Los inquilinos que dejan de pagar deben ya más de 8.400 euros de media
Los inquilinos llegan al límite: el alquiler absorbe ya hasta el 40% del sueldo y la morosidad en el alquiler sigue creciendo en España y ya alcanza niveles récord. En 2025, los inquilinos que han dejado de pagar su renta acumulan una deuda media de 8.489,3 euros, una cifra que equivale a más de siete meses de alquiler y que supone un incremento del 16,5% respecto a 2024.
Así lo recoge el informe “Situación de la Morosidad en el Alquiler en España”, elaborado por el Observatorio del Alquiler e impulsado por la Fundación Alquiler Seguro, que advierte de un cambio significativo en la naturaleza de los impagos.
Según el estudio, el aumento del precio del alquiler está llevando a muchos hogares al límite de su capacidad económica —un contexto que está transformando lo que antes eran retrasos puntuales en deudas sostenidas en el tiempo—. El mercado del alquiler ya no solo afronta más impagos, sino impagos que duran más meses.
El alquiler ya absorbe hasta el 40% de los ingresos de los inquilinos
El informe señala que el precio medio del alquiler en España ha alcanzado los 1.184 euros mensuales, lo que obliga a muchos inquilinos a destinar aproximadamente el 34% de sus ingresos al pago de la vivienda. En algunas provincias, este esfuerzo financiero incluso se aproxima al 40% del salario.
Este desequilibrio entre salarios y rentas de alquiler explica, según el Observatorio del Alquiler, que muchas familias hayan alcanzado su límite económico.
Desde la entidad explican que esta presión financiera ha provocado que “situaciones de impago que antes eran puntuales se estén convirtiendo en faltas de pago sostenidas en el tiempo”, ya que numerosos arrendatarios no pueden asumir el nivel actual de las rentas.
Cataluña, Madrid y Baleares lideran la deuda media por alquiler
Las diferencias territoriales muestran que la morosidad se concentra especialmente en los mercados con mayor tensión inmobiliaria.
Cataluña encabeza el ranking autonómico con una deuda media de 11.619,9 euros, seguida de la Comunidad de Madrid, con 10.420,4 euros, y de las Islas Baleares, con 10.354,4 euros. Son las únicas regiones del país donde la deuda media supera los 10.000 euros.
En un nivel intermedio se sitúan:
- País Vasco: 8.501,7 €
- Andalucía: 7.579,2 €
- Murcia: 7.256 €
- Navarra: 7.091,6 €
- Comunidad Valenciana: 7.033,6 €
- Canarias: 6.348,1 €
En el extremo contrario se encuentran las comunidades con precios de alquiler más bajos —y, por tanto, menor volumen de deuda acumulada—:
- Asturias: 4.875,6 €
- Melilla: 4.832,2 €
- Castilla y León: 4.411,6 €
- La Rioja: 4.098,7 €
- Extremadura: 3.403,2 €
Extremadura vuelve a ser la comunidad con menor morosidad media del país.
Murcia, Andalucía y Cataluña concentran los impagos más largos
Para entender mejor la magnitud del problema, el informe convierte la deuda media en meses de alquiler impagados.
Con esta metodología, los 8.489,3 euros de deuda media nacional equivalen a más de siete meses de renta.
Las regiones con más mensualidades adeudadas son:
- Región de Murcia: más de 9 meses de alquiler
- Andalucía: más de 8 meses
- Cataluña: más de 8 meses
En el lado contrario se sitúan:
- Extremadura: cerca de 6 meses
- Canarias: menos de 6 meses
- La Rioja: menos de 6 meses
Barcelona lidera la deuda por alquiler en España
Si se analizan los datos por provincias, el informe identifica diez territorios donde la deuda media por impago es especialmente elevada.
El ranking está encabezado por Barcelona, con una deuda media de 14.036,5 euros, muy por encima del resto del país.
Las provincias con mayor morosidad media son:
- Barcelona: 14.036,5 €
- Madrid: 10.420,4 €
- Islas Baleares: 10.354,4 €
- Guipúzcoa: 10.137,6 €
- Málaga: 10.003,1 €
- Sevilla: 8.964,8 €
- Vizcaya: 7.990,5 €
- Valencia: 7.716,4 €
- Murcia: 7.256 €
- Navarra: 7.091,6 €
Por el contrario, las provincias con menor deuda media son:
- Ávila: 2.942,3 €
- Soria: 2.867,6 €
- Zamora: 2.832,8 €
El crecimiento de la morosidad se acelera en 2025
Otro de los datos más relevantes del estudio es el ritmo de crecimiento de los impagos.
En 2024 la morosidad había aumentado un 4,2%, pero en 2025 el incremento se ha disparado hasta el 16,5%, doce puntos porcentuales más.
Entre las provincias donde más ha empeorado la situación destacan:
- Málaga: +21,5%
- Murcia: +21%
- Islas Baleares: +20,9%
- Córdoba: +19,9%
- Barcelona: +19,5%
- Pontevedra: +19,2%
- Alicante: +18,3%
- Guipúzcoa: +18,1%
- Madrid: +18%
El informe destaca especialmente el caso de Murcia, donde, pese a tener alquileres más bajos que en las grandes capitales, la morosidad crece con fuerza debido a la fragilidad salarial y a la inestabilidad del empleo en el sector servicios.
Las ciudades universitarias registran los incrementos más bajos
En el extremo opuesto se encuentran algunas provincias donde la morosidad crece a un ritmo mucho más moderado.
El caso más llamativo es el de Salamanca, con una subida de solo 3,2%. Según el Observatorio del Alquiler, esto se explica por su perfil de mercado: una ciudad universitaria donde muchos contratos están respaldados económicamente por los padres de los estudiantes.
Tras Salamanca, las provincias con menores aumentos son:
- Badajoz: +4,2%
- Cuenca: +3,6%
- Huesca: +2,3%
A pesar de estos incrementos moderados, el informe destaca un dato significativo: ninguna provincia española registra descensos en la morosidad del alquiler.
Madrid supera los 10.400 euros de deuda media en el alquiler
La Comunidad de Madrid se consolida como el segundo mercado con mayor morosidad del país, con una deuda media de 10.420,4 euros, muy por encima de la media nacional.
Si se compara esta cifra con el precio medio del alquiler en la región, el impago equivale a casi nueve meses de renta.
Además, la morosidad ha experimentado un fuerte incremento en el último año. Tras una subida moderada del 3,2% entre 2023 y 2024, en 2025 el aumento ha alcanzado el 18%.
El informe señala que este crecimiento refleja el desajuste entre salarios y alquileres en la región, donde el esfuerzo económico de los inquilinos para pagar la vivienda se sitúa en torno al 40% de los ingresos mensuales.
