Solo el 28% de los profesionales en España ha mejorado económicamente en los últimos 5 años

Solo el 28% de los profesionales en España ha mejorado económicamente en los últimos 5 años

Un estudio de Robert Walters revela que el 40% de los profesionales cualificados no consigue ahorrar al menos 200 euros al mes y que la mitad considera que sus subidas salariales no han compensado el aumento del coste de vida.

Solo el 28% de los profesionales en España ha logrado mejorar su situación económica en los últimos cinco años. Así lo refleja el estudio ‘Tabúes del mercado laboral en España’, liderado por Guillermo Julio Sáez, Senior Principal en Robert Walters, que analiza cómo el salario, el ahorro y el coste de vida condicionan las decisiones profesionales. El informe apunta a una realidad cada vez más extendida: muchos trabajadores cualificados están a gusto con su empleo, pero no con sus condiciones económicas. De hecho, el 62% afirma que le gusta su trabajo, aunque considera que sus condiciones económicas son mejorables.

Según Guillermo Julio Sáez, “los datos reflejan una realidad preocupante: aunque muchos profesionales disfrutan de su trabajo, sienten que sus condiciones económicas no les permiten alcanzar una estabilidad financiera real. Esto genera frustración y puede afectar tanto a la motivación como a la productividad”.

La inflación se come las subidas salariales

El estudio señala que la mitad de los profesionales considera que sus incrementos salariales no han sido suficientes para compensar el aumento del coste de vida. Este desajuste entre sueldo e inflación está afectando al bienestar financiero de los trabajadores y también a su percepción sobre el futuro profesional.

“Las organizaciones deben ser conscientes de que el salario ya no es solo una cuestión transaccional, es un factor clave para fidelizar talento y garantizar el bienestar emocional y financiero de sus empleados”, añade Guillermo Julio Sáez.

Cuatro de cada diez profesionales no consigue ahorrar 200 euros al mes

Uno de los datos más llamativos del informe es que el 40% de los profesionales cualificados no logra ahorrar al menos 200 euros mensuales. Esta dificultad limita la capacidad para afrontar imprevistos y planificar objetivos económicos a medio y largo plazo, como la compra de una vivienda, la creación de un colchón financiero o la preparación de la jubilación. Frente a esta situación, solo el 22% afirma tener estabilidad financiera y no estar preocupado por su nivel de ahorro.

Solo el 17% está cómodo con sus condiciones económicas

El informe también muestra una brecha entre satisfacción laboral y satisfacción económica. Mientras que el 17% de los profesionales afirma que le gusta su trabajo y está cómodo con sus condiciones económicas, una mayoría mucho más amplia, el 62%, reconoce que disfruta de su empleo, pero cree que sus condiciones económicas podrían mejorar.

Este dato refleja que el descontento no siempre está relacionado con el puesto, las funciones o el ambiente laboral, sino con la capacidad real del salario para sostener el nivel de vida.

Más de la mitad aceptaría rebajar sus expectativas salariales si estuviera en paro

El estudio también analiza hasta qué punto la necesidad de acceder a un nuevo empleo puede modificar las expectativas salariales. Según los datos recogidos, el 55% de los profesionales reduciría su expectativa salarial entre 2.000 y 10.000 euros brutos anuales si estuviera desempleado y necesitara encontrar trabajo. Además, el 12% aceptaría rebajar sus expectativas en 10.000 euros o más. Este dato muestra cómo la estabilidad laboral sigue pesando de forma importante en las decisiones profesionales, incluso entre perfiles cualificados.

Una de cada cinco empresas no ha tomado medidas frente a la inflación

El estudio de Robert Walters también analiza la respuesta de las empresas ante el encarecimiento del coste de vida. Según el informe, el 22% de los profesionales afirma que su empresa no ha tomado medidas para compensar el impacto de la inflación.

Para Guillermo Julio Sáez, las organizaciones tienen margen para actuar no solo mediante revisiones salariales, sino también a través de beneficios que reduzcan los gastos cotidianos de los empleados. “En un entorno económico tan desafiante como el actual, las organizaciones tienen la oportunidad y la responsabilidad de demostrar empatía hacia sus equipos mediante políticas salariales justas y beneficios adicionales”, señala.

Entre esas medidas, el experto menciona “los beneficios relacionados con el transporte o alimentación, o la flexibilidad laboral que permite reducir costes asociados al desplazamiento o el cuidado de un familiar”.

El salario pesa cada vez más en la fidelización del talento

El informe concluye que una parte importante de las decisiones profesionales no depende únicamente de la motivación, el desarrollo de carrera o la cultura de empresa. También influyen restricciones económicas más profundas: capacidad de ahorro, estabilidad financiera, coste de vida y miedo a perder ingresos.

En este contexto, el salario se convierte en una herramienta decisiva para retener talento y mejorar el bienestar de los trabajadores. Como advierte Guillermo Julio Sáez, el sueldo “ya no es solo una cuestión transaccional”, sino un factor directamente vinculado con la estabilidad emocional y financiera de los empleados.