Cómo elegir el campamento de verano de los hijos

Cómo elegir el campamento de verano de los hijos
NOTICIA de Javi Navarro
24.06.2021 - 10:00h    Actualizado 03.11.2021 - 13:54h

El curso escolar acaba y muchos padres tienen que decidir la mejor forma de que los más pequeños inviertan su tiempo libre. Una de las opciones pueden ser los campamentos de verano, que permiten que durante unas semanas el niño no sólo permanezca activo, sino que siga adquiriendo conocimientos y experiencias y, además, lo haga de forma divertida y entretenida. Para elegir bien este tipo de actividad, hemos preguntado a los expertos de la CECU, que han desgranado todas las claves y recomendaciones para que los padres puedan elegir el campamento de verano perfecto para sus hijos y que se adapte a sus necesidades.

Campamentos de verano para adolescentes

Es fundamental dejarlo todo bien atado antes de mandar a los hijos a un campamento de verano, por eso la CECU destaca que hay que:

  1. Solicitar información y documentación por escrito antes de contratar de los servicios que se incluyen y de los precios para poder comparar. Es importante conocer quién organiza la actividad y si es ejecutada por quien la organiza.
  2. También debemos informarnos de la filosofía de la entidad, de los principios que fomenta, de la diversidad de las actividades (deportivas, educativas, adecuadas a la edad del niño…), de que dispone de la licencia adecuada y de personal cualificado y de que el número de niños por monitor no es excesivo.
  3. Hay que conocer la duración exacta del campamento así como las salidas, programaciones, recorridos…
  4. Si se van a realizar actividades de riesgo la entidad debe informarnos de ello para dar nuestra autorización expresa a dichas actividades. Estas actividades deben ser llevadas a cabo por personal especializado.
  5. A ser posible, es interesante acudir al propio campamento o escuela para observar sus instalaciones y comprobar sus condiciones de seguridad, higiene, utensilios…
  6. Igualmente, debemos preguntar por la existencia de un seguro y de personal y servicios sanitarios para solucionar los pequeños problemas de salud que puedan surgir.
  7. Desde el punto de vista de la alimentación puede ser oportuno preguntar por los menús previstos para ver si son adecuados y equilibrados.
  8. También es fundamental que los responsables se interesen por conocer si el niño tiene algún problema de salud, alergias… para actuar en consecuencia. En este sentido, es preferible que todas esas instrucciones de salud se entreguen por escrito a los responsables del campamento.
  9. En el caso de que sea necesario hacer la reserva de una plaza pagando un determinado importe, debemos tener muy en cuenta las condiciones de devolución de ese importe en caso de que finalmente decidamos renunciar a la plaza. Se podría perder ese dinero. Si la preinscripción se ha de solicitar a través de una página web, debemos asegurarnos, antes de introducir nuestros datos personales, que se trata de una web cifrada, es decir, aquella cuya dirección comienza por https:// y no por http://. También debemos comprobar que en la web aparece la leyenda en la que se nos informa de la existencia de un fichero donde van a quedar recogidos nuestros datos, de la finalidad de ese fichero, así como de nuestros derechos de acceso, rectificación, cancelación y oposición.
  10. Por último, hay que facilitar un número de teléfono a los responsables del campamento e interesarnos por tener también un número para contactar con el mismo en caso de necesidad. Es básico guardar toda la información, publicidad, facturas… de cara a poder reclamar cualquier incumplimiento. En este sentido, es recomendable asesorarse, ya que para algunas circunstancias (por ejemplo, la responsabilidad civil del organizador) existen plazos de caducidad para reclamar.

Beneficios de los campamentos de verano

Los campamentos de verano son el entorno ideal para que tus hijos hagan nuevas amistades, disfruten y se diviertan mientras adquieren nuevos conocimientos a través de la experiencias y los juegos.

Aunque lleves a tus hijos a un campamento por la necesidad de no poder conciliar el trabajo con sus vacaciones, va a ser una experiencia muy enriquecedora para ellos. Los campamentos de verano van a aportarles una serie de beneficios en cuanto a su desarrollo personal y educativo.

  1. Mayor capacidad para relacionarse. En los campamentos de verano tus hijos van a conocer a un montón de niños de su edad y a otros más pequeños y mayores. Esta compañía le ayudará a perder timidez y a desarrollar sus habilidades sociales con la gente de su entorno.
  2. Formación educativa. Los campamentos son para divertirse y para jugar, pero también para aprender. Es un aprendizaje distinto al que se imparte en las escuelas, pero es igual de importante. En los campamentos los pequeños aprenden valores y conocimientos que les van a servir en su día a día y que contribuyen a su desarrollo personal.
  3. Adiós al sedentarismo. Llegan las vacaciones de verano y hay riesgo de que tus hijos sólo quieran quedarse viendo la tele o jugando a la tableta. Por ello, llevarles a un campamento va a contribuir a que se muevan, jueguen, practiquen deporte y se diviertan alejados de las pantallas.
  4. Refuerzo de los idiomas. La gran ventaja de algunos campamentos es que tus hijos van a coincidir con personas de otros países y van a tener que comunicarse con ellos. Esto va repercutir en un aprendizaje mutuo a través del que van a seguir practicando otros idiomas, comúnmente el inglés, y ganar experiencia en pronunciación. Y si lo que quieres es que tu hijo domine el inglés a la perfección, hay campamentos que tienen profesores nativos y que contribuirán a su formación.
  5. Nuevas aficiones. En estas vacaciones los niños pueden descubrir nuevas aficiones relacionadas con la tecnología, la música o el arte.

En la actualidad hay campamentos de verano de muchos tipos en función de su temática. Hay algunos que se centran en el arte, otros en la música, en tecnología y robótica, en idiomas, otros específicos como los Boy Scouts que se centran en los valores y el juego en entornos al aire libre o campamentos que se centran en el refuerzo educativo de todo lo aprendido durante el curso escolar.

Campamentos, colegios de verano o los abuelos para conciliar en verano

Actividades de un campamento de verano.

En verano la conciliación entre trabajo y familia se hace más difícil. Los niños se quedan sin colegio y los padres trabajadores luchan para encontrar con quien dejar a los pequeños. Los campamentos y escuelas de verano están entre las soluciones favoritas por padres y niños, aunque también ayudan los familiares, como abuelos, o canguros para las mañanas de verano que combinen clases particulares con actividades lúdicas y deportivas.

Cada verano los padres trabajadores se enfrentan a la difícil cuestión de cómo conciliar su calendario laboral con su vida familiar, al tener que cuidar de sus niños durante tres meses, mientras ellos siguen trabajando. El sistema escolar español prevé que los niños acudan al colegio durante 175 días lectivos y disfruten de 90 días seguidos de vacaciones. Sin embargo, en otros países, como por ejemplo en Francia, los niños tienen una semana de vacaciones cada mes y medio de clases, permitiendo a los padres organizarse mejor para poder cuidar de ellos.

En el caso de los españoles, los más afortunados cuentan con abuelos o familiares cercanos que se hacen cargo de los pequeños y aprovechan estos meses para reforzar su relación con nietos o sobrinos, disfrutando de ello. Pero no siempre la solución es tan fácil, sobre todo en la sociedad actual, cuyos ritmos de vida nos llevan a vivir cada vez más lejos de casa y, como consecuencia, lejos también de nuestras familias.

El portal de empleo Monster ofrece unos consejos para ayudar a las familias de padres trabajadores, a encontrar la solución más adecuada para cuidar de sus hijos durante el verano, ajustándose al presupuesto del que disponen:

  • Abuelos: los abuelos suelen agradecer estos momentos para pasar más tiempo con sus nietos, además sus años de experiencia tranquilizan a los padres que saben que sus pequeños están en buenas manos
  • Canguro: contratar a una persona que se haga cargo de los niños es otra buena opción, siempre y cuando el presupuesto lo permita y la persona sea profesional o de confianza
  • Campamento: Alejados del calor de la ciudad en verano, los niños pueden aprender inglés, tocar la guitarra, apuntarse a clase de cocina y socializar con sus coetáneos
  • Colegios de verano: se han convertido en una de las soluciones más socorridas, por su ubicación en las ciudades y sus horarios flexibles. Los niños acuden a clases por la mañana y por la tarde se pueden entretener con actividades recreativas de distinto tipo
  • Al trabajo: no se trata de una solución muy habitual, pero ciertos tipos de trabajo permiten esta opción, sobre todo en el caso de que uno de los padres sea el jefe de su empresa Según Monster es importante que los trabajadores encuentren una solución efectiva a esta situación, para que no baje su rendimiento y puedan llevar a cabo sus tareas diarias sin estar pendientes de con quién dejar a sus hijos.

El Instituto de Obesidad alerta contra el efecto rebote de los campamentos para la pérdida de peso

Las drásticas reducciones en la ingesta calórica de una persona terminan produciendo un efecto rebote y pueden provocar graves consecuencias para su salud. La llegada de los meses estivales suele implicar en nuestra sociedad, la adopción de una serie de hábitos y tendencias que, en ocasiones, pueden llegar a ser perjudiciales. En este sentido, durante los últimos años se ha producido un considerable incremento de los llamados campamentos de verano de pérdida de peso.

Los riesgos de no llevar a cabo una dieta equilibrada de manera proporcional producen estrés en los pacientes de tratamientos contra la obesidad, lo que produce un efecto rebote en el que no solo no surte efecto el tratamiento, si no que resulta contraproducente. Contra este tipo de prácticas perjudiciales para la salud, el Instituto de Obesidad alerta de sus peligros y recomienda el desayuno como el momento adecuado para ingerir hidratos de carbono, mientras que el resto de comidas del día deberán recoger, en su justa medida, los grupos alimentarios óptimos, entre los que se incluyen lácteos, verduras, pescado, carnes, legumbres, cereales, frutos secos, sal y dulces.

Campamentos de verano de reciente implantación en España
Los campamentos dedicados al tratamiento intensivo de la obesidad son complejos equipados de un modo muy atractivo y ofrecen a sus clientes la posibilidad de alcanzar importantes pérdidas de peso en períodos de tiempo muy reducidos que, en numerosas ocasiones, terminan produciendo un efecto rebote una vez superado el período estival, al tiempo que ponen en riesgo la salud de los interesados.

Así, dichos campamentos suelen basar la obtención de sus resultados en una desproporcionada actividad física -que permite multiplicar el número de calorías quemadas durante una jornada- y una drástica reducción de la ingesta calórica durante ese mismo día. De este modo, los ritmos cardíacos de los pacientes, durante la realización del ejercicio, se sitúan muchas veces por encima del umbral de las 180 pulsaciones por minutos, con los riesgos implícitos que esta cifra lleva aparejada. Además, el déficit calórico comentado puede terminar acarreando importantes cargas en el metabolismo.

Estos campamentos de verano, de reciente implantación en nuestro país, aunque más arraigados en otras culturas como la americana, tienen una duración que oscila entre las 4 y las 9 semanas, y un coste que se sitúa, normalmente, por encima de los 4.000 euros, y todos los expertos destacan sus negativas consecuencias para la salud de los clientes.

En este sentido, desde el Instituto de Obesidad se recuerda que tanto la práctica diario del ejercicio físico como una correcta alimentación resultan fundamentales tanto para reducir peso de un modo proporcional como para que dicha reducción se mantenga de una forma estable a lo largo del tiempo.

El doctor Adelardo Caballero, director del Instituto de Obesidad explica que en estos tratamientos intensivos “no terminan de cambiarse los hábitos alimenticios incorrectos, sino que se incrementa de un modo desproporcionado, por un lado, la actividad física, y se reduce, por otro, la carga calórica diaria. El estrés acumulado termina provocando la recuperación de los kilos perdidos e, incluso, su posterior aumento”.

Si quieres leer más noticias como Cómo elegir el campamento de verano de los hijos, te recomendamos que entres en la categoría de Sociedad.


WhatsApp Casacochecurro



MÁS NOTICIAS INTERESANTES

Compartir
WhatsApp
SIGUIENTE >