Ni juguetes ni móviles: estos son los únicos regalos de Reyes que vigila Hacienda
Hacienda no controla los regalos de Reyes siempre que se trate de obsequios habituales y de valor moderado. Así lo aseguran los técnicos del Ministerio de Hacienda, que aclaran que la Agencia Tributaria no realiza actuaciones sobre estos regalos cotidianos, salvo cuando se trata de pisos, vehículos, grandes sumas de dinero u otros bienes de elevado valor económico.
Así lo explica Gestha, que descarta cualquier tipo de control fiscal en los casos más comunes que se repiten durante la festividad de Reyes. En la práctica —según detallan— las personas que reciben regalos normales no tributan por ellos y las administraciones tributarias autonómicas tampoco persiguen ni controlan este tipo de entregas.
Cuándo sí puede intervenir la Agencia Tributaria
Los técnicos de Hacienda matizan que el escenario cambia cuando los regalos tienen una especial relevancia económica. En esos casos, la administración tributaria autonómica —competente en el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones— sí puede exigir que se declare la donación.
Esto ocurre, por ejemplo, cuando se reciben:
- Cantidades importantes de dinero, ya sea en efectivo o mediante transferencia bancaria.
- Un inmueble, como una vivienda o un local.
- Un vehículo.
- Joyas u otros bienes de alto valor.
“Cuando el regalo tiene un valor elevado, la administración autonómica puede comprobar si corresponde el pago del Impuesto de Donaciones, aplicando las bonificaciones por parentesco o por determinadas finalidades”, explican desde Gestha, en función de la normativa de cada comunidad autónoma —ya que este impuesto está cedido a las autonomías—.
Un plazo de hasta cuatro años para comprobarlo
En estos supuestos, los técnicos recuerdan que la Administración dispone de un plazo máximo de cuatro años para iniciar la comprobación correspondiente. Ese es el período de prescripción del Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones.
“Recibir grandes sumas de dinero, viviendas, vehículos u otros bienes de gran valor sí conlleva obligaciones fiscales”, subrayan desde Gestha, “a diferencia de los regalos normales que se entregan con motivo de la festividad de Reyes”.
Regalos normales de Reyes: tranquilidad fiscal
Los técnicos de Hacienda insisten en un mensaje claro para la mayoría de las familias: los regalos habituales de Reyes no están bajo el radar de Hacienda. Solo cuando el obsequio supone una transmisión patrimonial relevante entra en juego la obligación de declarar y, en su caso, tributar.
