 años, en paro desde hace 11 meses: «desde el día en que me quedé sin ocupación, no he cesado de buscar empleo pero todo han sido problemas y obstáculos. Me siento válida y perfectamente capaz de trabajar como alguien de 30, pero mi edad me lo está impidiendo.»

Esta desmotivación es la responsable de que más de la mitad de los encuestados (51,3%) no confíe en encontrar trabajo en los próximos 12 meses. Por otra parte, un 36,9% opina que tardará de 7 a 12 meses, un 8,6% que cree que tendrá que esperar de 1 a 6 meses, y sólo un 3,2% confía en encontrar empleo en menos de un mes. La confianza de los parados ha mermado con respecto al año pasado, cuando sólo un 37,6% declaró que no veía posibilidades de encontrar trabajo durante el próximo año.

Los ocupados tampoco se muestran mucho más optimistas, ya que más de la mitad (52,9%) cree que podría perder su empleo en los próximos meses, frente al 47,1% que se siente seguro en su puesto de trabajo.

La gran mayoría de los parados coincide en que su edad es el principal obstáculo para encontrar trabajo: un 89,5% así lo declara frente al 10,5% que opina que la crisis afecta a todos por igual.

En general, y dadas las dificultades que encuentran, los mayores de 45 años no valoran positivamente los diferentes métodos de búsqueda de empleo. Esto no quiere decir que no estén recurriendo a ellos, ya que el 95% está buscando trabajo a través de 2 o más fuentes. Como se puede ver en el gráfico, la red de contactos es el medio en el que más confían y el INEM es el que menos valoran.

Los resultados de la encuesta reflejan que las redes profesionales (Linkedin, Xing, Facebook etc) siguen sin ser un canal muy empleado por los mayores de 45 años para encontrar trabajo. No obstante, una cifra nada desdeñable (43,5%) ya utiliza estas redes como un medio más para hacer contactos laborales, frente al 56,5% que no lo hace.

Formación como medio de evasión

La formación se ha convertido en una vía de escape para los mayores de 45 años sin empleo. De hecho, un 68,8% de los encuestados está realizando cursos de formación para tener una ocupación mientras está en paro y aumentar su empleabilidad. Los datos de la encuesta arrojan que la informática y los idiomas son las temáticas más demandadas. Por su parte, un 31,2% no está recibiendo formación mientras se encuentra en paro, ya sea porque no quiere formarse, sino trabajar (80%) o porque no tiene recursos económicos para financiar estos cursos (20%).

Gran parte de los ocupados también compatibiliza su tiempo de trabajo con formación: un 34,9% está realizando cursos de diferentes temáticas únicamente por placer y un 11,6% lo hace por temor a quedarse en paro y no tener las suficientes capacidades o recursos para competir en el mercado laboral.

Recomendaciones mayores de 45 para encontrar trabajo

Si bien no existen fórmulas mágicas para la inserción de los mayores en el mercado laboral, desde la Fundación Adecco se recomienda seguir una serie de pautas para digerir mejor los periodos de desempleo. En primer lugar, el currículum es nuestra carta de presentación y en el caso de los mayores de 45 años se aconseja:

  • Redactar la formación y experiencia laboral en orden cronológico inverso. De este modo, el entrevistador percibe primero los trabajos más recientes, que son los que más se tienen en cuenta e interesan en un proceso de selección.
  • Destacar la experiencia profesional y los cursos más actuales al principio del currículum
  • Evitar textos demasiado extensos e intentar ser breves y concisos. Debido a que a edades avanzadas, los parados suelen contar con una trayectoria profesional muy extensa, han de sintetizar y escoger sus experiencias más significativas y cualificadas.

También es importante no descuidar el aspecto formativo: el reciclaje profesional puede ser una nueva motivación para sobrellevar la situación de desempleo. Desde la Fundación Adecco se aconseja aprovechar el tiempo sin trabajo para realizar cursos de formación orientados a aquellas áreas que son más solicitadas y que requieren mayor actualización. Los cursos más representativos en este sentido son los relacionados con la informática, las nuevas tecnologías y las técnicas de márketing y ventas.

El objetivo último es equiparar a los mayores de 45 años con aquellos más jóvenes en materia de formación, y de esta forma conseguir que la mayor experiencia de los primeros se convierta en un valor añadido.

Sin embargo, son las empresas quienes en última instancia deben decidir si quieren contar en su plantilla con personas mayores de 45 años. Actualmente existen bonificaciones e incentivos de los que pueden beneficiarse si contratan a personas en esta situación. De la totalidad de los desempleados encuestados, un 69,3% conoce estos incentivos legales, pero sólo un 21% de éstos las expone en las entrevistas de trabajo, frente al 79% que no lo considera útil.

Finalmente, cuando se les pregunta a los parados mayores de 45 años si creen que en las empresas existe conciencia sobre el envejecimiento de la población, y la necesidad de contratar a mayores de 45 años, un 87,4% de los parados responde negativamente a esta cuestión. Esta cifra desciende a 67,2% en el caso de los que tienen empleo.

Según uno de los encuestados, madrileño, de 58 años, con trabajo y estudios universitarios: «Las empresas deben entender que una sociedad no puede apoyar su futuro en las espaldas de las generaciones menores a los 45 años. Es un modelo social insostenible y condenado al fracaso».

Oferta de empleo: abstenerse mayores de 45

Aunque nadie de atreve a incluir esta frase en las ofertas de empleo, es una realidad que sufre el colectivo de parados mayores de 45 años, que supone en Europa mas del 51% de tasa de paro, algo más en España. Sin embargo, los mayores de 45 años son un colectivo con capacidad para aportar al mundo del trabajo un importante bagaje de experiencia y productividad, dos factores claves en el desarrollo de las economías y de las empresas. La experiencia no es «repetir» siempre las mismas cosas, sino una forma de conocimiento que permite optimizar las actuaciones, y evitar errores ya conocidos en situaciones similares, según analiza en este artículo de opinión el promotor del portal Empleo Senior, Luis Capella.

Por otra parte, la productividad supone que, utilizando adecuadamente los recursos, se logra una mayor rentabilidad/efectividad. Lo curioso es que todos los analistas diagnostican que el mayor problema de la economía es la baja productividad.

Entonces, la «pregunta del millón» es: ¿porqué no se PERMITE trabajar a los mayores de 45 años? Es evidente que la respuesta la deben dar los empleadores que son los responsables de esta injusta actuación. Sin embargo, se pueden analizar algunas posibles causas:

– Falta de concienciación social. Ni empresarios, ni sindicatos ni poderes públicos demuestran preocupación REAL por este colectivo, ni se apoya su empleo con acciones efectivas.

– «Mileurismo» en mano de obra joven. La supuesta labor de inserción laboral de jóvenes, desplaza a los mayores, quizás por que sean menos fáciles de «domesticar» en empleos precarios y mal retribuidos

– Hay empleadores que piensan que el mayor tiene un coste alto y un riesgo de que exija un tipo de contratación fija.

– «Cortoplacismo agudo» Con este término se quiere referir a esos gestores que viven preocupados por el corto plazo (fin de año) y no piensan en términos de mas de un año. Es decir, no se considera la productividad.

– También con visión «cortoplacista» no se tiene en cuenta el aporte que supone este colectivo a la Seguridad Social, cuya viabilidad podría reforzarse con este colectivo

– Falta de capacidad de innovación e imaginación. Por ejemplo, la posibilidad de colaborar con empresas a tiempo parcial, con remuneraciones especiales, dentro del marco legal en vigor. Otro ejemplo: Las Pymes NECESITAN el aporte de experiencia y calidad que puede ofrecer un colectivo ACTUALMENTE EN PARO, a costes adaptados a sus posibilidades. O dicho en términos sajones, incorporar un sistema de «Interim Management»

– Sistemas de subvenciones públicas poco interesantes para los empresarios. Primar el empleo de este colectivo con los incentivos actuales, se ha demostrado de baja eficacia para los empleadores.

Nuestro modelo económico, que permite prejubilaciones de escándalo (las ultimas a personas de 48 años) debe replantearse la incorporación de este colectivo al mundo laboral. Y, además, cuando se plantean en Europa dos brutales paradojas: ampliar la edad de jubilación y la duración de la jornada laboral por encima de las 40 horas, teniendo miles de mujeres y hombres perfectamente preparados para cubrir todo tipo de puestos de trabajo.

Para terminar, una pregunta y un recuerdo de la Constitución: -la pregunta: ¿Quién prefiere que le opere, un experto neurocirujano de 50 años o un recién titulado en Medicina?

A los mayores de 30 años también les empieza a afectar el paro por la crisis

Los mayores de 30 años con contrato indefinido eran los que, supuestamente, menos les afectaba la crisis. Hasta ahora. ESADE advierte de que «las previsiones de mejora económica para España se posponen para el 2014». Además, el paro ha llegado a los denominados “insiders”, varones de 30-50 años, con estudios superiores, contrato indefinido y vivienda propia, cuya tasa de paro ha pasado del 3% al 13% en cinco años.

«Antes de la crisis España necesitaba crecimientos superiores al 2% para crear empleo. Creemos que en la actual situación si la economía española crece, por lo menos, en más de un 1%, va a poder empezar crear empleo. Pero no prevemos que esto pase hasta, como mínimo, el segundo semestre de 2014», ha afirmado el profesor del Departamento de Economía de ESADE Josep M. Comajuncosa durante la presentación del nuevo Informe Económico de ESADE (junio 2013).

Dicho informe prevé que este 2013 se va a cerrar con un crecimiento negativo de la economía española de alrededor del -1% y no augura un cambio de tendencia y un inicio de la recuperación hasta el año siguiente. Además según el informe la crítica tasa de paro no discrimina entre segmentos y revela que perfiles tradicionalmente más resistentes a la inestabilidad económica ya se ven vulnerados por la situación de desempleo. Se trata de los denominados insiders: varones de entre 30 y 50 años, con estudios superiores y contrato indefinido.

El paro llega a los insiders
Con una tasa de paro superior al 27% el colectivo de personas desempleadas sigue aumentando sin que según el Informe Económico de ESADE se observen expectativas fiables de cambio de tendencia. La actividad económica en España seguirá estancada o en retroceso durante este año, lo que no permite la creación de nuevos puestos de trabajo. La crisis sostenida en el tiempo provoca la constante destrucción de puestos trabajo reflejado en esta altísima tasa de paro.

Pero el informe alerta además que el paro está empezando a afectar también a los “insiders”, varones de 30-50 años y estudios superiores. La tasa de paro en este sector ha pasado de un 3% en el comienzo de la crisis en 2008, al 13% que muestra en la actualidad. “Pese a que la tasa de paro del segmento queda por debajo de la tasa media de paro española es preocupante la tendencia creciente y no es un buen augurio si estamos buscando signos de recuperación” afirma la profesora del Departamento de Economía de ESADE Ana Laborda.

El descenso en el subgrupo de los contratos indefinidos pasa a engrosar directamente las listas de parados, y teniendo en cuenta que los insiders cuentan con una gran probabilidad de poseer una vivienda con hipoteca, la evolución de este segmento puede afectar directamente a las tasas de morosidad.

El Informe de ESADE observa que este segmento de población (de mediana edad, formación de alto nivel y contrato indefinido) ha ido incrementándose hasta el 2010, cuando su crecimiento se ha visto frenado y se ha estabilizado en torno al millón y medio de personas. Según el estudio, el estancamiento de este segmento se explica por las disminuciones en la contratación indefinida que compensan los incrementos en el nivel formativo y demográfico. Por tanto, concluye el estudio, lo que podríamos llamar «tasa de seguridad laboral» disminuye.

Este aumento del número de trabajadores con contrato indefinido que pasan a estar desocupados, es indicativo del proceso de erosión de nuestro sistema productivo que está provocando la recesión. En este sentido, según el Informe en nuestro país, y a pesar de las reformas, la recuperación económica vendrá anunciada por un repunte en la tasa de temporalidad.

Cumbre Europea
«El tiempo ha terminado. La Cumbre Europea debe tomar medidas de crecimiento y avanzar en la unión bancaria si no queremos cronificar la recesión y volver a la crisis del euro», asegura El profesor del Departamento de Economía de ESADE y autor del informe, Josep M. Comajuncosa.

Y es que a pesar del cambio de estrategia tomado desde Europa, que afloja un poco la imposición de austeridad, la previsión para el segundo semestre de 2013 es que continuará la recesión en España y los países periféricos. Pero la caída de la periferia sigue contagiando al núcleo de la UE dónde se prevé un crecimiento inferior al 1%.

Aunque se han tomado medidas fiscales para recuperar la confianza de los mercados, la financiación no llega a las pymes y el consumo no se reaviva. El profesor Comajuncosa, señala que a Europa se le presenta un dilema: “o los países de la periferia se conforman con afrontar una década más de recesión y con elevadas tasas de paro, o los países del núcleo acceden a estimular la demanda, tanto en el centro como en la periferia”. La urgencia de resolver este problema se ve azuzada por un peligro que se hace cada vez más evidente en países de la periferia como Italia o Grecia; “si la recesión se prolonga mucho más tiempo los gobiernos pueden perder progresivamente el apoyo de una parte creciente de la opinión pública.” Por estos motivos, Comajuncosa advierte que “no basta con ‘el escudo protector’ creado por las nuevas medidas fiscales que han relajado la prima de riesgo; es necesario que la vuelta al crecimiento y la creación de empleo se prioricen en la política económica europea”.

En este sentido, el profesor Comajuncosa asegura que la Cumbre Europea que se celebrará los próximos días en Berlín debe “tomar medidas específicas que fomenten el crecimiento y avanzar de forma decidida hacia la Unión Bancaria, para corregir errores de diseño de la unión monetaria y que vuelva a fluir el crédito hacia la pequeña y mediana empresa”.

Entre 45 y 55 años, la edad más difícil para encontrar empleo

Nueve de cada diez españoles aseguran que la edad es un condicionante para encontrar trabajo y mayoritaria entre las personas que actualmente se encuentran desempleadas. La búsqueda de un empleo puede convertirse para muchas personas en un intento de superar barreras que impiden lograr ese objetiv, según un sondeo que ha elaborado Randstad a más de 1.000 profesionales con el objetivo de establecer una radiografía de las principales demandas que existen en el mercado laboral. Otra conclusión es que la edad más difícil para conseguir trabajo se sitúa entre los 45 y los 55 años de edad.

En esta línea, los encuestados también han expresado cuál es la franja de edad que consideran óptima para encontrar un empleo, y la encuesta arroja un dato categórico. El 100% de los entrevistados cree que los profesionales con edades comprendidas entre los 18 y los 25 años de edad son los que más fácil lo tienen, y en concreto la mitad (50%) asegura que la edad ideal son los 25 años.

Esta percepción, que puede chocar con los datos que existen de paro juvenil, se ve ratificada con la última Encuesta de Población Activa (EPA) correspondiente al tercer trimestre del año, y que asegura que durante este tiempo la ocupación ha crecido entre los jóvenes menores de 25 años, en mayor medida por la campaña de verano, mientras que entre los que superan esta edad se ha registrado un descenso.

Asimismo, no existe tanta unanimidad ante la pregunta de cuál es la edad a la que se considera más difícil encontrar un trabajo. Un 68% estima que se trata de la franja que va de los 45 hasta los 55 años, mientras que sólo un 6% percibe las más próximas a la edad de la jubilación como las más complicadas ante esta tarea.

Mujeres
Por sexos, un 51% de las mujeres estima que la edad es un condicionante para encontrar trabajo, frente a un 49% de los hombres, lo cual muestra un cierto equilibrio entre ambas variables demoscópicas.

Pero donde la encuesta elaborada por Randstad sí encuentra diferencias es entre trabajadores y parados, ya que esta percepción es mayoritaria entre estos últimos (58%), mientras que entre los trabajadores en activos la cifra es del 42%.

Por su parte, los españoles con estudios medios (61%) son los que con mayor ahínco creen que la edad es un condicionante para encontrar un trabajo, seguidos por aquellas personas con un nivel de formación universitaria (32%). En el lado contrario de la balanza se sitúan aquellas personas sin estudios, de las cuales sólo un 7% estima esta percepción como un obstáculo.

Españoles Vs extranjeros
La nacionalidad también es una variable que analiza el sondeo realizado por Randstad. Un 89% de los españoles ve a la edad como un freno para volver a la actividad laboral, mientras que de esta manera sólo opina un 11% de los extranjeros residentes en España. Este hecho se explica con los datos ofrecidos por la Encuesta de Población Activa (EPA) para el tercer trimestre del año, donde se destaca que la distancia entre las tasas de actividad de ambos espectros sociológicos es de 18 puntos porcentuales a favor de los extranjeros respecto a los españoles.

«La edad en muchas ocasiones es sinónimo de experiencia y eso debe de ser un valor importante para las empresas a la hora de poner en marcha procesos de selección. Las compañías deben valorar a los trabajadores más cualificados y a aquellos que cuentan con una formación que se ajusta más al perfil demandado», ha asegurado Rita González, Responsable de Recursos Humanos en Randstad.

Si quieres leer más noticias como Parado y mayor de 45 años: cómo encontrar trabajo, te recomendamos que entres en la categoría de Buscar trabajo.


AUTOR
Javi Navarro es periodista y el creador de CasaCocheCurro.com, un diario con información interesante que publica noticias prácticas para que les saques provecho en tu día a día. Puedes consultar cualquier duda contactando con Javi Navarro en su correo javi@casacochecurro.com. También puedes saber un poco más de su trayectoria profesional como periodista si echas un vistazo a su perfil en LinkedIn.
Logo Red Social

WhatsApp Casacochecurro

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información aquí

ACEPTAR
Aviso de cookies