Lo que hacen hoy los adolescentes en la cama es muy distinto a hace 20 años

Lo que hacen hoy los adolescentes en la cama es muy distinto a hace 20 años
Foto del periodista Javi Navarro
NOTICIA de Javi Navarro

Hablar de sexo adolescente ya no es hablar de lo mismo que hace dos décadas. No porque los jóvenes tengan hoy muchas más relaciones, sino porque la forma de protegerse ha cambiado, y no siempre para bien. Los últimos datos oficiales muestran que, aunque la actividad sexual se mantiene estable, cada vez se usan menos métodos seguros, especialmente el preservativo, clave para evitar embarazos no deseados y enfermedades de transmisión sexual.

Estas conclusiones se basan en el estudio HBSC-2022, un trabajo de referencia que analiza la evolución de la conducta sexual adolescente en España desde 2002 hasta 2022.

La actividad sexual se mantiene, pero no la protección

Según el informe, el 34,8% de los adolescentes de entre 15 y 18 años ha mantenido relaciones sexuales con penetración. Es una cifra que se ha mantenido estable desde 2006, en torno al 33%-35%.

Lo que sí ha cambiado de forma clara es cómo se protegen cuando las tienen.

Menos preservativo, más riesgos

En 2002, el uso del preservativo en la última relación sexual coital era del 83,8%. En 2022, baja hasta el 65,5%. Esto supone 18 puntos menos en 20 años, con una caída especialmente fuerte entre 2018 y 2022.

Este dato preocupa por un motivo sencillo: el preservativo es el método que protege tanto del embarazo como de las infecciones de transmisión sexual.

  • Uno de cada tres adolescentes no utilizó preservativo en su última relación sexual coital (34,5%).
  • En 2022 se detecta un descenso importante en el uso de métodos considerados seguros.
  • El informe advierte de un aumento de prácticas y combinaciones menos seguras para prevenir embarazos y, sobre todo, infecciones.

Diferencias entre chicos y chicas: la brecha se nota

El estudio detecta diferencias por sexo en la protección. En 2022, las chicas declaran un uso menor del preservativo en la última relación sexual coital.

  • Chicos: 70,6% usó preservativo.
  • Chicas: 60,8% usó preservativo.

Al mismo tiempo, las chicas reportan un mayor uso de la píldora anticonceptiva.

  • Chicas: 19,6% uso de píldora en la última relación sexual coital.
  • Chicos: 11,6% (en este caso, se recoge si la pareja femenina tomó píldora).

La idea clave aquí es simple: la píldora reduce el riesgo de embarazo, pero no protege frente a infecciones de transmisión sexual. Por eso, si baja el preservativo y sube el peso de métodos hormonales, el riesgo de ITS puede crecer aunque no aumenten los embarazos.

El nivel económico también influye: más vulnerabilidad, peor protección

El informe señala resultados más desfavorables entre adolescentes de familias con baja capacidad adquisitiva. Se observan patrones consistentes:

  • Más adolescentes han tenido relaciones sexuales coitales en entornos de menor capacidad adquisitiva (41,1%) frente a niveles medio (33,7%) y alto (32,2%).
  • Más inicio precoz (a los 13 años o antes): 17,6% en nivel bajo, frente a 11,2% en nivel alto.
  • Menor uso del preservativo: 60,2% en nivel bajo, frente a 70,4% en nivel alto.

Menos embarazos que hace una década, pero no necesariamente por mayor protección

En el caso de las chicas de 15 a 18 años que han mantenido relaciones sexuales coitales, el estudio refleja que la mayoría no ha estado embarazada nunca (95,6%). Aun así, un 2,9% reconoce haber estado embarazada alguna vez (equivale al 1,0% del total de chicas de 15 a 18 años del estudio).

En la serie histórica, el porcentaje de embarazos tuvo su pico en 2010 y ha ido bajando hasta 2022.

La píldora del día después: un recurso frecuente

Otro dato relevante es el uso de la píldora del día después. En 2022, el 32,3% de las chicas de 15 a 18 años que han mantenido relaciones sexuales coitales reconoce haberla utilizado alguna vez. Este porcentaje equivale al 9,0% del total de chicas de esas edades.

Además, el uso aumenta con la edad:

  • 15-16 años: 25,2% (entre quienes han tenido relaciones sexuales coitales).
  • 17-18 años: 35,3% (entre quienes han tenido relaciones sexuales coitales).

Un cambio silencioso que deja un mensaje claro

Los datos del HBSC muestran una fotografía nítida: la actividad sexual adolescente no se ha disparado, pero la protección sí ha empeorado, especialmente por el descenso del preservativo.

Y eso cambia el escenario: puede que el embarazo adolescente haya bajado, pero si el preservativo pierde peso, aumenta la exposición a infecciones de transmisión sexual. Veinte años de tendencia apuntan a un reto que no es solo hablar de sexo, sino hacerlo con herramientas útiles, realistas y centradas en la protección.