Los funcionarios ya no rechazan plazas por estar lejos, sino por el precio de la vivienda en el destino

Los funcionarios ya no rechazan plazas por estar lejos, sino por el precio de la vivienda en el destino

El elevado coste de la vivienda está cambiando las decisiones profesionales de miles de empleados públicos. Un estudio de Supera Oposiciones revela que el 31,5% de los funcionarios ha rechazado o aplazado una plaza o un ascenso porque no podía asumir el precio de una vivienda en el destino asignado, mientras que casi la mitad solo aceptaría trasladarse si recibe un incentivo económico que compense el coste de vida.

Durante años, aceptar un traslado o un ascenso dentro de la Administración suponía asumir un cambio de ciudad como parte del desarrollo profesional. Sin embargo, esa realidad está cambiando. El principal obstáculo ya no es la distancia al nuevo destino, sino el coste de vivir en él.

Así lo pone de manifiesto el estudio «Perspectiva y Retos del Empleado Público en España», elaborado por Supera Oposiciones, escuela especializada del grupo educativo thePower Education, que concluye que uno de cada tres funcionarios (31,5%) ha rechazado o retrasado una plaza o un ascenso por no poder hacer frente al precio de la vivienda en la localidad donde debía incorporarse.

Para Jesús Polvorinos, responsable de Supera Oposiciones, esta situación refleja un cambio profundo en el funcionamiento de la Administración. “El Estado español cuenta con un capital humano extraordinario y con una voluntad innegable de crecer profesionalmente. Sin embargo, el contexto inmobiliario actual nos exige actualizar las reglas del juego”, explica.

El precio de la vivienda ya condiciona la carrera profesional de muchos funcionarios

El informe refleja que la movilidad laboral dentro de la Administración está cada vez más ligada al mercado inmobiliario. Aunque el 48,8% de los empleados públicos estaría dispuesto a trasladarse fuera de su provincia para acelerar su carrera profesional, esa predisposición encuentra un importante obstáculo en el coste de la vivienda.

“El Estado español cuenta con un capital humano extraordinario y con una voluntad innegable de crecer profesionalmente. Sin embargo, el contexto inmobiliario actual nos exige actualizar las reglas del juego.” — Jesús Polvorinos, responsable de Supera Oposiciones.

De hecho, otro 23,8% asegura que el precio de la vivienda condiciona completamente cualquier decisión relacionada con un traslado.

Desde Supera Oposiciones explican que este fenómeno supone un cambio respecto a años anteriores. “No se trata de falta de interés por progresar, sino de que muchas personas no pueden asumir económicamente el coste de instalarse en determinadas ciudades”, resume Jesús Polvorinos.

Casi la mitad solo aceptaría un traslado si mejora su salario

La consecuencia directa es que las condiciones para aceptar una nueva plaza también están cambiando. El estudio revela que el 43,5% de los funcionarios únicamente aceptaría un traslado si este va acompañado de un incremento salarial o de un incentivo específico que compense el mayor coste de vida.

Según explica Jesús Polvorinos, adaptar las condiciones económicas a la realidad inmobiliaria “es el camino para que el progreso profesional y una calidad de vida sostenible vayan de la mano”. Desde Supera Oposiciones consideran que la evolución del mercado de la vivienda obliga a replantear algunos mecanismos tradicionales de movilidad dentro del empleo público para evitar que el acceso a determinados destinos dependa de la capacidad económica de cada trabajador.

Muchos funcionarios prefieren volver a su provincia o trabajar en ciudades medianas

La presión inmobiliaria también está modificando las preferencias sobre el lugar donde desarrollar la carrera profesional. Según el estudio, el 56% de los empleados públicos considera que poder regresar a su lugar de origen o trabajar en provincias medianas es el principal factor a la hora de elegir una plaza.

Esta tendencia responde, en gran medida, a la búsqueda de un menor coste de vida y de una mejor calidad de vida frente a las grandes áreas metropolitanas. Desde Supera Oposiciones señalan que este interés por destinos menos tensionados no debe interpretarse como una renuncia a crecer profesionalmente, sino como una forma de hacer compatible la carrera administrativa con una situación económica sostenible.

La descentralización gana fuerza entre los empleados públicos

El estudio también refleja un amplio consenso sobre la necesidad de redistribuir parte de la Administración fuera de Madrid. El 73% de los funcionarios apoya la creación de nuevas sedes estatales fuera de la capital, una medida que consideran positiva tanto para atraer talento como para facilitar la movilidad de los empleados públicos.

Para Jesús Polvorinos, “no se trata de criticar la rigidez del sistema, sino de acelerar su evolución”. En su opinión, acercar organismos públicos a otros territorios contribuiría a equilibrar oportunidades profesionales y aliviar la presión que ejerce el mercado inmobiliario sobre determinadas ciudades.

El teletrabajo se consolida como una solución para evitar mudanzas inasumibles

La digitalización aparece como otra de las grandes herramientas para reducir el impacto que tiene actualmente la vivienda sobre la movilidad laboral. El informe revela que el 52,5% de los funcionarios considera que el teletrabajo y la transformación digital están reduciendo la histórica brecha de oportunidades entre los servicios centrales y las delegaciones provinciales.

Desde Supera Oposiciones consideran que esta evolución puede convertirse en una de las grandes oportunidades de modernización de la Administración. “La descentralización de sedes estatales y el impulso decidido al teletrabajo son las palancas que permitirán democratizar el talento”, afirma Jesús Polvorinos.

Una oportunidad para modernizar la Administración

Lejos de interpretar estos datos únicamente como una consecuencia de la crisis de vivienda, Supera Oposiciones considera que representan una oportunidad para adaptar la Administración a una nueva realidad social y económica.

En opinión de Jesús Polvorinos, “estos datos no deben leerse en clave de crisis, sino como una gran oportunidad de transformación para nuestra Administración”. El responsable de Supera Oposiciones insiste en que el objetivo debe ser facilitar que los empleados públicos puedan desarrollar su carrera sin que el coste de acceder a una vivienda se convierta en el principal obstáculo. “Adaptar las condiciones al coste de vida real de cada territorio es el camino para que el progreso profesional y una calidad de vida sostenible vayan de la mano”, concluye.