La factura del hogar en Cataluña supera los 1.340 euros y golpea con más fuerza a jóvenes y rentas bajas

La factura del hogar en Cataluña supera los 1.340 euros y golpea con más fuerza a jóvenes y rentas bajas
Foto del periodista Javi Navarro
NOTICIA de Javi Navarro

Los gastos básicos para vivir —pago de la vivienda, cesta de la compra y consumo energético— absorben ya el 43,5% de los ingresos de los catalanes. La factura media mensual del hogar en Cataluña se sitúa en 1.342,13 euros, la segunda más alta de España, y está provocando que 3 de cada 10 catalanes reconozcan dificultades para afrontarla.

Según el III Barómetro ‘Planeta Propietario’, elaborado por el Grupo Mutua Propietarios, el impacto es especialmente acusado entre personas con ingresos bajos (19%), hogares numerosos (13%), jóvenes (11%) y quienes viven de alquiler (9%). El estudio dibuja un escenario de creciente presión económica sobre los colectivos más vulnerables.

Si se toma como referencia el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) de 2025 —1.381,33 euros brutos mensuales, aproximadamente 1.200 euros netos en 12 pagas—, un hogar que dependa de un único salario mínimo tendría que destinar más del total de sus ingresos netos para cubrir la factura media mensual del hogar en Cataluña.

“El esfuerzo económico asociado a vivir y mantener una vivienda sigue ganando peso y reduce el margen de tranquilidad financiera de las familias obligándolas a priorizar y ajustar decisiones de consumo”, afirma Laura Mulà, directora multicanal de clientes del Grupo Mutua Propietarios.

Barcelona lidera en importe, pero Girona y Tarragona soportan mayor esfuerzo

Por provincias, Barcelona encabeza el ranking del coste mensual del hogar catalán con 1.368,97 euros, por encima de la media autonómica. Le siguen Girona (1.340,72€), Lleida (1.238,35€) y Tarragona (1.192,94€).

Sin embargo, cuando se analiza el peso de estos gastos sobre los ingresos, el mayor esfuerzo relativo se concentra en Girona (52,9%) y Tarragona (50,5%), por encima de Barcelona (41,1%) y Lleida (43,6%). Es decir, aunque Barcelona registra el importe absoluto más elevado, en Girona y Tarragona la factura del hogar consume más de la mitad de los ingresos familiares.

Así se reparte la factura: vivienda, compra y energía

El análisis detallado muestra que el principal desembolso es el de la vivienda, seguido de la alimentación y el consumo energético.

  • Vivienda: 704,27 euros mensuales de media en Cataluña. El alquiler (716,36€) supera a la hipoteca (695€) en 21 euros. Barcelona es la única provincia por encima de la media, con 739€, mientras que Girona (639,76€), Lleida (585,89€) y Tarragona (565,48€) se sitúan por debajo.
  • Cesta de la compra: 456,21 euros mensuales en Cataluña. Barcelona (460,09€) y Girona (465,10€) superan la media, mientras que Lleida (441,21€) y Tarragona (429,89€) presentan importes inferiores.
  • Gastos energéticos —agua, luz y combustible—: 181,65 euros de media autonómica. En este apartado destacan Girona (235,86€), Lleida (211,25€) y Tarragona (197,57€), claramente por encima de Barcelona (169,88€).

Cataluña, entre las comunidades con mayor gasto del hogar

A nivel nacional, el ticket medio del hogar se situó en 1.230,34 euros. Cataluña ocupa la segunda posición con 1.342 euros, solo por detrás de Madrid (1.384€) y por encima de Baleares (1.260€). En el extremo opuesto se encuentran Navarra (969€) y Extremadura (1.021€), que registran los importes más bajos del país.

Un cambio en la forma de ahorrar ante la presión económica

El barómetro también detecta un giro en los hábitos de ajuste económico. Las medidas tradicionales de ahorro —como no comprar elementos del hogar, reducir el consumo energético o posponer reparaciones y mejoras— registran descensos respecto a 2024 de entre tres y cuatro puntos.

En su lugar, emerge una nueva estrategia de ahorro que alcanza el 16% y se convierte en el segundo comportamiento más citado, reflejando un desplazamiento de la contención económica hacia el consumo cotidiano, percibido como menos costoso en términos de bienestar inmediato.

“Estamos ante un giro en la forma de ahorrar con menos recortes puntuales y más ajustes en lo cotidiano que, acumulados, tratan de aliviar la presión económica y la incertidumbre que sienten muchas familias”, concluye Laura Mulà.