Si tu hijo ha dado el estirón este verano, revisa la sillita del coche antes de volver al colegio
Los niños pueden haber crecido varios centímetros durante las vacaciones y la sillita del coche que estaba correctamente ajustada antes del verano puede necesitar ahora una nueva regulación. Con la vuelta al colegio y el regreso de los trayectos diarios, Norauto recomienda revisar la altura del reposacabezas y los arneses, comprobar los anclajes Isofix, realizar el “test de la pinza” y examinar el estado general del Sistema de Retención Infantil (SRI). Un repaso especialmente importante después de unos meses en los que la silla puede haber pasado por diferentes coches, largos viajes y altas temperaturas.
La seguridad en los desplazamientos al colegio puede verse condicionada precisamente por algo tan cotidiano como las prisas. “Los trayectos cortos de casa al colegio son donde más descuidos se cometen. Las prisas por llegar a tiempo y la rutina son algunos de los motivos”, advierte María José Hontanilla, Responsable de mercado de Confort Bebé de Norauto.
La experta recuerda que no basta con que el niño utilice un Sistema de Retención Infantil. Su instalación y ajuste también resultan determinantes: “Una sillita mal instalada o un arnés destensado pierden casi toda su eficacia en caso de frenazo o impacto”.
Por ello, Hontanilla considera que “la vuelta al cole es el momento ideal para auditar la seguridad dentro de nuestro vehículo”.
Norauto recuerda además un dato de la Organización Mundial de la Salud (OMS) incluido en su comunicado: hasta el 90% de las lesiones graves o mortales en menores se podrían evitar mediante el uso correcto de los Sistemas de Retención Infantil.
El “efecto estirón”: lo primero que hay que comprobar después del verano
Uno de los primeros aspectos que recomienda revisar Norauto es algo que puede pasar inadvertido: el niño ha crecido durante las vacaciones, pero la sillita continúa regulada exactamente igual que antes del verano.
La compañía lo denomina el “efecto estirón”.
Hay que comprobar que tanto el reposacabezas como la altura de los arneses o del cinturón se corresponden con la estatura actual del menor.
En las sillas instaladas a favor de la marcha, Norauto señala que el arnés debe salir a la altura de los hombros o ligeramente por encima, pero nunca por debajo.
También es necesario consultar la altura máxima admitida por el Sistema de Retención Infantil para confirmar que el niño continúa dentro del rango establecido y no lo ha superado.
Si después de realizar esta comprobación el menor necesita cambiar de sistema, en esta guía puedes consultar cómo elegir correctamente una sillita de coche según la altura del niño y su homologación.
Comprueba los anclajes Isofix después de los viajes del verano
Las vacaciones pueden implicar numerosos cambios que no se producen durante el resto del año: largos desplazamientos, sacar la sillita del vehículo o instalarla temporalmente en el coche de los abuelos, por ejemplo.
Todos estos movimientos hacen recomendable volver a comprobar los sistemas de sujeción antes de comenzar los desplazamientos diarios al colegio.
Si se utiliza Isofix, hay que asegurarse de que los conectores muestran el indicador verde.
Cuando el Sistema de Retención Infantil incorpora Top Tether o pata de apoyo, Norauto recomienda comprobar igualmente que estos elementos se encuentran correctamente tensados y apoyados.
Haz el “test de la pinza” para comprobar si el arnés está demasiado suelto
Otro de los controles que pueden realizar los padres es especialmente sencillo y no requiere ninguna herramienta. Norauto lo denomina “test de la pinza”.
Una vez abrochado el niño, hay que intentar pellizcar con los dedos la cinta del arnés.
Si es posible hacer una pinza con la cinta, significa que el arnés está demasiado holgado.
Dejar demasiada holgura es, según Norauto, uno de los errores más habituales, y el problema puede incrementarse cuando comienzan a utilizarse chaquetas y otras prendas de entretiempo.
La compañía aconseja retirar cualquier prenda de abrigo que pueda interferir con la correcta sujeción y ajuste del arnés o del cinturón. Con la llegada del frío conviene tener especialmente presente por qué poner el abrigo al niño en la sillita puede reducir la eficacia del arnés.
Cómo limpiar correctamente la sillita después del verano
Arena, migas de comida o restos de protector solar son algunos de los recuerdos menos deseados que pueden dejar las vacaciones en una sillita infantil.
Más allá de la suciedad visible, estos restos pueden introducirse en los mecanismos de cierre o en las guías del cinturón.
Norauto recomienda desmontar las fundas siguiendo siempre las instrucciones proporcionadas por el fabricante y lavarlas utilizando jabón neutro.
Hay, sin embargo, determinados componentes que requieren especial precaución.
La compañía advierte de que no deben utilizarse productos químicos agresivos ni sumergirse las hebillas o los arneses, porque podría producirse un debilitamiento de los materiales que intervienen en la seguridad del dispositivo.
El calor del verano también puede afectar a los materiales de la sillita
La quinta revisión propuesta por Norauto consiste en observar detenidamente el estado general del Sistema de Retención Infantil.
Las sillitas están sometidas durante años a uso, movimientos y temperaturas muy elevadas dentro del habitáculo. Norauto recuerda que el plástico y los materiales utilizados para absorber impactos, como el poliestireno expandido, pueden deteriorarse debido al calor extremo acumulado dentro del coche.
Esta comprobación cobra especial importancia cuando se pretende reutilizar la silla de un hermano mayor o cuando el dispositivo fue adquirido hace más de cinco o siete años.
En estas circunstancias, Norauto recomienda revisar cuidadosamente que la sillita continúa en buen estado y que sus componentes no se han deteriorado como consecuencia del tiempo o del uso.
Las 5 comprobaciones de la sillita antes de volver al colegio
En resumen, estas son las cinco revisiones que propone Norauto coincidiendo con el inicio del curso escolar:
- Revisar la altura: comprobar reposacabezas, arneses o cinturón después del posible “estirón” del verano y verificar que el niño sigue dentro del rango admitido por el SRI.
- Comprobar Isofix y otros anclajes: revisar los indicadores y, cuando corresponda, el Top Tether o la pata de apoyo.
- Realizar el “test de la pinza”: si se puede pellizcar la cinta una vez abrochado el niño, el arnés está demasiado suelto.
- Limpiar correctamente la silla: seguir las indicaciones del fabricante, utilizar jabón neutro para las fundas y evitar químicos agresivos sobre los componentes de seguridad.
- Examinar su estado: buscar posibles signos de deterioro, especialmente después de años de uso o de haber estado sometida a las elevadas temperaturas del interior del coche.
La revisión de la altura también permite comprobar si el niño sigue utilizando el sistema adecuado para su tamaño. Además, a medida que crece cambian las condiciones en las que puede viajar en el vehículo. Aquí puedes consultar qué altura debe tener un niño para poder viajar delante en el coche.
Una sillita instalada no significa necesariamente una sillita bien utilizada
El mensaje de Norauto para el comienzo del curso se centra precisamente en evitar que la utilización cotidiana del SRI termine convirtiéndose en un automatismo.
Altura, tensión del arnés, anclajes y estado de los materiales pueden haber cambiado desde la última vez que fueron comprobados, especialmente después de un periodo como las vacaciones de verano.
La compañía dispone además en sus centros de sistemas de retención infantil homologados conforme a normativas vigentes como i-Size y de personal para asesorar a las familias en función de la altura y el peso del menor.
La recomendación de María José Hontanilla resume el objetivo de estas comprobaciones antes de recuperar los trayectos cotidianos: aprovechar la vuelta al colegio para “auditar la seguridad dentro de nuestro vehículo”.
