Cómo echar a un inquilino moroso de tu casa

Cómo echar a un inquilino moroso de tu casa
NOTICIA de Jessica Pascual
27.10.2022 - 11:42h    Actualizado 27.10.2022 - 11:42h

¿Tu inquilino ha dejado de pagar la cuota del alquiler? Los posibles impagos en las mensualidades de los contratos son uno de los principales temores de los propietarios de las viviendas, así como una de las desventajas de poner un piso en alquiler. ¿Qué hacer si tienes un inquilino moroso? Aunque una de las mejores maneras de evitar estos quebraderos de cabeza es a través de la prevención, hay determinados pasos a seguir si el arrendatario deja de pagarte las mensualidades para echarle de tu casa.

En esta información te explicamos qué hacer si tienes un inquilino moroso en tu vivienda de alquiler y cómo desalojarlo de manera legal, así como las principales acciones a evitar para solucionar el problema cuanto antes.

Cómo evitar alquilar una vivienda a un inquilino moroso

Saber con seguridad si el inquilino va a pagar el alquiler es complicado. De hecho, nadie va a alquilar su vivienda a un inquilino si sabe que este va a dejar de pagar las cuotas del alquiler en un momento dado. Pero sí hay algunas cuestiones previas y documentos que pueden consultar los caseros para asegurarse de que la persona a la que va a alquilar su vivienda es de fiar y, en general, es un buen inquilino y no un moroso.

Por ejemplo, en esta otra información puedes consultar cuáles son las tres reglas de oro a tener en cuenta sobre el inquilino antes de alquilar tu vivienda.

Otras opciones para evitar problemas relacionados con el pago de las mensualidades pasa por tener un seguro de impago de alquiler, una cobertura que cubra las mensualidades en el caso de que el inquilino no cumpla con lo estipulado en el contrato.

Por último, siempre es recomendable conocer en profundidad la estabilidad laboral y situación financiera de un candidato antes de alquilarle una vivienda. Para ello, el casero puede pedirle que presente su contrato de trabajo, una copia de las tres últimas nóminas o que acredite su nivel de ingresos.

Qué hacer si tengo un inquilino moroso

Ante estas situaciones, si tienes un inquilino que ha dejado de pagar la cuota, hay dos aspectos fundamentales a tener en cuenta:

  • Lo primero es que ante el impago del alquiler, lo primero que hay que hacer es recurrir a la vía amistosa y conciliadora. Solamente si esta no funciona, es posible elevar la denuncia e iniciar un proceso judicial.
  • Lo segundo es que hay que actuar con rapidez para evitar que el problema se extienda demasiado en el tiempo.

Cómo desalojar a un inquilino moroso

El procedimiento para desalojar a un inquilino moroso de casa consta de dos partes principalmente. La primera, recurrir a la vía amistosa o conciliadora para recuperar las cantidades impagadas. Y, la segunda, solo en el caso de que la primera no de ningún resultado, acudir a la vía judicial.

1. Vía amistosa

Tras el primer retraso en la cuota o del primer impago, lo más recomendable es que el propietario se ponga en contacto con el inquilino. Para averiguar por qué no ha abonado la mensualidad en fecha y modo establecido en el contrato y para asegurarse de que este pequeño conflicto no va a convertirse en un quebradero de cabeza.

Además, si en las cláusulas del contrato de alquiler, aparece detallado el modo de proceder ante un impago, hay que actuar de esa manera y recordar las penalizaciones y consecuencias estipuladas en el documento al inquilino.

2. Envío de burofax

Si tras esta primera comunicación el inquilino da evasivas o promete saldar la primera mensualidad, pero pasan los días y la situación sigue igual, hay que dar el siguiente paso para tomar cartas en el asunto. Es fundamental que si tras una primera conversación amistosa el problema no se resuelve, el propietario comunique de manera formal la petición del pago de las cuotas atrasadas del alquiler.

En este documento, que puede ser el envío de un burofax, debe quedar reflejada la cantidad de deuda que ha contraído el inquilino, así como el plazo que estipula el casero para que se salde la deuda. Si esta vía tampoco resulta exitosa y el inquilino sigue sin pagar, el siguiente paso es presentar una demanda judicial por impago.

3. Presentar una demanda judicial

Iniciar este procedimiento judicial es el primer paso para echar a un inquilino de casa con el aval de la justicia, que puede culminar con el desahucio del inquilino de la casa. Hay que tener en cuenta que para que los jueces admitan la presentación de la demanda hay que aportar todas las pruebas posibles del impago, incluyendo los intentos previos del propietario para que el inquilino pague las cuotas atrasadas. Para ello, entre los principales documentos que hay que aportar, destacan:

  • Documento original del contrato de alquiler firmado por las partes
  • Papel que acredite quién es el propietario de la vivienda objeto del alquiler. Para ello puede servir una nota simple del Registro de la Propiedad o las escrituras de la vivienda.
  • Burofax y toda la documentación y papeles que acrediten que se ha intentado solventar el problema mediante una vía amistosa
  • Justificantes de todos los recibos impagados, además de la cuota del alquiler.

4. Admisión de demanda y proceso de desahucio

Si la justicia admite la demanda, el inquilino moroso tiene un plazo de varios días para pagar la deuda y evitar continuar con el procedimiento judicial. El inquilino puede pagar la deuda, irse de la vivienda o mostrar su oposición a la demanda. En este último caso el procedimiento se alarga y puede demorarse durante meses, suponiendo un gasto de tiempo y dinero.

Si el inquilino opta por cualquiera de las dos últimas opciones, ya sea oponerse a la demanda o irse de la vivienda, corre el riego de que aunque el propietario pueda recuperar la vivienda, no consiga la devolución de las cuotas impagadas, sobre todo si el inquilino se declara insolvente. A ello se suma que acudir al proceso judicial es una vía que supone una gran inversión de tiempo y dinero, dado que el propietario debe asumir los costes de abogados y que un desahucio es un proceso que puede demorarse hasta casi un año.

Lo que no debes hacer para recuperar la vivienda

Al igual que sucede cuando se produce la ocupación de una casa, es fundamental no tomarse la justicia por cuenta propia y acudir a los distintos organismos para que el proceso de desalojo tenga validez legal. Por ello, hay que evitar ciertas prácticas, como cambiar la cerradura o cortar el suministro, así como intentar coaccionar o amenazar al inquilino para que se vaya de la vivienda. Todas estas acciones, si el inquilino las toma como pruebas, pueden volverse en contra del propietario y alargar aún más el procedimiento de recuperación de la vivienda.



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