Las 10 cláusulas que hay que revisar para evitar problemas antes de firmar un contrato de alquiler

Las 10 cláusulas del contrato del alquiler que hay revisar antes de firmarlo
NOTICIA de Jessica Pascual
12.05.2021 - 07:53h    Actualizado 14.07.2023 - 08:24h

¿Te vas a vivir de alquiler? Si estás a un solo paso de firmar el contrato para mudarte a otra casa, sigue leyendo. A continuación te explicamos cuáles son las 10 cláusulas que hay que revisar para evitar problemas antes de firmar un contrato de alquiler y que puede que tengas que negociar con el propietario con el objetivo de alcanzar las mejores condiciones de alquiler. Presta atención y lee la letra pequeña para evitar futuros quebraderos de cabeza.

Además de las cláusulas específicas, hay otros aspectos básicos que hay que saber en un contrato de alquiler de vivienda para garantizar el acuerdo y conformidad tanto de inquilino, como del propietario.

Si lo que quieres es alquilar un local, aquí puedes consultar las cláusulas que debe incluir un contrato de alquiler de un local comercial.

El contrato es el documento más importante en una relación entre inquilinos y propietarios. Todas las cláusulas incluidas en este documento firmado por ambas partes tendrán validez legal ante posibles conflictos. Por eso es fundamental no firmar el contrato sin leer todas y cada una de las cláusulas.

A continuación te explicamos las 10 cláusulas más polémicas que pueden incluirse en un contrato de alquiler y cómo actuar.

1. ¿Quién paga los suministros?

La decisión sobre quién va a pagar los suministros debe tomarse de forma conjunta entre inquilinos y propietarios.

El propietario es el que va a mantener la titularidad de los suministros, pero a la hora de pagarlos tiene dos opciones:

  • Abonar los pagos y pasar las facturas al inquilino para que éste le haga un ingreso de esa cantidad.
  • Que el propietario cambie el número de cuenta que tengan los suministros y ponga el de los inquilinos para que les remitan las facturas a ellos.

Si ha llegado el momento de firmar el contrato y no tienes noticias sobre quién va a encargarse de estos gastos, revisa las cláusulas. Es importante que sepas si van a descontarte los gastos de suministro en tu cuenta o si vas a tener que pagárselos al propietario.

También tienes que comprobar si debes hacerlo en un periodo de tiempo determinado o a través de una forma de pago concreta para evitar incumplir las condiciones pactadas.

2. Cuidado con las cláusulas prohibitivas

Imagínate que llega el verano, te apetece una barbacoa y tienes una terraza perfecta para celebrarla. Haces una barbacoa y el propietario te informa de que has incumplido las cláusulas del contrato. Seguro que no te lo esperabas, pero cuando revisas el contrato y compruebas que una de las cláusulas prohíbe la celebración de barbacoas en la terraza del piso. Y el incumplimiento de estas condiciones es motivo suficiente para rescindir el contrato y echarte del piso. Así que menuda faena.

Pero sí, puede pasar. Es muy importante que verifiques todas las cláusulas prohibitivas que el propietario haya incluido en el contrato para evitar posibles disgustos. Así puedes saber lo que tu casero te puede prohibir en un piso de alquiler. Puede que el dueño de la casa no quiera que hagas fiestas, que pintes las paredes… Y, ojo, porque si hay una cláusula prohibitiva que detalle que no puedes meter animales en la vivienda, tendrás que respetar la norma. Y, si no lo haces, te expones a que el propietario ponga fin al contrato de alquiler. Aquí puedes consultar todo lo que debes saber si tienes mascota y vives de alquiler.

Y si estás pensando en alquilar para subarrendar alguna de las habitaciones, mucho cuidado. No está permitido este tipo de alquiler a no ser que el propietario lo autorice de forma expresa y por escrito. Además, esta prohibición quedará detallada en las cláusulas y si lo haces estarás incumpliendo el contrato.

Adicionalmente, te recomendamos que revises con atención que en el contrato no se incluya ninguna cláusula sobre la prohibición de negociar el precio del alquiler.

3. Inventario de la casa

Para evitar conflictos con el propietario sobre el estado de algún mueble o electrodoméstico, hay que hacer un inventario de bienes y reflejarlo como un anexo en el contrato. En este inventario de bienes el propietario debe detallar todos los muebles, electrodomésticos y objetos que tiene en la casa, así como su estado. Es recomendable que el propietario incluya fotos en este anexo.

Si como futuro inquilino tienes la posibilidad de ver la casa antes de firmar el contrato, te recomendamos que te fijes en todos los detalles y te lo apuntes. Si ves algo roto, algún desperfecto, humedades, grietas o cualquier daño en la vivienda que después puedan reclamarte, apúntalo.

En el momento de firmar el contrato, revisa el inventario de bienes para comprobar que todo está según lo has visto y si no, habla con el propietario para que lo incluya.

4. Contacto

Intenta tener un contacto directo con el propietario de la vivienda por si surge algún imprevisto. Una buena fórmula para poder mantener el contacto es a través de un correo electrónico. Aunque siempre es mejor tener más de una vía para contactar como por ejemplo su teléfono personal.

5. Cédula de habitabilidad

Asegúrate de que en el contrato aparece reflejado que la vivienda tiene una cédula de habitabilidad, es decir, un documento que acredita que la vivienda reúne los requisitos mínimos para poder alquilarla.

No te dejes llevar por cualquier oferta que veas. Una vivienda debe tener unas condiciones mínimas para poder vivir en ella de forma saludable. Si entras a ver un piso de alquiler que apenas tiene ventanas, es excesivamente pequeño o no te da buena espina, busca otra oferta y pide la cédula de habitabilidad para asegurarte de que lo que está haciendo el propietario es legal.

6. Quién paga los impuestos

En el contrato de alquiler debe especificarse quién es el encargado de hacer frente al pago de los impuestos. Debe detallarse todo lo relacionado con posibles cargas, desde los gastos de comunidad o tasas de basuras, del agua o el IBI.

Esta decisión debe ser de mutuo acuerdo y es importante que antes de firmar el contrato revises si el propietario ha incluido alguna cláusula al respecto porque luego no lo podrás reclamar.

7. Pago de la renta

Revisa con lupa todos los aspectos relacionados con el pago de la renta. En el contrato debe detallarse el método de pago y los días en los que hay que abonar la renta. El propietario también puede incluir cláusulas sobre las consecuencias ante el impago de alguna cuota.

Hay que verificar a fondo todos estos detalles para evitar incumplir alguna cláusula del contrato que te lleve a un conflicto mayor con el propietario.

8. Fianza

Para los contratos de larga duración está regulado por la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) que el inquilino debe abonar un mes de fianza. En los contratos que no son de larga duración la fianza es de dos meses.

Si en el contrato detectar que el propietario te pide una fianza más grande y tienes dudas sobre si puede hacerlo, te recomendamos que consultes con más detalle todo lo que debes saber sobre las fianzas de los contratos de alquiler.

9. Duración del contrato

En las cláusulas del contrato deben quedar detalladas tanto la duración como la prórroga o renovación del contrato de alquiler si son distintas a las que detallan en la LAU. También es obligatorio que aparezca en el contrato el tiempo mínimo con el que hay que avisar al propietario de que quieres dejar el piso. De esta forma te aseguras de que, en caso de necesitarlo, puedes poner fin al alquiler para irte antes de que finalice el contrato.

10. Imprevistos

¿Y qué hacer si me sale una humedad en el piso por culpa del vecino de arriba? ¿O si aparece una plaga de cucarachas? Este tipo de situaciones que hacen que la vivienda no sea habitable están recogidas en la LAU. Pero siempre debes revisar las cláusulas del contrato. Puede que el propietario quiera desentenderse de cualquier aspecto que ocurra en el piso, incluyéndolo en las cláusulas y responsabilizando a los inquilinos.

Los expertos de Finaer, compañía mediadora en los contratos de alquiler entre inquilinos y propietarios, aseguran que poniendo en práctica estas medidas de seguridad, el proceso de alquilar una vivienda es más fácil tanto para el propietario como para el inquilino. El objetivo es evitar problemas y malentendidos en la duración del contrato de arrendamiento.

Ahora que ya sabes cuáles son las cláusulas más problemáticas que no debes pasar por alto en un contrato de alquiler, en este otro artículo te explicamos cómo es un contrato de alquiler completo de forma detallada.



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