Cómo ahorrar combustible mientras utilizamos el aire acondicionado


Cómo ahorrar combustible mientras utilizamos el aire acondicionado

El verano y el calor traen las mismas preguntas ¿gasta más combustible el aire acondicionado o llevar las ventanillas bajadas? Si lo que quieres es ahorrar combustible mientras utilizamos el aire acondicionado, que proporciona mayor confort al conducir respecto a llevar las ventanillas bajadas, no te pierdas el siguiente análisis. Y es que conducir durante las horas de máximo calor o ponerse al volante de un coche que ha estado un tiempo expuesto al sol resulta bastante incómodo si no disponemos del aire acondicionado. Sin embargo, muchos conductores evitan un uso excesivo debido al aumento del consumo de combustible que supone su uso. ¿Verdad o mentira?

Cómo funciona el aire acondicionado

Lo primero para llegar a nuestra conclusión es que el aire acondicionado del coche es una máquina de frío que mediante la compresión de un gas refrigerante, utilizando un compresor que se acopla al motor, consigue enfriar el aire caliente del exterior o del interior del propio vehículo para climatizarlo a la temperatura deseada. Como este trabajo acaba recayendo sobre el motor, se produce un mayor consumo de combustible que en condiciones normales.

Además de refrigerar el aire del habitáculo, el sistema de aire acondicionado tiene la capacidad de absorber la humedad. Esto se debe a que, al absorber la energía, la humedad es condensada y eliminada del habitáculo a través de un conducto que lleva al exterior. Otra de las ventajas para la salud del uso del aire acondicionado es que desecha otro tipo de componentes no deseados como el polvo o las impurezas del aire, quedando completamente purificado el interior del coche. Por otra parte, los nuevos dispositivos incorporan filtros utilizados en el sector hospitalario que son capaces de eliminar partículas nocivas para la salud como por ejempo el polen, los ácaros, el humo del tabaco, la polución o incluso virus.

La Sociedad Española de Alergia e Inmunología Clínica (SEAIC) y la Sociedad Española de Inmunología Clínica y Alergia Pediátrica (SEICAP) recomiendan la utilización de filtros de aire acondicionado en la casa, en el coche o en el trabajo. Además, para asegurar un uso correcto y evitar la aparición de bacterias, es recomendable llevar a cabo un mantenimiento preventivo y cambiarlos cuantas veces sea necesario. Puedes reponer los filtros de tu aire acondicionado, existe una amplia gama de productos para todo tipo de marcas y vehículos.

Cómo ahorrar combustible mientras utilizamos el aire acondicionado-1

Cómo evitar el consumo excesivo del combustible con el aire acondicionado

Lo primero de todo es utilizar una temperatura adecuada. Tal y como aseguran los expertos, una temperatura entre los 21 y 23 grados. Se debe evitar, en cambio, el frío o el calor excesivos, ya que pueden resultar incómodos para el conductor e incluso producir somnolencia.

Otro gesto sencillo es que, siempre que el coche lo permita, aprovechemos el aire del exterior utilizando un ventilador eléctrico sin activar el aire acondicionado. Esto provocará que se refresque el interior con un consumo casi inexistente.

No obstante, no debemos obsesionarnos con el gasto de combustible a la hora de encender la climatización del coche. De forma general podríamos decir que el consumo puede aumentar un 7 % de la energía total, lo que supone un par de décimas de litros a los 100 kilómetros, es decir, algo realmente mínimo.

6 trucos para que el aire acondicionado enfríe mas y gastes menos.

6 trucos para que el aire acondicionado enfríe mas y gastes menos

Verano, termómetros por encima de los 30 y muchos grados y el coche aparcado en medio de la solana… Misión imposible conducir si no es por el aire acondicionado, por lo que te vamos a contar varios trucos para que el aire acondicionado enfríe más y gastes menos combustible cuando lo necesites. Y además te vamos a contar otros consejos a tener en cuenta para evitar problemas o que nos deje de funcionar nuestro aire acondicionado y acabar achicharrados dentro del coche.

En invierno pon el aire acondicionado

El primero de los consejos es que debes encender también el aire condicionado en invierno, solo de vez en cuando, para evitar que se resequen los conductos por falta de uso. Con unos minutos funcionando será suficiente.

Limpieza

El aire acondicionado no es solo un botón en el salpicadero. Hay mucho más debajo del capó y es imprescindible mantener limpio sobre todo el radiador y de vez en cuando comprobar que todas las mangueras están sin cortes que pueden hacer que se pierda el gas del aire acondicionado y, por tanto, que enfríe nuestro habitáculo.

El gas

Como hemos dicho, el elemento fundamental de nuestro aire acondicionado es el gas que lo hace funcionar. Si no hay gas, no enfría. Por eso las fugas en el sistema provocan que el gas pierda sus propiedades. Si enciendes el aire acondicionado y no enfría rápido, es un claro indicio de que te tocará hacer la recarga de gas en el taller. Encontrarás precios a partir de 30 euros para hacer esta recarga de gas para el aire acondicionado.

Huele mal

Si el aire acondicionado huele mal es otro síntoma de problemas a la vista. Cuando el olor es notorio puede ocurrir que los filtros del aire estén pidiendo un cambio. Bacterias, polvo, humedad y hongos se van acumulando en los filtros… No te olvides de sustituirlos periódicamente.

No forzarlo

Para evitar que el aire acondicionado se estropee también es importante saber que no debemos forzarlo y evitar que trabaje al máximo de potencia.

22 grados

Sé racional cuando enciendas el aire acondicionado y no te congeles. La temperatura ideal en el interior del coche debe estar en torno a los 22 grados. Si eres de los que ponen el aire acondicionado por debajo de los 20 grados, tu consumo de combustible aumenta un 20%.

¿Y si abrimos las ventanillas?

Varios estudios ya han demostrado que al abrir las ventanillas se rompe la aerodinámica del coche, lo que hace que el motor tenga que emplear más potencia para moverlo y por tanto aumente el consumo de gasolina en mayor medida que en el caso del uso del aire acondicionado.

En realidad, la elección sobre si abrir las ventanillas o usar la climatización dependerá más bien de la velocidad a la que circulemos. Los motivos son que existen pruebas científicas que indican que, a baja velocidad, por debajo de los 80 o 90 kilómetros por hora, el aumento del consumo al abrir la ventanilla es menor que por el uso del aire acondicionado.

Sin embargo, a mayor velocidad de 90 km/h conviene llevarlas cerradas y encender el equipo de aire para ser más eficientes con el consumo de combustible.

Conclusión: depende del trayecto

La climatización es un elemento de confort de nuestro vehículo al que no debemos renunciar. No obstante, la mejor forma de ahorrar en el consumo de nuestro coche es haciendo de ella un uso responsable. Si vamos recorrer una distancia corta es preferible limitar el uso del aire, sin embargo, en viajes o largos desplazamiento es preferible su uso al de las ventanillas, evitando así posible accidentes por distracción o somnolencia. Así pues, haz los ajustes necesarios de piezas y filtros y disfruta del placer de conducir sin sufrir los rigores del verano.

Conducir con calor, lo peor

La conducción con exceso de calor puede aumentar en un 11% el riesgo de accidente si se superan los 27 grados dentro del habitáculo del vehículo, llegando incluso a dispararse a un 22%, en caso de que se alcancen temperaturas por encima de 32 grados, según un estudio hecho público por Hella, proveedor integral de la industria del automóvil, con motivo de los desplazamientos vacacionales.

El estudio -realizado con el objetivo de advertir sobre los riesgos de la conducción en épocas de altas temperaturas- constata que una temperatura excesiva acentúa la sensación de fatiga, disminuyendo su estado de alerta y concentración y aumentando el tiempo de reacción ante cualquier imprevisto en la carretera.

Además, es fundamental garantizar la calidad del aire dentro del vehículo, evitando que la humedad empañe los cristales y provoque problemas de visibilidad o incluso que un aire demasiado seco afecte a la mucosa ocular, generando picor e irritación que pueden perturbar la conducción.

También, es importante prevenir posibles reacciones alérgicas provocadas por la presencia de microorganismos que suelen instalarse en evaporadores y filtros de aire sucios y que también provocan molestos malos olores.

Seguridad, más allá del confort

Por este motivo, el experto en climatización Behr Hella Service llama la atención sobre la importancia de, antes de emprender un viaje, poner a punto los sistemas de aire acondicionado ya que, además de ser elementos de confort, son parte activa de la seguridad del vehículo, por lo que siempre deben comprobarse el compresor, el condensador, el evaporador y la válvula de expansión del sistema de aire.

Asimismo, aconseja la sustitución de los filtros de aire cada 15.000 kilómetros, de forma que el polvo, el polen y el hollín del aire exterior se filtren adecuadamente, evitando incrustaciones de suciedad en el motor del ventilador, así como posibles y costosas averías como consecuencia del sobreesfuerzo mecánico.

Los filtros del habitáculo

La mayor parte de los vehículos modernos están equipados actualmente con un filtro para el interior del habitáculo que filtra las materias dañinas del aire aspirado: los gases de escape de coches que circulan por delante, partículas finas y hollín de diesel, pero el filtro retiene también polen y bacterias, ozono y óxido de nitrógeno. Pero la capacidad de retención de un filtro interior está limitada y el filtro pierde sus efectos positivos a partir del momento en el que ya ha alcanzado una saturación determinada. En esos casos aumenta rápidamente la concentración de materias nocivas en la cabina del vehículo, especialmente cuando se circula por las ciudades. Sobre todo las personas con alergias y los niños sufren esta concentración.

El momento óptimo para el cambio del filtro es el inicio de la primavera. Porque, por un lado, el filtro interior retiene muchas partículas durante el otoño y el invierno que forman el cultivo ideal para moho y bacterias y, por otro lado, es bueno cambiar el filtro antes de que empiece la temporada del polen. Porque los filtros interiores retienen el polen eficazmente y las personas con alergias pueden estar más tranquilos y seguros – sin que les lloren los ojos o sufran ataques de estornudos mientras conducen.

Aún más protección de la salud ofrecen los filtros con carbón activo, porque ellos retienen también gases dañinos como óxido de nitrógeno y ozono. El carbón activo se obtiene de la cáscara de coco que se carboniza con vapor de agua a una temperatura de 900 grados. La estructura esponjosa del carbón activo forma una superficie interior muy grande, por ejemplo, una cucharada de carbón activo corresponde a la superficie de un campo de fútbol. Esa estructura esponjosa retiene incluso las partículas más pequeñas que miden 500 veces menos que el diámetro de un cabello humano.

Si quieres leer más noticias como Cómo ahorrar combustible mientras utilizamos el aire acondicionado, te recomendamos que entres en la categoría de Recambios y Mantenimiento.


AUTOR
Javi Navarro es periodista y el creador de CasaCocheCurro.com, un diario con información interesante que publica noticias prácticas para que les saques provecho en tu día a día. Puedes consultar cualquier duda contactando con Javi Navarro en su correo javi@casacochecurro.com. También puedes saber un poco más de su trayectoria profesional como periodista si echas un vistazo a su perfil en LinkedIn.
Logo Red Social

WhatsApp Casacochecurro


MÁS NOTICIAS INTERESANTES



Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información aquí

ACEPTAR
Aviso de cookies