6 motivos por los que pueden negarse a devolverte la fianza del alquiler

6 motivos por los que pueden negarse a devolverte la fianza del alquiler
NOTICIA de Jessica Pascual
26.07.2022 - 09:13h    Actualizado 28.03.2023 - 08:26h

¿En qué situaciones el casero puede quedarse el dinero de la fianza de manera justificada? Hacer obras sin permiso, incumplimiento de contrato, impago de la renta o por deterioros en la casa. Estos son algunos de los motivos por los que pueden negarse a devolverte la fianza del alquiler.

Si quieres acceder a más información sobre este tema, aquí puede consultar todo sobre la fianza del alquiler, así como las principales dudas y cuestiones a tener en cuenta si eres inquilino de un piso.

Cuándo tiene que devolver el casero la fianza

La fianza es una cantidad de dinero que los propietarios de las viviendas suelen pedir a los inquilinos para cubrir los posibles daños que puedan ocasionarse en la vivienda mientras dure la estancia. Suele ser equivalente a uno o dos meses de la renta y debe pagarse junto con la firma del contrato de alquiler, antes de entrar a vivir.

Una vez finalice el contrato, si la casa está en las mismas condiciones en las que se ha entregado, el propietario debe devolver esa cantidad de dinero al inquilino.

El propietario debe devolver el importe en el plazo de un mes desde que se entregan las llaves y finaliza el contrato. A partir de esta fecha, si no hay causa justificada para no devolver el dinero y el propietario se retrasa, tendrá que pagar intereses al inquilino. Por tanto, este tendrá que recibir tanto el importe inicial de lo que pagó como fianza más un extra por la demora.

6 motivos por los que pueden no devolverte la fianza

Hay situaciones en las que el casero puede quedarse con este dinero. Consulta cuáles son y por qué motivos el dueño de una vivienda puede negarse a devolver la fianza del alquiler.

1. Impago de la renta

No pagar la renta correspondiente al propietario de la vivienda supone un incumplimiento de contrato. Entre otras consecuencias, el dueño puede quedarse con la fianza para cubrir el perjuicio ocasionado por el impago.

Lo mismo se aplica si el inquilino deja de pagar cualquier suministro del que tenga que hacerse cargo. En el contrato debe aparecer detallado quién tiene que pagar qué suministros. Ante el impago de la luz, el agua o el teléfono, entre otros, el propietario puede quedarse el dinero de la fianza.

2. Desperfectos y daños en muebles o paredes

Este es un concepto muy amplio, pero si un inquilino ocasiona daños en la vivienda, tales como rotura de muebles, persianas, puertas o en las paredes, entre otros, no tiene derecho a recibir la devolución de la fianza.

Hay que tener en cuenta que se considera desperfecto cualquier daño del inmueble que no estuviera antes de la firma del contrato. Motivo por el que es fundamental que antes de firmar el contrato revises el estado de la vivienda. En las cláusulas debe aparecer cualquier desperfecto o deterioro del piso, así como un inventario de objetos.

En estos casos pueden darse dos situaciones:

  • Que el dueño se quede con la totalidad del importe de la fianza para arreglar los daños de la vivienda.
  • Que solo se quede con la parte de la fianza necesaria para cubrir el coste de los arreglos.

3. Incumplimiento de contrato

No respetar lo reflejado en el contrato acarrea consecuencias. Precisamente, una de ellas tiene que ver con la pérdida de la fianza. Por ello, hay que revisar con especial atención las cláusulas más peliagudas antes de firmar un contrato de alquiler. Es fundamental conocer qué puedes hacer y qué no en el piso para no perder la fianza.

Marcharse de la casa antes de tiempo, no avisar con antelación del abandono de la casa o vivir con una mascota en un piso de alquiler son tres de estas cláusulas que pueden provocar la pérdida de la fianza en caso de incumplimiento.

4. Realización de reformas

Vivir de alquiler tiene sus limitaciones. Y una de ellas tiene que ver con las obras o reformas que el inquilino puede hacer en la vivienda. Cambiar el suelo, pintar la casa, alicatar el baño, poner otros muebles o reformar la cocina. Por lo general, en un piso de alquiler no están permitidas este tipo de actuaciones. La única excepción puede darse si el propietario detalla en el contrato la posibilidad de hacerlas y cuáles.

En el caso de no aparecer nada sobre ello en el documento, el inquilino no tiene permiso para acometer obras en la vivienda. Por tanto, si realiza cualquier cambio en el interior o exterior de la casa, el propietario puede quedarse con la fianza y usarla para devolver la vivienda a su estado original.

5. Avería de electrodomésticos

Si el inquilino es el responsable de la avería de un electrodoméstico, el casero puede quedarse con la fianza. Sin embargo, no estaría justificada esta actuación si la rotura o avería es consecuencia del deterioro de la vida del electrodoméstico por ser muy antiguo. O si la avería o rotura no es responsabilidad del inquilino.

El casero también puede quedarse la fianza por daños en los electrodomésticos, aunque no estén averiados. Algún ejemplo de ello es que el inquilino rompa alguna pieza del cajón de la lavadora o del lavavajillas. O que el tirador de la nevera este roto, pero que todos estos electrodomésticos sigan funcionando.

6. No entregarla en buenas condiciones

Cuando un inquilino devuelve la casa a su propietario, debe hacerlo en buenas condiciones. En el caso de que el inmueble no lo esté porque se encuentre en pleno desorden, sucia o en mal estado, el dueño puede quedarse con la fianza.

Cómo pedir la devolución de la fianza

La devolución del importe de la fianza no tiene por qué pedirse, sino que el propietario debe entregarla al inquilino una vez finalice el contrato. En el caso de no ser así, siempre que no se hayan dado ninguna de las situaciones anteriores, el inquilino puede reclamar la fianza al propietario.

  1. Para ello, lo primero es hablar con el dueño para solicitar la devolución. Puede que se le haya olvidado hacer el trámite, por lo que la primera vía de contacto para reclamar el dinero debe ser esta.
  2. Si tras esta petición, el dueño se niega a devolverla sin aparente justificación, el inquilino debe enviar un burofax solicitando la devolución del dinero.
  3. En última estancia, si lo anterior no funciona, hay que recurrir a la vía judicial y presentar una demanda.

En el caso de no haber incumplido ninguna de las obligaciones del contrato y no haberse producido ninguna de las circunstancias descritas en esta guía, desde esta otra información puedes consultar qué hacer si el casero no devuelve la fianza del alquiler.



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