Cómo estudiar para un examen un día antes


Cómo estudiar para un examen un día antes

‘Mañana tengo examen y no he estudiado nada’. ¿Quién no ha repetido esta frase hasta la saciedad alguna vez? Estudiar el día antes para un examen no es nada recomendable, pero si sigues unas pautas y la suerte te acompaña, puede serte muy útil. Te contamos cómo estudiar para un examen un día antes y también cómo hacer chuletas para copiar. ¡Sacarás nota!

Contenido

1. Cómo estudiar bien y rápido la noche antes del examen

Haz resúmenes y esquemas

Si no sabes cómo estudiar para un examen un día antes, lo primero que tienes que tener en cuenta es que debes ser rápido y que se te quede todo a la primera será fundamental. Por eso es preciso que hagas resúmenes o esquemas del temario para tener una idea general de todo el contenido.

Esto también te permitirá escoger lo que de verdad necesitas estudiar y organizar mentalmente cada parte del temario para identificar posibles respuestas a las preguntas que podrían aparecer en el examen.

Identifica los conceptos clave

Es importante que destaques los conceptos clave, como las definiciones o las fórmulas. Si no es posible aprenderlos de memoria, apúntalos en otra hoja o en cualquier lugar que te permita identificar los puntos principales a recordar.

Estudia de forma eficiente

No es fácil saber cómo estudiar mucho temario en poco tiempo. Es evidente que la noche de antes no vas a poder estudiar todo el contenido del examen, por eso es fundamental que estudies de forma eficiente y que selecciones el material susceptible de caer en el examen.

Debes localizar los temas o puntos más importantes y pensar qué tipo de preguntas podrían entrar en el examen.

No todo dependerá de ti, pues tu éxito o fracaso también dependerá de la suerte que tengas con los temas que el profesor decida incluir en el examen. Sin embargo, si eres capaz de identificar los temas clave, tendrás más posibilidades de lograr una buena puntuación.

Haz un repaso rápido

En este punto es esencial absorber toda la información que previamente has organizado. Hazte preguntas para saber si has memorizado el temario correctamente y céntrate en el contenido que peor te sepas.

También es recomendable que hagas un examen de prueba con las preguntas que puedan entrar. Esto te ayudará a evaluar si eres capaz de contestar a lo más importante del examen y a comprobar a qué áreas de estudio debes dedicar más tiempo.

Lee en voz alta

Esta técnica es una de las más seguidas por los estudiantes. Muchos aseguran que les ayuda a memorizar mejor la información. Aunque cada persona tiene sus trucos, oblígate al menos a probarlo.

Prueba técnicas de memorización

En todos los exámenes hay una parte del temario que es imposible de estudiar si no es memorizándolo. Por eso es crucial que manejes algunas técnicas de memorización que te faciliten esta tarea.

La mnemotecnia es una técnica que consiste en relacionar palabras para recordar algo de manera sencilla. Por ejemplo, usar la primera letra de una lista de palabras para formar un acrónimo.

Otras técnicas de memorización son las rimas, las palabras similares o la creación de historias para entender el contenido de forma más amena. Este es uno de los trucos para estudiar Historia más utilizado, sobre todo cuando se trata de estudiar para un examen el día de antes.

Elimina distracciones

Aunque sea prácticamente imposible, debes alejarte del ordenador, el teléfono móvil y demás distracciones que puedas tener. Si dispones de poco tiempo para estudiar, no hagas que este se reduzca aún más.

Duerme un poco

Al contrario de lo que mucha gente piensa, quedarse despierto toda la noche para estudiar no es una buena idea. Si aguantas despierto toda la noche, será más fácil que el día del examen cometas errores absurdos como consecuencia del cansancio.

Aunque no puedas dormir mucho, es importante que puedas hacerlo durante un rato. Lo mejor que puedes hacer es estudiar antes de irte a la cama y despertarte muy pronto por la mañana para seguir antes de ir al examen.

Además, conviene que hagas descansos de cinco o diez minutos cada hora de estudio. Esto te ayudará a despejar la mente y te permitirá coger fuerzas para seguir.

2. El día del examen

Toma un desayuno suave y equilibrado

Tener el estómago vacío o demasiado lleno no te ayudará a la hora de realizar el examen.

Debes tomar un desayuno suave que contenga algo de proteína y fibra. Además, hay alimentos como los arándanos o los frutos secos que aumentan la función cerebral y que pueden venirte de perlas para encarar el examen.

Haz un último repaso

Antes de ir al examen es importante que dediques tiempo a repasar los conceptos más importantes o aquellos en los que tienes más dificultad. El objetivo es tener el temario fresco antes de entrar al examen.

Llega relajado y con tiempo de sobra

Una vez llegado al momento, acude a la sala del examen con tiempo de sobra para ir tranquilo y lo más relajado posible. Antes de entrar visita el lavabo, bebe agua y haz todo lo que necesites para que una vez dentro no tengas ninguna preocupación más.

3. Cómo prepararse para un examen el día antes

Lo ideal es prepararse para un examen al saber la fecha de una evaluación, comencemos a estudiar. Así se aprovechará bien el tiempo para fijar adecuadamente los contenidos, lo que incidirá en la tranquilidad que tengamos durante la prueba.

Pero eso no siempre es así. Puede ser que, entre tantas obligaciones, el trabajo se acumule y lleguemos al día antes del examen sin haber podido estudiar nada de nada. Llegados a este punto, hay que tirar de consejos y trucos para prepararse los exámenes con eficacia y aprobar que permitirán ser eficientes en el poco tiempo que queda.

  1. Hay que encontrar un lugar apto para el estudio y tranquilo

    Por tanto sin ruidos ni distracciones como la televisión o personas conversando. El mejor aliado de la concentración absoluta es el silencio.

  2. Preparar todos los libros

    Una vez que estemos en ese espacio cómodo y callado, se deben sacar todos los apuntes, libros y materiales necesarios para aprobar el examen.

  3. Recomendable es hacer una primera lectura

    Muy atenta, de toda la información que tenemos. El objetivo es lograr hacer una revisión rápida de modo que podamos comprender a grandes rasgos el tema que se evaluará.

  4. Luego se debe hacer una segunda lectura

    Esta vez un poco más pausada. Aquí se recomienda anotar todos los conceptos que se consideren imprescindibles para abarcar el tema. También sirve escribir las palabras claves y hacer mapas conceptuales o esquemas que permitan organizar bien las ideas.

    Además, hay que considerar que cuando se escriben las ideas se pueden internalizar de forma mucho más fácil.

  5. Hacer anotaciones

    Hay que coger notas, evaluarlas y seleccionar las más importantes. En esta tarea nos pueden ayudar los apuntes que hayamos hecho en clase, pues generalmente los profesores hacen referencia a esos elementos durante la lección.

    Si no hemos asistido a clases, lo mejor es pedir el cuaderno a algún compañero. Y si eso no es posible, habrá que hacer un ejercicio de selección con base en lo que hemos leído previamente.

  6. Pensar en las posibles preguntas de examen

    Un buen ejercicio para prepararse para un examen es pensar en las preguntas que podrían salir en el examen. También puede ayudar si conocemos a alguien que haya visto clases con ese profesor, y que pueda darnos alguna idea sobre el estilo de las evaluaciones.

    Si eso es difícil, podemos decirle a algún compañero que nos haga preguntas sobre el tema para evaluar si realmente hemos comprendido.

  7. Alimentación

    Es recomendable comer bien la noche antes del examen y tratar de dormir lo suficiente. Si nos quedamos en vela puede ser muy peligroso, porque si no descansamos nuestro cerebro no estará listo para afrontar el momento de estrés.

  8. ¿Repasar 5 minutos antes?

    Aunque a algunas personas no les funciona, hay quienes consideran útil leer rápidamente los apuntes antes de entrar al examen o hablar sobre el tema con los compañeros para aclarar cualquier duda de último momento.

4- Las 10 tareas obligatorias del estudiante para estudiar

A pocos días del final de curso, una gran cantidad de estudiantes van a enfrentarse a los exámenes finales, o a las nuevas pruebas de acceso a la universidad (PAU), la antigua selectividad. Para los estudiantes que se encuentran en esta situación, hemos consultado a los expertos docentes de Master.D, que han redactado un decálogo de consejos que les ayudarán en la dura faena.

1.-Desengánchate de la red, apaga el I-phone, la Tablet, o el ordenador

No te engañes, ningún hacker ha robado las preguntas de tu examen para colgarlas en Twiter. Lo único que necesitas son: los apuntes, una mesa y una silla en un lugar iluminado y silencioso. Todo lo demás, si hay motivación, es prescindible. Si eres de los que no encuentra la motivación hasta la víspera del examen: prueba a sentarte frente a los apuntes todos los días a las mismas horas, al menos lograrás que la inspiración te coja preparado. Además la rutina ayuda a la concentración.

2.-Haz una primera lectura en profundidad de la materia para que sepas a lo que te enfrentas

3.-Divide la materia entre el tiempo disponible

Incluye resúmenes intermedios si la materia es amplia y un profundo repaso final. Cuando lo hagas sé realista, tú te conoces mejor que nadie. Escribe tu planificación en una agenda-calendario y pégala en una pared frente a tu lugar de estudio.

4.-haz una segunda lectura, subrayando

Los conceptos principales y asegurándote de que estás comprendiendo todas las ideas que debes memorizar. Ayuda usar colores en el subrayado.

5.-Haz esquemas

Te obligará analizar todas las ideas del texto y lo que es más importante a clasificarlas y relacionarlas entre sí. Es aconsejable hacer un esquema general en una hoja y sub-esquemas auxiliares para tener una visión comprensiva de toda la materia.

6.-Memoriza

Si no lo has conseguido con las lecturas, con el subrayado y los esquemas, haz resúmenes, léelos en voz alta, usa reglas nemotécnicas, transforma los «ítems» que has de memorizar en imágenes que se relacionen entre sí, escríbelo todo una y otra vez, la repetición es la única vía.

7.-Evalúa tus conocimientos, auto-examínate

Si los tienes, haz los exámenes de años anteriores sobre la misma materia y mira dónde has fallado y por qué. Después re-estudia aquello que no te has aprendido bien. Si hubo fallos en el estudio o la compresión que impidieron la memorización corrígelos ahora.

8.- Haz el repaso final, una última lectura en profundidad de toda la materia si es posible

Si no es posible, lee detenidamente los esquemas o resúmenes elaborados.

9.- Víspera del examen

Ya estás preparado intelectualmente, prepárate psicológica y físicamente para el mismo: come sano y con normalidad, relájate, si puedes da un paseo y duerme bien.

10.- Durante el examen, primero lee con atención todas las preguntas y empieza a responder las que puntúen más alto

Si todas puntúan igual empieza por las que sepas mejor, y deja un espacio en blanco al final de cada una por si más adelante recuerdas algo nuevo. Revisa lo escrito, asegúrate de que no haya faltas gramaticales o errores de estilo y recuerda: responde sólo lo que te pregunten.

Más trucos para prepararse los exámenes con eficacia y aprobar

Mayo y junio son meses de estrés para los estudiantes debido a los exámenes de final de curso. Modesta Pousada, profesora de Psicología e investigadora de la UOC, aporta las claves para lograr lo que todo estudiante desea: aprobar. Y estas son: planificar con tiempo el estudio y el repaso y llevarlo a cabo de manera progresiva; minimizar los distractores mientras se estudia; conocer cómo serán las pruebas de evaluación y trabajar los contenidos de forma coherente con ello, y, finalmente, intentar manejar de forma adecuada la ansiedad que nos pueda generar la situación de evaluación.

Trucos para prepararse los exámenes con eficacia y aprobar.

En primer lugar, la experta recomienda reconocer el papel primordial de la memoria. «Una situación de evaluación implica recuperar y poner en juego informaciones diversas para dar respuesta a las preguntas, problemas o reflexiones que nos pidan». Y, en segundo, conocer ciertos aspectos relacionados con el funcionamiento de su atención y de su memoria que les serán de gran utilidad, tanto a la hora de preparar exámenes como a la hora de hacerlos.

A la pregunta ¿qué deben tener en cuenta en el momento de preparar las pruebas de evaluación?, la experta responde: «La primera cuestión es que no podemos recuperar una información si antes no la hemos registrado; la tenemos que haber almacenado previamente. Es el momento del aprendizaje, donde juega un papel determinante la atención, una de cuyas características clave es que es limitada».

Memoria, aprendizaje, atención

Son las palabras clave en un momento histórico plagado de jóvenes con una débil atención en una sociedad donde hacer varias cosas a la vez se considera lo más natural, a pesar de las evidencias: «No podemos atender a múltiples fuentes de información o a múltiples tareas simultáneamente, sin que se resienta alguna de ellas», corrobora Pousada, quien recomienda que en el momento de estudio los estudiantes estén en un contexto con los mínimos distractores posibles.

Es decir, un entorno cómodo, en el que dispongan de todo lo necesario para trabajar, en el que dejen de lado las interrupciones y en el que puedan concentrarse. «Apagar o silenciar el móvil u otros dispositivos, eliminar fuentes de ruido y tener a nuestro alcance todo el material que necesitamos es el primer paso», recalca.

Saber previamente qué características va a tener la prueba de evaluación también tiene su importancia. Se ha comprobado que la capacidad de recordar algo depende de lo que hayan hecho cuando les llegó la información correspondiente, es decir, que recuperarán mejor una información si la forma de estudiarla es congruente con el tipo de prueba de evaluación que tendrán que realizar.

Estudiar para un examen

«No se debe estudiar del mismo modo para un examen tipo test, para un examen de preguntas cortas, para un examen de resolución de problemas o para un examen de preguntas largas. En cada caso los estudiantes deben centrarse en aquellas claves que luego serán apropiadas o útiles para responder a cada tipo de pregunta», recomienda Modesta Pousada.

¿Cuánto tiempo hay que estudiar?

Cuánto tiempo dedicar al estudio y, sobre todo, cómo distribuirlo es el caballo de batalla de muchos estudiantes. La investigación ha mostrado que el recuerdo mejora si en lugar de un período intenso pero breve, por ejemplo, tres días de estudio con siete u ocho horas diarias, la práctica se distribuye de forma menos intensa y más prolongada en el tiempo (dos semanas, estudiando dos horas diarias), expone. «Naturalmente, esto implica planificar con más tiempo la tarea de estudio y planificar, además, cuándo se van a ir realizando repasos del material, algo que es fundamental para una buena consolidación de lo aprendido».

De cara al momento de la evaluación también es importante tener en cuenta qué estrategias utilizarán los estudiantes para acceder a esa información, previamente estudiada. «En general, parece claro que la información que guardamos en nuestra memoria (la información que está disponible) es mucho mayor que la información a la que podemos acceder en un momento determinado (la información que está accesible).

Por ello, es importante que cuando estamos en una situación de evaluación y tratamos de recuperar una información, utilicemos dos estrategias sucesivas: la primera es usar como pistas de recuperación las claves que utilizamos cuando aprendimos: ¿hicimos un esquema general que ahora podamos seguir mentalmente?, ¿realizamos una lista de similitudes y diferencias entre los conceptos?, ¿anotamos una serie de pasos que debemos seguir para no olvidar el procedimiento de resolución del problema?

La segunda, si la anterior no nos ha dado resultado, es explorar otras estrategias o pistas y encontrar vías alternativas para hacer accesible esa información: ¿cuándo y dónde la aprendimos?, ¿en qué capítulo del material se explicaba?, ¿estaba asociada a algún cuadro, dibujo o fotografía?», sostiene Modesta Pousada.

La ansiedad, enemiga de los estudiantes

La ansiedad suele ser un elemento que, a menudo, dificulta la realización de las pruebas, incluso algunas personas hablan de ‘quedarse en blanco’. Efectivamente, el estado emocional afecta, por eso es importante utilizar alguna técnica que ayude a controlar el nivel de ansiedad. «Aprender y practicar la respiración profunda, focalizarnos en pensamientos positivos (la relación entre lo que pensamos y nuestro estado emocional es recíproca) o no tomar bebidas excitantes, son algunas medidas fáciles para mantener a raya la ansiedad.

También es útil dedicar las horas anteriores a la prueba a alguna actividad que nos relaje, en lugar de apurar hasta el último minuto intentando memorizar o repasar los contenidos», propone la experta. Finalmente, Pousada concluye que vincular emocionalmente las evaluaciones a una demostración propia de los conocimientos adquiridos puede ayudar a hacer más gratificante la época de exámenes.

Y ahora sí, cuando tengas el examen delante… Respira hondo, mantén una actitud positiva y demuestra todo lo que sabes aunque lo hayas aprendido en las últimas 24 horas. ¡La suerte está echada!

Memorizar para un examen es bueno

Dos investigadoras de la Universidad Estatal de Kent (Ohio, EEUU) han demostrado que los exámenes no solo indican nuestra capacidad para memorizar sino que además ayudan a recordar la información más tarde. La clave está en que creamos pistas mentales más efectivas cuando somos examinados que cuando solo estamos estudiando.

Según las dos expertas que han realizado la investigación, estudiar para un examen —en particular para los que implican recordar algo de memoria— puede aumentar de forma muy eficaz la probabilidad de recordar dicha información.

«Aunque la mayoría de la gente asume que los exámenes son sólo una manera de evaluar el aprendizaje, una gran número de investigaciones han demostrado que estas pruebas pueden mejorar el aprendizaje», explica Mary Pyc, coautora del estudio junto con Katherine Rawson, ambas investigadoras de la Universidad Estatal de Kent (Ohio, EEUU). El trabajo se publica en la revista Science.

«Teniendo en cuenta que se han realizado cientos de experimentos para establecer los efectos de los exámenes en el aprendizaje, es sorprendente que sepamos tan poco sobre por qué estas pruebas mejoran la memoria», argumenta Pyc.

Ejercitar la memoriaEl experimento que se describe en este artículo indica que al menos existe una razón por la cual examinarnos es bueno para la memoria, «seguimos estrategias más eficaces de codificación que cuando solo estudiamos», afirman las expertas.

«Palabras clave» que empleamos para memorizar y que mejoran el aprendizaje

«Supongamos que estamos tratando de aprender vocabulario en lengua extranjera – que normalmente utiliza pares de palabras como por ejemplo en swahili-inglés ‘wingu – cloud’ (nube en castellano). Para aprender esta palabra podríamos repetirla una y otra vez, pero no es una estrategia efectiva para memorizar algo», declara Pyc.

Esta es la metodología que siguieron en su experimento, presentar a más de 100 estudiantes de un colegio universitario 48 pares de palabras en estos dos idiomas. «Escogimos el swahili porque es una lengua poco común, lo que significa que los estudiantes probablemente no tendrían una exposición previa a la misma», explica la investigadora.

Para memorizar palabras en grupos de pares, la forma más efectiva era el desarrollo de una ‘palabra clave’ que conectara la palabra de la lengua extranjera con la de lengua propia. «Si creamos ‘wingu’ suena como ‘ala’ en inglés y las aves tienen alas y vuelan entre las nubes», pone como ejemplo el estudio.

Durante el periodo inicial de estudio se pidió a los estudiantes que pensaran en este tipo de pistas mentales -que las investigadoras denominan ‘mediadores’-, que suenan de manera similar a la entrada del idioma extranjero y que estan semánticamente relacionados con el término inglés.

En su estudio, Pyc y Rawson comprobaron que a los estudiantes a los que se les hizo un examen a mitad del proceso de memorización tuvieron mejores resultados en la prueba final que aquellos quienes no fueron examinados. «Además, durante ese primer examen, cuando pedimos a los estudiantes que recordaran sus propios mediadores hizo que mejoraran aún más sus resultados», afirma Pyc.

La hipótesis de la investigación demostró que es más probable que los estudiantes recuerden los ‘mediadores’ utilizados durante los exámenes y que los que utilizan cuando simplemente estudian.

Chuletas exámenes trucos

Es el último recurso. Y debes saber que no es la mejor opción puesto que si apruebas el examen lo más seguro es que tú carezcas de este conocimiento. Pero si no hay más remedio, las chuletas son el método más común. ¿Y cómo se pueden hacer chuletas para copiar en un examen? La tecnología puede ayudarte, en el siguiente enlace te dejamos todos los TRUCOS para copiar en un examen.

Estudiar a base de siestas

Unos hábitos de estudio exitosos deberían incluir muchas siestas. Así lo indica un nuevo estudio, publicado en la revista Current Biology, que muestra cómo las personas que duermen una siesta y sueñan con una tarea que acaban de aprender la realizan mejor cuando despiertan que aquéllos que no duermen nada o que duermen pero no tienen ningún sueño asociado.

Que la siesta tiene numerosos beneficios para la salud no es nuevo. Pero ahora, una reciente investigación revela que esta costumbre tan mediterránea supone una ventaja a la hora de afianzar los conocimientos previamente aprendidos, pero sólo si se sueña con la tarea memorizada.

«Algunos han considerado el sueño como un entretenimiento, pero este estudio sugiere que se trata de un subproducto del procesamiento de la memoria», explica Robert Stickgold, autor principal del trabajo e investigador de la Facultad de Medicina de Harvard (EE UU).

Los autores pidieron a los participantes que se sentaran delante de una pantalla de ordenador y memorizaran la estructura de un laberinto tridimensional para que pudieran llegar a un punto concreto (un árbol) cuando se les dejaba caer en un lugar al azar en el espacio virtual cinco horas más tarde. A los que se les permitió dormir una siesta y recordaban haber soñado con la tarea llegaron al árbol en menos tiempo.

«En un principio, pensábamos que el sueño debe reflejar el proceso de la memoria que mejora el rendimiento», afirma Stickgold. «Pero cuando miras el contenido de los sueños, es difícil sostener esto». Además, el investigador no tiene claro si hay que recordar los sueños para sacar beneficios, aunque sospecha que no. Después de todo, señala, las personas sólo recuerdan no más del 10 o 15% de los sueños.

«Pensamos que los sueños son un indicador de que el cerebro está trabajando en el mismo problema en diferentes niveles», continua Stickgold. «Los sueños pueden reflejar el intento del cerebro de encontrar asociaciones para los recuerdos que podrían hacerlos más útiles en el futuro».

En otras palabras, no es que los sueños nos lleven a una mejor memoria, sino que son un indicio de que otras partes inconscientes del cerebro están trabajando duro para recordar cómo guiarse por el laberinto virtual. Los sueños son básicamente un efecto secundario de ese proceso de la memoria.

Estudiar antes de dormir
Los autores sostienen que puede haber formas de aprovechar este fenómeno para mejorar el aprendizaje y la memoria. Por ejemplo, puede que sea mejor estudiar justo antes de irse a dormir que por la tarde, o dormir una siesta tras una intensa tarde de estudio.

Las personas pueden darse cuenta de los hábitos de estudio o los procesos mentales que les llevan a soñar sobre algo que necesitan recordar mientras están despiertos. Stickgold explicó que lo más emocionante es aclarar una cuestión más profunda: ¿Por qué soñamos? ¿Cuál es su función?

Los investigadores esperan seguir su estudio mediante la manipulación del entorno de aprendizaje, de manera que se estimule la incorporación en los sueños. También planean estudiar el mismo fenómeno tras una noche entera de sueño.

10 Trucos para examinarse de una oposición

Con motivo de la cercanía del inicio de las pruebas de acceso a las distintas Administraciones Públicas, muchas de las cuales se han retrasado este año hasta finales de Septiembre y comienzos de Octubre, presentamos unos consejos de última hora para afrontar de la mejor forma posible la angustia de vivir un momento tan deseado. Una fuerte motivación, concentración y descansar bien la noche previa son algunas de las claves para no fallar en el día «D» y la hora «H» de toda oposición: el examen.

Esta lista de 10 consejos para afrontar los exámenes de las oposiciones contienen una serie de pautas con el fin de que los opositores puedan ponerlas en práctica en los próximos exámenes, programados para los meses de septiembre y octubre, que convocan las distintas Administraciones Públicas en toda España. A estas pruebas se espera que se presenten varios cientos de miles de aspirantes en todo el país.

Según Ángela de las Heras y Jesús Martínez, Jefes de Estudios del Área de Oposiciones del CEF, «los exámenes son un momento de gran tensión para los opositores. En ellos se juegan mucho y hay que evitar que los nervios puedan jugar una mala pasada. Por eso hemos querido proponer una serie de consejos de última hora al gran número de opositores que se examinarán por estas fechas. Unas pautas sencillas para que puedan afrontar, de la mejor forma estos exámenes. Con estas recomendaciones se trata de poner en escena todo el trabajo que estas personas han venido realizando, a veces a lo largo de varios años».

1. Motivación

Para aprobar una oposición es imprescindible mantener un elevado nivel motivacional y una actitud positiva. Ten confianza en ti mismo y en el buen trabajo que has realizado.

2. Descanso

Es recomendable llegar al examen lo más descansado posible. Dormir, aproximadamente, ocho horas antes del examen, facilita afrontar en mejores condiciones las pruebas. El descanso te ayudará a controlar el estado de ansiedad en los instantes previos al examen.

3. Naturalidad

Hay que educar la mente para que el día del examen sea interpretado como un día más de nuestra vida; un día especial sin duda, por lo que está en juego, pero un día más. Si afrontamos el examen con naturalidad, todo será más fácil.

4. Concentración

Desde el primer momento el opositor debe estar concentrado. Debes evitar a toda costa posibles perturbaciones en los momentos previos al examen y durante la prueba.

5. Repasos finales

Acude a las pruebas que te planteen los preparadores antes del examen. Si hasta ahora has seguido escrupulosamente el plan de preparación que te han marcado y te ha ido bien así, ¿por qué cambiar esta rutina el último momento?

6. Calidad sobre cantidad

La organización y el método producen más y mejores resultados que la improvisación. Las personas que aprueban una oposición no siempre son los que más han estudiado, sino los que mejor han hecho el examen.

7. Familiarízate con el lugar

Ayuda conocer el lugar dónde te vas a examinar. Debes llegar, aproximadamente, 30 minutos antes de la hora convocada y familiarizarte con el escenario. Esto permitirá a tu cerebro a sentirse cómodo y a concentrarse en lo que realmente importa.

8. Documentación

Debes dejar preparado de víspera y en un lugar que sepas que no se te va a olvidar, el DNI, el resguardo de la instancia y aquellos útiles que te sean necesarios para el examen.

9. Aspecto exterior y vestimenta

Contrariamente a lo que puedas pensar, en el examen que vas a realizar no van a testar únicamente tus conocimientos, sino que los examinadores también van a fijarse en la persona, por lo tanto la presencia y el comportamiento han de tenerse en cuenta. Plantéate el examen como una entrevista de trabajo. Debes acudir con un aspecto presentable y la indumentaria apropiada.

10. Examen

Si al entregarte el examen, te sientes excesivamente nervioso, es preferible que dediques 5 minutos a hacer pequeños ejercicios de respiración y concentración y luego afrontar el examen a iniciar el examen en ese estado, pues ganarás tiempo.

Si quieres leer más noticias como Cómo estudiar para un examen un día antes, te recomendamos que entres en la categoría de Oposiciones.


AUTOR
gravatar
Javi Navarro es periodista y el creador de CasaCocheCurro.com, un diario con información interesante que publica noticias prácticas para que les saques provecho en tu día a día. Puedes consultar cualquier duda contactando con Javi Navarro en su correo javi@casacochecurro.com. También puedes saber un poco más de su trayectoria profesional como periodista si echas un vistazo a su perfil en LinkedIn.
Logo Red Social

WhatsApp Casacochecurro


MÁS NOTICIAS INTERESANTES



Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información aquí

ACEPTAR
Aviso de cookies