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El truco de Arguiñano para que la sopa de ajo quede en su punto perfecto: Ni muy líquida, ni muy espesa

Recetas de Arguiñano
NOTICIA de Jessica Pascual
27.01.2024 - 13:28h    Actualizado 27.01.2024 - 13:29h


La sopa de ajo es una de las recetas más sencillas y populares que puedes preparar en un día de frío para entrar en calor y llenar el organismo de nutrientes. Es, como bien apunta Karlos Arguiñano, un plato humilde que tanto sirve para comer, como para cenar. Y, para los amantes de esta elaboración, hasta para desayunar si sobra del día anterior.

Lo mejor de todo es que es un plato muy socorrido que cuesta muy poco dinero y cuya elaboración es facilísima. Consta de un par de pasos con los que puedes conseguir un auténtico plato al estilo de la abuela, que llena a toda la familia con el mínimo esfuerzo. Una receta que Arguiñano presenta en su programa con un gracioso refrán que la describe: “Es un plato humilde que quita la sed y el hambre a poca, hace dormir y digerir, nuca enfada y pone la cara colorada”. Y que se cocina en toda España con distintos toques.

Cómo conseguir el punto perfecto de la sopa

Es muy fácil. Lo primero a tener en cuenta es que esta receta puede prepararse tanto con agua, como con caldo. Y, en cualquiera de los dos casos, para conseguir un punto perfecto de textura de la sopa, solamente hay que jugar con las cantidades de este ingrediente.

Si se queda muy espesa, puedes añadir más caldo o agua para rebajar. En el caso de que haya quedado demasiado líquida, hay que rebajar esta cantidad o añadir más pan duro para conseguir que espese un poco.

Ingredientes para hacer la sopa de ajo con huevo de Arguiñano

Los ingredientes necesarios para preparar una sopa de ajo con huevo para cuatro personas al estilo de la abuela son los siguientes:

  • Un sopaco, que es un pan que se hace en Guipúzcoa con masa de pan, pero que se tuesta para que salga oscuro. En el caso de no tener este tipo de masa, Arguiñano explica vale cualquier pan duro tostado. En cuanto a la proporción, echa aproximadamente 125 gramos.

Sopaco de pan

  • Una cabeza de ajo entera, en este caso, consta de 7 dientes.
  • Una cucharada de pimentón para enriquecer la sopa.
  • Un litro entero de caldo natural de pollo.
  • Un huevo por cabeza para escalfar y servirlo en el plato con la sopa.
  • Aceite para sofreír.
  • Una guindilla para quien quiera conseguir un plato con un cierto toque de picante.
  • Sal y perejil.

Cómo preparar una sopa de ajo con huevo de Arguiñano al estilo de la abuela

Preparar una sopa de ajo es una de las recetas más sencillas que puedes aprender en casa y con la que sorprender a toda la familia. Es una de las grandes recetas de aprovechamiento que es muy reconfortante en invierno y que apenas tarda media hora en prepararse.

  • Lo primero que hay que hacer es echar un chorro de aceite en una olla y encender el fuego
  • A continuación, pelar la cabeza de ajo entera, con todos los dientes. Machacar cada uno de ellos y quitarles la piel. Una vez realizado este paso, echar todos los dientes a la olla previamente precalentada y empezar a remover.
  • El fuego tiene que estar a un nivel medio suave para que no se quemen los ajos, porque solamente hay que dorarlos y que se queden pochados. El objetivo es que den sabor a la sopa y que adquieran un tono ligeramente dorado y marrón.

Ajos dorados

  • Después, hay que coger el pan y empezar a cortarlo. Con un cuchillo, hay que hacer cortes para obtener trozos pequeños de pan. Es normal que en este punto la barra empiece a desmigarse porque es pan duro. Se obtienen trozos irregulares y hasta una gran cantidad de miga sobrante que se cae al cortar. Del pan, para esta receta, sirve todo.

Trozos de pan

  • Al terminar de cortar el pan, los ajos ya habrán terminado de dorarse. Es en este momento cuando echa una cayena, un paso que es al gusto y que puedes saltarte si lo prefieres.
  • Seguidamente, hay que echar todo el pan en la olla con el aceite, los ajos y la cayena. Y dejar que se rehogue de forma conjunta para que los sabores se integren. Tras un par de vueltas con una cuchara, se añade el pimentón.

Un consejo: Si la receta lleva guindilla, Arguiñano recomienda compensar con pimentón dulce. Si no la lleva, puede echarse cualquier tipo. Tras integrar el pimentón, se añade el cartón entero de caldo. Un paso fundamental que sirve para enriquecer la sopa.

  • Ahora, dejar unos 20 o 25 minutos hirviendo a fuego suave. Hecho esto, la sopa está casi lista. Con la varilla de batir, hay que remover todo un poco para terminar de integrar y añadir una pizca de sal.

Olla con la sopa

Por otra parte, Arguiñano indica que a quienes no le gusten los ajos, puede retirarlos porque las cabezas están enteras en la olla y, por tanto, son fáciles de apartar.

  • Por último, hay que poner agua a hervir para escalfar los huevos y terminar la receta en el plato. Echar un puñado de sal a la olla. Una vez caliente, para escalfar los huevos, Arguiñano coge una espumadera.

Espumadera

Y un pequeño truco para que salgan perfectos: Casca el huevo y lo echa encima de este utensilio de cocina (fuera de la olla, en cualquier recipiente aparte). De tal manera, según explica el cocinero, que el liquidillo que sobre de la clara se quedará abajo y pondrá el huevo en el agua. “Así conseguimos que el huevo salga redondito”, apunta Arguiñano.

  • Los deja entre 3 y 4 minutos y los saca. Como punto final, echa la sopa en el plato y pone el huevo encima. Un poco de sal gorda encima del huevo y ¡a comer!

Plato servido

Puedes ver el vídeo completo de la receta con los pasos al detalle a continuación:

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