¿Te ha cambiado la barriga con la menopausia? No siempre es grasa: estas son las posibles causas
El abdomen puede cambiar de forma durante la menopausia y no siempre se debe únicamente a una acumulación de grasa. La hinchazón, la pérdida de masa muscular o una diástasis abdominal que se mantiene desde hace años también pueden influir en que la barriga se vea más prominente. Esta última alteración se detectó en el 37,3 % de una muestra de 150 mujeres peri y posmenopáusicas analizadas en un estudio científico.
Con motivo del Día Mundial de la Menopausia, que se celebra el 18 de octubre, la Agrupación Española de Diástasis Abdominal (AEDA) recuerda que los cambios en el abdomen no deben atribuirse automáticamente al aumento de grasa. La entidad insiste en la importancia de valorar el funcionamiento de la pared abdominal y adaptar el ejercicio físico cuando existe alguna alteración, sin abandonar el entrenamiento de fuerza.
“La menopausia no significa que aparezca una diástasis de repente. Una mujer puede llegar a esta etapa con una alteración de la pared abdominal que se ha mantenido durante años. Por eso, ante un cambio en el abdomen, no deberíamos asumir automáticamente que se trata de grasa”, explica Rafael Vicetto Martínez, director de Fisioterapia de AEDA.
Por qué cambia el abdomen durante la menopausia: no siempre es grasa
Durante la perimenopausia y la posmenopausia, algunas mujeres perciben que su abdomen aumenta de volumen o cambia de forma. Aunque estos cambios suelen relacionarse con la acumulación de grasa, no existe una única explicación.
Según AEDA, hay distintos factores que pueden influir en la apariencia abdominal:
- Cambios en la distribución de la grasa corporal. Pueden modificar la forma del abdomen durante esta etapa.
- Pérdida de masa muscular. Es otro de los factores que pueden influir en los cambios corporales.
- Hinchazón abdominal. También puede contribuir a que la barriga se vea más prominente.
- Diástasis abdominal. Una alteración de la pared abdominal que puede mantenerse durante años y estar presente cuando la mujer llega a la menopausia.
La agrupación advierte de que el aspecto del abdomen por sí solo no permite determinar qué está provocando estos cambios. Por eso, cuando existen dudas o molestias, una valoración profesional puede ayudar a identificar el origen y comprobar cómo funciona la musculatura abdominal.
Qué es la diástasis abdominal y por qué puede detectarse durante la menopausia
La diástasis de los rectos abdominales es una alteración de la pared abdominal que puede afectar a su función.
No tiene por qué aparecer durante la menopausia. Puede desarrollarse en otras etapas de la vida y mantenerse durante años, de modo que algunas mujeres llegan a la perimenopausia o posmenopausia con una diástasis previa.
Por tanto, la presencia de un abdomen prominente no significa necesariamente que exista una diástasis, del mismo modo que una alteración de este tipo no debe atribuirse automáticamente a la menopausia.
Para valorar esta situación, los profesionales pueden analizar cómo responde la pared abdominal al movimiento y al esfuerzo. Cuando resulta necesario, la exploración puede complementarse con pruebas como una ecografía.
Un estudio detectó diástasis abdominal en el 37,3 % de 150 mujeres
Un estudio transversal publicado en la revista científica Physiotherapy Theory and Practice analizó a 150 mujeres peri y posmenopáusicas y detectó diástasis supraumbilical —en la zona situada por encima del ombligo— en el 37,3 % de las participantes.
La investigación también examinó la relación entre esta alteración de la pared abdominal y las disfunciones del suelo pélvico.
Entre las mujeres en las que se identificó diástasis, el 78,6 % presentaba disfunción del suelo pélvico.
Los investigadores encontraron una asociación entre ambas condiciones. Sin embargo, el diseño transversal del estudio no permite establecer una relación de causa y efecto.
Es importante tener en cuenta que estos porcentajes corresponden exclusivamente a las mujeres participantes en la investigación y no pueden extrapolarse directamente a todas las mujeres que atraviesan la menopausia.
Qué síntomas pueden indicar que conviene revisar la pared abdominal
AEDA señala que, además de comprobar si existe separación entre los músculos rectos abdominales, es importante valorar cómo responde la musculatura durante el movimiento y cómo gestiona la pared abdominal la presión que se genera con determinados esfuerzos.
La entidad recomienda consultar con un profesional cuando aparecen manifestaciones como las siguientes:
- Abombamiento abdominal durante determinados movimientos o esfuerzos.
- Dolor lumbar que requiere valorar la función abdominal.
- Sensación de falta de estabilidad al realizar actividades físicas.
- Síntomas relacionados con el suelo pélvico que puedan requerir una valoración específica.
Estos signos no permiten diagnosticar por sí solos una diástasis, pero pueden justificar una evaluación individualizada.
El objetivo es conocer la situación funcional de la pared abdominal y determinar si resulta necesario adaptar determinados ejercicios o plantear un tratamiento específico.
¿Se pueden hacer ejercicios de fuerza durante la menopausia si existe diástasis?
Sí, la presencia de una diástasis abdominal no implica que haya que abandonar el entrenamiento de fuerza, según explica AEDA.
El ejercicio físico continúa siendo una herramienta importante para mantener la masa muscular, la fuerza y la capacidad funcional durante la menopausia.
La diferencia está en la adaptación de la actividad cuando existe una alteración de la pared abdominal.
En estos casos, la recomendación es individualizar el entrenamiento y ajustar progresivamente las cargas y los movimientos a la capacidad funcional de cada mujer.
Esto supone valorar no solamente la separación entre los músculos abdominales, sino también cómo responde la pared abdominal al esfuerzo.
Si durante el entrenamiento aparecen abombamiento, dolor lumbar, falta de estabilidad o síntomas del suelo pélvico, AEDA recomienda consultar con un profesional para adaptar la actividad física.
La finalidad es modificar el ejercicio cuando sea necesario, no renunciar a sus beneficios.
El ejercicio de fuerza ayuda a mantener la masa muscular durante la menopausia
La importancia de continuar realizando actividad física durante esta etapa también está respaldada por investigaciones científicas.
Una revisión sistemática y metaanálisis publicada en 2023 en Frontiers in Endocrinology reunió 101 estudios con un total de 5.697 mujeres posmenopáusicas.
Los resultados mostraron que el ejercicio físico contribuye a:
- Aumentar la masa muscular.
- Incrementar la masa libre de grasa.
- Reducir la masa grasa y el porcentaje de grasa corporal.
- Disminuir el perímetro de cintura.
- Reducir la grasa visceral.
La investigación encontró que el entrenamiento de resistencia obtuvo resultados especialmente favorables sobre la masa muscular, mientras que el ejercicio aeróbico y el combinado mostraron mayores efectos sobre distintos indicadores de grasa corporal.
Otro metaanálisis, publicado en 2024 en la revista Climacteric y basado en 12 estudios, identificó mejoras significativas en la fuerza de las extremidades superiores e inferiores y en la capacidad aeróbica de mujeres posmenopáusicas.
No obstante, AEDA recuerda que estos resultados no se refieren específicamente a mujeres con diástasis abdominal.
Por tanto, aunque respaldan los beneficios del ejercicio durante la menopausia, no permiten establecer una rutina única para todas las mujeres que presentan esta alteración.
¿Se puede tratar una diástasis abdominal muchos años después de un embarazo?
La diástasis abdominal puede mantenerse durante años, pero llegar a la menopausia con esta alteración no significa que sea demasiado tarde para abordarla.
AEDA explica que una valoración especializada puede ayudar a identificar las necesidades actuales de la paciente y establecer objetivos relacionados con la función abdominal.
“Incluso cuando han pasado muchos años desde un embarazo, podemos trabajar para mejorar la respuesta de la pared abdominal a las demandas de la vida cotidiana y del ejercicio. Lo importante es valorar cada caso y plantear objetivos funcionales realistas”, señala Rafael Vicetto Martínez.
La entidad insiste en que el abordaje no debe limitarse a la apariencia estética del abdomen.
La prioridad es mejorar la función de la pared abdominal y su respuesta a los movimientos y esfuerzos cotidianos.
Dependiendo de las necesidades de cada mujer, el tratamiento puede incluir fisioterapia especializada y, cuando el caso lo requiere, una valoración por parte de una unidad quirúrgica.
Fisioterapia y valoración quirúrgica: cómo se aborda la diástasis abdominal
La Agrupación Española de Diástasis Abdominal (AEDA) reúne profesionales sanitarios especializados en el abordaje multidisciplinar de esta alteración.
La entidad trabaja mediante la colaboración entre fisioterapeutas especializados y unidades quirúrgicas, con el objetivo de adaptar la atención a las características de cada paciente.
Su metodología de tratamiento conservador se denomina STOPDIASTASIS.
AEDA cuenta con unidades de fisioterapia y cirugía en Madrid, Valencia, Baleares, Almería y Barcelona.
En aquellos casos que requieren una valoración quirúrgica, sus profesionales pueden estudiar las opciones disponibles, incluidas técnicas mínimamente invasivas cuando están indicadas, así como la colaboración con cirujanos plásticos en situaciones complejas.
Entre los profesionales vinculados a sus unidades se encuentran:
- Dr. Jiménez de los Galanes: Unidad de Cirugía de Madrid.
- Rafael Vicetto Martínez: Unidad de Fisioterapia de Madrid, Valencia, Baleares y Almería.
- Dr. José María Muñoz: Unidad de Cirugía de Palma de Mallorca.
- Dr. Guillermo Pou Santoja: Unidad de Cirugía de Valencia.
- Dr. Manuel Felices Montes: Unidad de Cirugía de Almería.
- Dra. Elena Yagüe Martín: Unidad de Cirugía de Almería.
- Dr. Oriol Crusellas Mañá: Unidad de Cirugía de Barcelona.
Qué dicen los estudios científicos sobre la diástasis y el ejercicio en la menopausia
La información difundida por AEDA con motivo del Día Mundial de la Menopausia se apoya en tres investigaciones científicas:
- Diástasis abdominal y suelo pélvico: Harada BS y colaboradores. Diastasis recti abdominis and pelvic floor dysfunction in peri- and postmenopausal women: a cross-sectional study. Physiotherapy Theory and Practice, 2022. Consultar estudio.
- Ejercicio y composición corporal: Khalafi M y colaboradores. The effects of exercise training on body composition in postmenopausal women: a systematic review and meta-analysis. Frontiers in Endocrinology, 2023. Consultar estudio.
- Entrenamiento de fuerza: González-Gálvez N y colaboradores. Resistance training effects on healthy postmenopausal women: a systematic review with meta-analysis. Climacteric, 2024. Consultar estudio.
