El salto a la vida laboral llega tarde en España, lejos de los líderes europeos
En 2024, el 25,4% de los jóvenes europeos (15-29 años) trabajaba mientras cursaba educación formal, según los datos de Eurostat. La mayoría, el 71,4%, se mantenía fuera del mercado laboral mientras estudiaba —es decir, no trabajaba ni buscaba empleo—, y el 3,2% estaba en paro (disponible para trabajar y buscando activamente empleo) durante su etapa formativa.
Los países donde más se trabaja mientras se estudia… y los que menos
El contraste dentro de la UE es marcado. Los países con más jóvenes que trabajan y estudian a la vez fueron:
- Países Bajos (74,3%)
- Dinamarca (56,4%)
- Alemania (45,8%)
En el extremo contrario, con las tasas más bajas, aparecen:
- Rumanía (2,4%)
- Grecia (6,0%)
- Croacia (6,4%)
Insights de España: por qué no destaca en el modelo de compaginar empleo y formación
España se mueve por debajo de la media de la UE en el porcentaje de jóvenes que logran compaginar empleo y estudios, lo que deja una lectura clara: el trabajo durante la etapa educativa está menos extendido que en países líderes del norte y centro de Europa, donde esta combinación es mucho más habitual.
Aun así, España no se sitúa entre los valores mínimos de la UE —como Rumanía, Grecia o Croacia—, sino en un tramo intermedio en el que predominan los jóvenes que siguen centrados en la formación y se incorporan al empleo de forma más gradual.

Paro entre quienes estudian: los países con más y menos jóvenes buscando empleo
Eurostat también identifica a los jóvenes que, pese a estar en educación formal, se encuentran desempleados —disponibles y buscando activamente trabajo—. Las mayores proporciones se registraron en:
- Suecia (14,1%)
- Finlandia (10,0%)
- Dinamarca (9,6%)
En el otro extremo, con menos del 1% de jóvenes buscando empleo mientras estudian, aparecen:
- Rumanía (0,6%)
- Croacia, Chequia y Hungría (0,8% cada uno)
La participación cambia con la edad y también con el sexo
Entre los 15 y 19 años, la mayoría está centrada en estudiar
En el grupo de 15 a 19 años, el patrón es claro: la mayor parte de los jóvenes permanece fuera del mercado laboral mientras cursa educación formal.
- 74,4% de las mujeres y 70,4% de los hombres siguen fuera de la fuerza laboral mientras estudian.
Este dato apunta a una etapa inicial en la que predomina la dedicación a los estudios.
De 20 a 24 años, cae la inactividad y sube la integración laboral
A partir de los 20 años, se observa una mayor combinación de formación y empleo. En el tramo de 20 a 24 años:
- El porcentaje fuera del mercado laboral baja al 30,9% en mujeres y al 24,8% en hombres.
- El porcentaje de jóvenes empleados mientras estudian se sitúa en 19,6% para mujeres y 17,0% para hombres.
La lectura es que, con la edad, crece el encaje entre formación y actividad laboral.
De 25 a 29 años, el empleo se dispara y aparece una brecha más visible
En el grupo de 25 a 29 años, el empleo alcanza:
- 62,0% en mujeres
- 71,9% en hombres
En este tramo, destaca además que la proporción de mujeres fuera del mercado laboral y fuera de la educación formal es más alta que la de los hombres:
- 16,2% en mujeres
- 6,9% en hombres
Más educación femenina, pero menor empleo cuando ya no se estudia
El conjunto de datos muestra una tendencia consistente: las mujeres tienden a participar más en educación formal que los hombres. Sin embargo, cuando no están en educación, son menos propensas a estar empleadas o buscando empleo, lo que se refleja en tasas de empleo más bajas y mayores niveles de inactividad en comparación con los hombres.
