Eduardo Molet alerta de miles de viviendas bloqueadas por herencias, divorcios y disputas familiares
El consultor inmobiliario Eduardo Molet asegura que cada vez detecta más viviendas que permanecen cerradas, vacías o infrautilizadas durante años porque sus propietarios no consiguen ponerse de acuerdo para venderlas, alquilarlas o gestionar la propiedad. Según el experto, esta situación está creando una “bolsa oculta” de inmuebles que no llegan al mercado en un momento de fuerte demanda de vivienda.
Mientras gran parte del debate sobre la vivienda en España gira en torno a la necesidad de construir más inmuebles, el consultor inmobiliario Eduardo Molet pone el foco sobre un problema mucho menos visible: miles de viviendas que ya existen pero que permanecen fuera del mercado porque sus propietarios no logran alcanzar acuerdos.
Molet, licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales, consultor inmobiliario de entidades financieras nacionales e internacionales, perito judicial inmobiliario y colaborador habitual en medios especializados, asegura que se trata de una situación cada vez más frecuente. “El resultado es que muchas viviendas permanecen cerradas, vacías o infrautilizadas durante años, sin destinarse ni a la venta ni al alquiler”, explica el experto.
Herencias, divorcios y copropiedades detrás de miles de viviendas paralizadas
Según detalla Eduardo Molet, detrás de estos casos suelen encontrarse situaciones familiares complejas que dificultan la toma de decisiones sobre una vivienda. Entre las más habituales figuran:
- Viviendas heredadas por varios hermanos.
- Exparejas que mantienen una propiedad en común tras una separación o divorcio.
- Padres e hijos que comparten la titularidad del inmueble.
- Propiedades con múltiples titulares donde cualquier decisión requiere consenso.
En todos estos escenarios, la necesidad de alcanzar acuerdos entre varias personas puede acabar paralizando durante años cualquier operación relacionada con la vivienda. “En muchos de estos casos el problema no es económico ni jurídico. El principal obstáculo es la falta de acuerdo entre las personas que comparten la propiedad de la vivienda. Cuando nadie toma la iniciativa o las relaciones familiares están deterioradas, la situación puede prolongarse durante años”, advierte Molet.
Una realidad cada vez más frecuente en España
El experto inmobiliario considera que este fenómeno está ganando peso por varias razones. Por un lado, España es uno de los países europeos con mayor porcentaje de propietarios de vivienda. Por otro, el relevo generacional está provocando un importante proceso de transmisión patrimonial que multiplica el número de inmuebles heredados por varios familiares.
Según Molet, esta combinación está incrementando los casos de viviendas que terminan atrapadas en situaciones de copropiedad difíciles de resolver. Además de mantener inmuebles fuera del mercado, estas circunstancias suelen generar conflictos familiares prolongados y costes económicos continuos.
“Estas situaciones generan conflictos familiares, gastos de mantenimiento e impuestos recurrentes, además de mantener fuera del mercado viviendas que podrían ser utilizadas por otras personas”, señala.
La “bolsa oculta” de viviendas que no llegan al mercado
Para Eduardo Molet, estas propiedades forman parte de una especie de mercado invisible que rara vez aparece en las estadísticas oficiales de vivienda.
Se trata de inmuebles que ya están construidos y podrían destinarse a la venta o al alquiler, pero que permanecen bloqueados por la falta de acuerdo entre sus propietarios. En un contexto de elevada demanda residencial y escasez de oferta en muchas ciudades, el experto considera que esta realidad merece una mayor atención.
“Cada vivienda que consigue desbloquearse representa una oportunidad para una familia que resuelve un conflicto y, al mismo tiempo, supone que un inmueble vuelva a cumplir una función social”, afirma.
Las soluciones para desbloquear una vivienda compartida
Ante el aumento de este tipo de situaciones, Molet explica que su equipo ha creado un departamento especializado para ayudar a los copropietarios a encontrar acuerdos que permitan resolver estos conflictos.
“Ante el aumento de este tipo de casos, hemos puesto en marcha un departamento específico de conciliación y gestión de copropiedades para ayudar a las partes a analizar alternativas y facilitar acuerdos que permitan desbloquear la situación”, explica.
Las soluciones pueden ser diferentes en función de cada caso:
- La compra de una participación por parte de otro copropietario.
- La venta de la vivienda y el reparto del importe obtenido.
- La reorganización de los porcentajes de propiedad.
- Cualquier otra fórmula consensuada entre las partes.
Según el consultor inmobiliario, el objetivo es encontrar vías que permitan resolver el conflicto sin llegar a situaciones más complejas o prolongadas en el tiempo.
Una oportunidad para aumentar la oferta de vivienda
Aunque reconoce que la falta de vivienda tiene múltiples causas, Eduardo Molet cree que recuperar parte de estos inmuebles podría ayudar a incrementar la oferta disponible. El experto considera que prestar atención a esta “bolsa oculta” de viviendas bloqueadas puede convertirse en una vía complementaria para poner más inmuebles a disposición de compradores e inquilinos.
“La industria inmobiliaria suele centrarse en la construcción de nuevas viviendas, pero también debemos mirar hacia aquellas que ya existen y que permanecen paralizadas por problemas de copropiedad”, viene a reflejar la tesis defendida por el consultor.
Para Molet, la clave pasa por facilitar acuerdos que permitan que estas viviendas vuelvan a cumplir una función residencial y dejen de permanecer vacías o infrautilizadas durante años.
