Cómo abrir una cuenta bancaria infantil a mi hijo

Cómo abrir una cuenta bancaria infantil a mi hijo
NOTICIA de Jessica Pascual
25.05.2022 - 13:10h    Actualizado 30.04.2024 - 12:31h

Las cuentas infantiles son productos bancarios dirigidos a los menores de edad para que estos empiecen a tener un colchón económico de ahorro. Aunque el titular de la cuenta es el menor, este no tiene potestad para operar o sacar dinero de la cuenta, sino que todo el control sobre el dinero depositado corre a cargo de los representantes legales o los padres. Situación que cambia una vez que el menor alcanza la mayoría de edad, momento en el que sí puede gestionar el dinero y encargarse de toda la operativa de la cuenta.

Si quieres abrir una cuenta bancaria para que tus hijos empiecen a tener ahorros desde niños, en esta guía te explicamos cómo puedes hacerlo y qué documentos necesitas. Y si lo que quieres es comparar entre los distintos productos para elegir el mejor, aquí puedes consultar cuáles son las mejores cuentas bancarias para niños.

Qué es una cuenta infantil

Las cuentas para menores son productos bancarios pensados específicamente para que los niños empiecen a tener ahorros desde los primeros años y para que aprendan a tener consciencia de la gestión de las finanzas personales. Es posible abrir una cuenta a un menor desde que nace y hasta que alcanzan la mayoría de edad, pero una vez cumplidos los 18 años, estas cuentas ya no sirven. Y es el propio banco el que plantea la posibilidad a los titulares de cambiar esta por las conocidas como cuentas para jóvenes.

De todo el catálogo de cuentas infantiles, existen dos tipos, las cuentas corrientes y las cuentas de ahorro.

  1. Las primeras son las que se utilizan habitualmente para los movimientos diarios de la economía del hogar. Ingresos, retiradas de dinero, transferencias, etcétera.
  2. Mientras que las segundas tienen una particularidad y es que se abren para obtener cierta rentabilidad por el dinero depositado en la cuenta. Son cuentas exclusivas para meter dinero, no llevar a cabo otro tipo de operaciones bancarias.

¿Un menor de edad puede abrir una cuenta bancaria?

No. Lo primero que hay que tener en cuenta es que un menor de edad no tiene capacidad legal para firmar ningún contrato de creación de una cuenta bancaria. A no ser que tenga 16 años y esté emancipado.

Por este motivo, para abrir una cuenta bancaria a un menor el requisito indispensable es que sean los representantes legales o los padres los que acudan a la entidad bancaria para formalizar la apertura de esta cuenta. En el caso de que los representantes legales del menor no sean sus padres biológicos, para abrir la cuenta es necesario presentar esta tutela o representación legal a través del libro de familia o una sentencia judicial.

Pasos para abrir una cuenta bancaria para niños

El proceso de creación de una cuenta bancaria para un menor es sencillo:

  • Es necesario que los representantes legales o los padres acudan a la entidad bancaria a formalizar la apertura. Deben acudir con los DNI de ambos y con el del menor.
  • Si el niño o niña todavía no tiene DNI, aquí te explicamos cómo puedes pedir el DNI para tu hijo. Por otra parte, si no tienes pensado sacarle este documento todavía, existe la posibilidad de solicitar un NIF provisional a Hacienda (si el banco te lo pide). Para ello, tienes que solicitar cita previa en la Agencia Tributaria y completar el modelo 030 para obtener el número de identificación fiscal provisional. Aunque te recomendamos que antes de iniciar estos trámites consultes a la entidad bancaria si necesita este documento en cuestión o si es posible acreditar la identidad por otras vías.
  • El menor no es necesario que esté presente en el momento de apertura de la cuenta. Aunque sí es obligatorio llevar el libro de familia que acredite y verifique los datos de identidad de los padres y el menor, así como las relaciones de parentesco.

¿Quién es el titular de una cuenta infantil?

Los titulares de estas cuentas infantiles son los menores, aunque hasta que estos no alcancen la mayoría de edad, no tienen potestad para gestionar el dinero de la cuenta de manera autónoma. Por el contrario, son los representantes legales del niño los que tienen el control de la cuenta, aunque no sean titulares. Los padres son los segundos titulares de la cuenta, es decir, que tienen autoridad sobre el dinero, pero no son ni cotitulares ni autorizados.

¿Cuándo puedo abrir una cuenta para niños?

Estas son cuentas que pueden abrirse en cualquier momento, desde que el menor nace hasta antes de cumplir los 18 años. Una vez alcanzada esta edad, los bancos proponen a los clientes el cambio a una cuenta joven para mantener la fidelización del cliente.

Quién tiene acceso al dinero de la cuenta

En este tipo de cuentas, son los representantes legales los que realizan los ingresos, retiradas o cualquier otra operación, a pesar de que el titular de esa sea el menor. Una vez que el niño alcance la mayoría de edad, adquiere la capacidad para operar en la cuenta y, por tanto, puede acceder y gestionar el dinero que hay en ella.

Estas cuentas incluyen todas las funcionalidades que el resto de productos bancarios, como las transferencias, emisión de tarjetas o la posibilidad de hacer ingresos y retiradas, entre otros. De hecho, una vez los menores alcanzan cierta edad, es posible solicitar una tarjeta prepago para que gestionen de manera autónoma el dinero.

Muchas de estas cuentas no tienen comisiones de administración ni mantenimiento y, por otra parte, no permiten las domiciliaciones de ingresos o la realización de determinados movimientos destinados a las cuentas para adultos.



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