Errores que nunca hay que cometer al viajar en coche a la nieve: cómo preparar el vehículo y evitar riesgos
Viajar en coche a la nieve es habitual en invierno para ir a esquiar o disfrutar de la montaña, pero también supone uno de los escenarios más delicados en carretera. La combinación de nieve, hielo y frío extremo pone a prueba tanto al vehículo como al conductor, y la mayoría de incidentes se producen por falta de preparación, no por condiciones meteorológicas imprevisibles.
Según una guía elaborada por Norauto, el principal factor de riesgo al conducir por carreteras nevadas sigue siendo humano y mecánico, y no tanto el estado de la vía.
¿Cuál es el mayor error al viajar en coche a la nieve?
Pensar que basta con llevar cadenas en el maletero.
La seguridad vial en invierno funciona como un conjunto de elementos:
- Estado del vehículo
- Equipamiento adecuado
- Planificación del viaje
- Forma de conducir
Si uno de estos factores falla, el riesgo se multiplica. Por eso, la clave está en la preparación integral antes de iniciar el trayecto.
¿Qué errores son más peligrosos al conducir con nieve?
1. No hacer una revisión invernal completa del coche
El frío afecta directamente a componentes esenciales del vehículo. Antes de viajar a la nieve es imprescindible revisar:
- Anticongelante, para evitar que el motor quede inutilizado
- Batería, ya que pierde capacidad con temperaturas bajas
- Limpiaparabrisas y líquido limpiacristales, asegurando protección anticongelante
Una revisión preventiva reduce de forma drástica el riesgo de avería en carreteras de montaña o zonas aisladas.
2. Llevar cadenas sin saber montarlas o usar las incorrectas
Muchos conductores compran cadenas solo por obligación legal y nunca practican su instalación. Montarlas en plena nevada, con frío y poca visibilidad, puede convertirse en una situación peligrosa.
Además, no todas las cadenas son iguales. Existen:
- Cadenas metálicas
- Cadenas textiles
- Neumáticos de invierno
Es fundamental comprobar la compatibilidad con el vehículo. Para viajes ocasionales, las cadenas textiles resultan más fáciles y rápidas de colocar.
3. No llevar un kit de emergencia en el coche
Un atasco por nieve puede durar horas. No disponer de provisiones básicas expone a los ocupantes al frío y al agotamiento.
El equipamiento mínimo recomendado incluye:
- Agua potable y alimentos energéticos
- Mantas térmicas
- Pala pequeña para retirar nieve
- Cables de arranque
- Linterna
- Dispositivo luminoso V16, obligatorio en caso de avería
Este kit puede marcar la diferencia entre una espera segura y una situación de riesgo.
4. Depender exclusivamente del móvil y del GPS
Aunque las aplicaciones de navegación son útiles, en zonas de montaña la cobertura puede fallar y el frío acelera la descarga del teléfono.
Para evitar problemas es recomendable:
- Llevar baterías externas o cargadores portátiles
- Consultar información oficial del estado de las carreteras antes de salir
- Conocer rutas alternativas ante cortes o desvíos
5. Viajar con poco combustible o poca batería
En caso de retenciones prolongadas por nieve, puede ser necesario mantener el motor encendido para conservar la calefacción.
- Conducir con el depósito en reserva es un riesgo grave
- Existe peligro de quedarse sin energía en zonas aisladas
Esto también afecta a los vehículos eléctricos. El frío reduce la autonomía, por lo que es clave iniciar el viaje con una carga elevada y planificar puntos de recarga alternativos.
¿Por qué una buena preparación evita la mayoría de incidentes en la nieve?
La conducción en invierno no depende solo de la habilidad al volante. Planificar el viaje, revisar el coche y anticiparse a imprevistos reduce accidentes, averías y situaciones de riesgo.
La nieve no perdona improvisaciones, pero la mayoría de los problemas se pueden evitar antes de arrancar.
