BMW cumple 90 años ligados a la innovación en sus motores


Fue hace 90 años, el 21 de julio de 1917, cuando una pequeña empresa del norte de Munich fue inscrita en el registro mercantil. Dos días después, la dirección envió una carta con la notificación del nuevo nombre: “Nos dirigimos a ustedes para informarles de que, con efecto a partir del día de hoy, hemos cambiado el nombre de su empresa a Bayerische Motoren Werke”. De ahí en adelante, los productos de la compañía llevaron las letras “BMW”.

El espíritu de innovación ha permanecido a lo largo de la historia de BMW durante estos 90 años. De hecho, esta permanente innovación de la marca azul y blanca ha sido alimentada constantemente por la creatividad, preparación y trabajo de los empleados de la compañía. Los productos creados en este proceso siempre han combinado tecnologías probadas con otras nuevas de una manera muy característica, para formar una sofisticada simbiosis que ha marcado tendencias constantemente.

En el año 1928, BMW adquirió la fábrica de vehículos de Eisenach, por lo que a partir de entonces contó con una tercera actividad: la fabricación de automóviles, además de la fabricación de motores para aviones y de la producción de motocicletas. Para no perder tiempo y no correr riesgos al abordar un nuevo mercado, la empresa empezó en 1927 fabricando el Austin Seven bajo licencia y con el nombre de 3/15 PS DA 2.

Transcurridos cuatro años, los ingenieros pudieron acumular suficiente experiencia en la fabricación de vehículos de cuatro ruedas, por lo que optaron por lanzar al mercado un coche propio: el BMW 3/20 PS. Este coche estaba repleto de innovadoras soluciones tecnológicas. Con el bastidor central en forma de caja y la suspensión individual en las cuatro ruedas, este coche tenía un comportamiento hasta entonces sólo propio de automóviles mucho más grandes y lujosos.

Se había tardado apenas medio año no solamente para presentar un automóvil completamente nuevo, sino también un motor nuevo montado en el BMW 3/20 PS. Este nuevo propulsor de 20 CV y 782 cc tenía válvulas en culata y era mucho más silencioso que su antecesor. Los asientos, el confort en general y la estética del nuevo coche fueron mucho más armoniosos y modernos que los del espartano antecesor.

BMW 303: el primer motor de seis cilindros
En 1933, BMW logró alcanzar la cúspide tecnológica, también en el sector de los automóviles. El Typ 303 fue el segundo coche diseñado y fabricado por BMW y, además, fue el primero en llevar la doble parrilla ovoide que hasta ahora distingue a la marca. Su motor tenía 1.200 cc y su potencia fue de 30 CV.

Este propulsor convenció principalmente por su funcionamiento muy suave, una cualidad hasta entonces desconocida en este segmento automovilístico. Se optó por el motor M78 porque, de los otros dos motores propuestos, uno resultó demasiado sofisticado y otro demasiado sencillo. El M78 se basó en el motor de cuatro cilindros presentado el año anterior, aunque diferenciándose esencialmente por la unión del cárter del cigüeñal y del bloque de cilindros para formar una sola pieza. El propulsor tenía un árbol de levas en el bloque y los taqués accionaban mediante balancines las válvulas en cabeza, dispuestas en línea. Los colectores admisión y de escape se encontraban en el mismo lado.

En el transcurso de los años posteriores, este motor sirvió de base para el desarrollo de una serie de otros motores de seis cilindros, algunos incluso con culata de aluminio. La cilindrada aumentó hasta 2.000 cc y, dependiendo de la potencia necesaria, se utilizaron uno, dos o tres carburadores. El BMW 315/1 llevaba uno de esos motores de tres carburadores y 40 CV.

Este deportivo biplaza apareció en el mercado en el año 1934 y tuvo éxito en numerosas carreras. Por eso, la imagen deportiva de los automóviles de BMW empezó con ese motor y ese modelo. bmwmillemiglia.jpg

Ligero y elegante: el BMW 328 Mille Miglia
BMW participó en la Mille Miglia de 1940 con carrocerías tipo Roadster y coupé de Carrozzeria Touring de Milán. Las delgadas chapas de aluminio de estas carrocerías superligeras estuvieron montadas directamente sobre la fina estructura tubular de acero. El coupé en orden de marcha apenas pesó 780 kilogramos y tenía una velocidad punta de 220 km/h. El motor de este legendario coche deportivo tenía válvulas en culata en forma de V, una solución que empleaba BMW por primera vez.

Pero estas válvulas no se abrían por acción de árboles de levas en cabeza, sino por efecto de varillas y balancines. Pero como el motor sólo tenía el sistema de accionamiento de las varillas en el lado de admisión, se utilizó un mecanismo en la culata para transmitir las fuerzas de accionamiento hacia el lado opuesto a través de empujadores y balancines.

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Javi Navarro es periodista y el creador de CasaCocheCurro.com, un diario con información interesante que publica noticias prácticas para que les saques provecho en tu día a día. Puedes consultar cualquier duda contactando con Javi Navarro en su correo javi@casacochecurro.com. También puedes saber un poco más de su trayectoria profesional como periodista si echas un vistazo a su perfil en LinkedIn.
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