El objetivo de ambos informes es completar la información médica en relación con la protección de las trabajadoras en situación de embarazo o en periodo de lactancia natural, mediante el estudio y análisis de los criterios de valoración de las situaciones de riesgo laboral al tiempo que se proporciona a los médicos una herramienta profesional para la evaluación de tales situaciones.
La legislación española en materia de Seguridad Social establece una prestación específica para el caso en que la mujer embarazada o en periodo de lactancia se vea forzada a abandonar el puesto de trabajo al suponer un riesgo para su salud o la del niño. La Ley de Igualdad de 2007 creó la prestación de riesgo durante la lactancia con el mismo contenido que la de maternidad. La ley, además, modificó la naturaleza de ambas prestaciones que pasaron a considerarse como derivadas de contingencia profesional, esto supone que el subsidio equivale al 100% de la base reguladora (antes era el 75%).
La Asociación Española de Pediatría, a instancia del INSS, ha realizado un documento en el que se destaca la importancia de la lactancia natural para la salud del niño, tal y como reconocen diversas normas y recomendaciones de organismos internacionales como la OMS y UNICEF. También se subraya desde la introducción la necesidad de que desde el Ministerio de Trabajo se siga promoviendo y facilitando los medios para que la lactancia natural se haga de una manera segura y sin trabas cuando se trata de madres trabajadoras.
El informe concreta los tipos de riesgos a tener en cuenta: físicos, químicos o tóxicos, biológicos, ambientales y psicosociales así como los consejos de actuación según cada tipo y sus divisiones.
Riesgos físicos y químicos
Aunque los riesgos físicos son los que de forma más asidua se alegan como causa de accidente de trabajo y enfermedad profesional, el informe de la AEP no concluye un riesgo probado en el caso de los procesos de lactancia materna. La carga física, posturas, movilidad extrema, radiaciones, vibraciones, ruido y temperaturas extremas no tienen demostrada una incidencia negativa en los procesos de alimentación materna.
El informe describe detalladamente este tipo de riesgos y la legislación nacional e internacional que hace referencia a su relación con los procesos de lactancia natural. Incorpora un código de identificación de las sustancias químicas más perjudiciales y distintos cuadros y tablas en los que se especifican los posibles efectos tóxicos y su relación con la salud del bebé lactante.
En cuanto a los riesgos químicos, el documento recoge información general sobre algunas de las sustancias más conocidas por su efecto perjudicial sobre el niño a través de la leche de la madre: plomo, pesticidas, disolventes, gases anestésicos, cauchos y productos farmacéuticos.
Riesgos biológicos, ambientales y de procedimientos industriales
A través de diversas Directivas de la Unión Europea sobre protección de los trabajadores se define el riesgo de toxicidad por exposición a agentes biológicos. Partiendo de esta normativa el informe de la AEP define los centros laborales en los que se puede producir infección por agentes biológicos. Se enumeran también los virus infecciosos más frecuentemente asociados al riesgo en dichos entornos laborales, entre ellos, el VIH o las distintas clases de hepatitis (A, B y C).
Como riesgos ambientales que pueden ser causa del abandono de la actividad laboral por riesgo durante la lactancia se consideran los trabajos con aire comprimido o sobrepresión, los de horario nocturno, la minería subterránea y las tareas con riesgo de despresurización.
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