El Supremo pone el foco en la Ley de Segunda Oportunidad y no bastará con solicitar la exoneración de las deudas
La Ley de Segunda Oportunidad sigue ganando protagonismo entre los particulares que buscan cancelar sus deudas, pero el Tribunal Supremo ha reforzado el control sobre uno de los requisitos clave para acceder a este mecanismo. Los especialistas de Enley advierten de que acreditar la buena fe del deudor y presentar un expediente sólido y bien documentado será ahora más importante que nunca para optar a la exoneración del pasivo insatisfecho.
Los procedimientos concursales de personas físicas continúan creciendo en España y consolidan a los particulares como los principales usuarios de la Ley de Segunda Oportunidad. Sin embargo, este aumento coincide con un escenario jurídico marcado por la reciente doctrina del Tribunal Supremo, que obliga a extremar el cuidado en la preparación de cada expediente.
Según los últimos datos publicados por el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), entre enero y marzo de 2026 se presentaron 19.100 concursos de acreedores en España, un 6% más que en el mismo periodo del año anterior. El incremento responde exclusivamente al aumento de los procedimientos iniciados por personas físicas no empresarias.
Los particulares ya protagonizan casi nueve de cada diez concursos
Durante el primer trimestre del año se registraron 16.999 concursos de personas físicas no empresarias, un 7,4% más que hace un año.
En la práctica, casi nueve de cada diez procedimientos concursales que actualmente se presentan en España corresponden ya a particulares.
La evolución contrasta con la registrada por las empresas. Mientras los concursos de personas físicas continúan creciendo, los correspondientes a personas jurídicas descendieron un 4,1% y los de personas naturales empresarias un 3,2%.
Desde Enley, despacho especializado en procedimientos de Ley de Segunda Oportunidad, consideran que esta evolución confirma que cada vez más ciudadanos recurren a este mecanismo para afrontar situaciones de sobreendeudamiento cuando cumplen los requisitos previstos por la legislación.
El Tribunal Supremo refuerza el control sobre la buena fe del deudor
Más allá del aumento de solicitudes, la principal novedad llega desde el ámbito judicial. La reciente doctrina del Tribunal Supremo ha aclarado distintos aspectos relacionados con la Ley de Segunda Oportunidad y ha reforzado el control que deben realizar los juzgados antes de conceder la exoneración del pasivo insatisfecho.
Uno de los cambios más relevantes afecta a la acreditación de la buena fe del deudor. Según el criterio fijado por el Alto Tribunal, el juzgado deberá comprobar de oficio este requisito incluso cuando ninguno de los acreedores formule oposición al procedimiento.
En la práctica, esto supone una mayor exigencia documental y obliga a preparar con más rigor cada expediente desde el inicio, no vale con los aspectos básicos que han servido hasta ahora.
Los especialistas recuerdan que ya no basta con presentar la solicitud
Los abogados especializados de Enley consideran que esta nueva interpretación del Tribunal Supremo marca un antes y un después en la tramitación de estos procedimientos.
Desde el despacho explican que “la Ley de Segunda Oportunidad se ha consolidado como una herramienta para quienes atraviesan una situación de sobreendeudamiento”, aunque advierten de que la evolución de la doctrina judicial exige adaptar la preparación de los expedientes.
En este sentido, los especialistas subrayan que “ya no vale presentar un procedimiento de cualquier manera”, ya que el control judicial sobre los requisitos será ahora más exhaustivo.
Por ello, recuerdan que “hoy resulta imprescindible acreditar de forma exhaustiva la buena fe del deudor y preparar cada expediente con el máximo rigor documental desde el inicio”.
Preparar bien la documentación cobra ahora más importancia
La nueva doctrina sitúa la documentación en el centro del procedimiento.
Los expertos explican que aportar toda la información necesaria, de forma completa, ordenada y correctamente fundamentada, facilita el trabajo del juzgado y reduce la posibilidad de incidencias durante la tramitación.
Además de acreditar la buena fe, también resulta esencial demostrar que el solicitante cumple todos los requisitos previstos por la ley y que no concurre ninguna causa que impida acceder a la exoneración de las deudas.
El asesoramiento especializado gana peso con los nuevos criterios judiciales
Ante este escenario, desde Enley consideran que el crecimiento de solicitudes hace todavía más importante contar con asesoramiento jurídico especializado durante todo el procedimiento.
El despacho explica que el análisis previo de cada caso, la revisión de la documentación y la correcta acreditación de todos los requisitos legales se han convertido en elementos determinantes para presentar expedientes sólidos y adaptados a los criterios que están marcando los tribunales.
Asimismo, destacan que la experiencia acumulada en miles de procedimientos permite anticipar las necesidades documentales de cada caso y ofrecer un acompañamiento integral durante toda la tramitación de la Ley de Segunda Oportunidad.
