Qué pasa con una cuenta bancaria cuando muere su titular

Qué pasa con una cuenta bancaria cuando muere su titular
Foto del periodista Javi Navarro
NOTICIA de Javi Navarro

Los movimientos en una cuenta bancaria cuando uno de los titulares ha fallecido son, muy a menudo, motivo de conflicto, tanto entre cotitulares como con personas que estaban autorizadas en vida. Para evitar problemas, lo primero es comprobar si la cuenta era de titularidad única o compartida y, en este último caso, qué régimen de disposición estaba pactado en el contrato.

Este punto es clave porque, como explicamos en detalle en qué ocurre en una cuenta bancaria con dos titulares si uno fallece, no todas las cuentas compartidas funcionan igual tras una defunción, y las consecuencias prácticas pueden ser muy distintas.

Qué ocurre si la cuenta tenía un solo titular

En los supuestos de cuentas con un único titular, las entidades de crédito deben bloquear de inmediato tarjetas, claves y accesos a la banca online en cuanto tienen conocimiento del fallecimiento. El objetivo es evitar usos indebidos y poner fin a cualquier autorización previa, ya que estas quedan extinguidas con la defunción del titular.

Desde ese momento, solo se permiten nuevas operaciones si todos los herederos las avalan, salvo supuestos concretos considerados excepcionales, como:

  • El pago de los gastos del funeral.
  • Operaciones necesarias para el mantenimiento de la herencia yacente, mientras aún no se ha repartido.

Qué es la herencia yacente y cómo actúa el banco

La herencia yacente es el periodo que transcurre entre el fallecimiento —el óbito— y la aceptación o rechazo de la herencia por parte de los herederos. Durante este tiempo, se considera conforme a las buenas prácticas bancarias que las entidades financieras colaboren en la conservación del patrimonio que integra esa herencia.

Esa colaboración incluye, por ejemplo, seguir atendiendo domiciliaciones ya ordenadas, como recibos de luz, agua, impuestos o seguros, con el fin de evitar recargos o problemas adicionales a los herederos. En este contexto, también conviene tener en cuenta si el banco puede seguir aplicando costes a la cuenta, una cuestión que abordamos en si un banco puede cobrar comisiones de mantenimiento en la cuenta de un titular fallecido.

Cuentas con varios titulares: solidarias y mancomunadas

En los casos de cuentas de titularidad plural o compartida, debe analizarse el régimen de disposición pactado en el contrato, distinguiendo entre:

  • Cotitularidad solidaria.
  • Cotitularidad mancomunada.

Además, es importante revisar si el contrato incluye cláusulas específicas sobre el fallecimiento de uno de los titulares.

Qué pasa en una cuenta solidaria si fallece un cotitular

En las cuentas de cotitularidad solidaria, y salvo que el contrato disponga otra cosa, cualquiera de los cotitulares sobrevivientes puede seguir disponiendo del saldo como si fuera el único titular.

En estos casos:

  • La entidad bancaria debe atender las órdenes de los cotitulares sobrevivientes.
  • No está obligada a solicitar autorización a los herederos del titular fallecido.
  • Tampoco tiene que informarles de los movimientos realizados.

Si surgen discrepancias sobre la propiedad del dinero entre cotitulares sobrevivientes y herederos, la entidad financiera no puede resolver el conflicto. Las partes deberán acudir a los tribunales de justicia.

Qué ocurre en una cuenta mancomunada

En las cuentas de cotitularidad mancomunada, la operativa es mucho más restrictiva. Para disponer de los saldos será necesario que autoricen la operación todos los cotitulares sobrevivientes y los herederos del titular fallecido.

Cuándo entrega el banco el dinero a los herederos

La entidad financiera solo entregará los saldos de la cuenta a los herederos una vez tramitado, en el mismo banco, el expediente de testamentaría. Además, deberán acreditar previamente el pago del impuesto sobre sucesiones, requisito imprescindible para que el dinero pueda ser liberado.