Rutinas como cena baño dormir para que los niños se acostumbren a la vuelta al cole


Dormir un niño entre semana.

Los niños lo suelen pasar mal cuando toca volver al colegio. Para que no sufran, fijar rutinas, como por ejemplo hacer a la misma hora siempre la rutina de cena – baño – dormir durante tres o cuatro días antes de empezar las clases ayuda a los niños a retomar su día a día.

Especialistas del equipo médico de Sanitas subrayan que en este periodo incluyen factores como los hábitos establecidos, las conductas que queremos instaurar o el ritmo de aprendizaje. Por eso “es importante preparar el terreno tres o cuatro días antes e introducir poco a poco las nuevas rutinas sin esperar al último día para cambiar todo de golpe”, aconsejan.

Rutinas diarias en casa en días de colegio

Adquirir y mantener un hábito requiere tiempo. Las pautas deben aplicarse de forma consistente por parte de los padres, es decir, hay que fijar una rutina, por ejemplo: cenar-bañarse-dormir (siempre a la misma hora) y aplicarla de manera sistemática de lunes a viernes. Una vez que se ha acostumbrando progresivamente al niño a esta rutina, el pequeño aprenderá a diferenciar que durante la semana, cuando hay colegio, la rutina es siempre la misma.

A la hora de ayudar al niño en el comienzo de la etapa académica, los padres tienen un papel fundamental. Para un niño hacer cosas con sus padres es un aprendizaje tan importante y necesario como asistir al colegio. El hecho de que se den este tipo de interacciones va a mejorar la comunicación, y por ende, la relación entre ambos.

La importancia de la alimentación en los niños

La alimentación también influye a la hora de que los niños mantengan un estado de salud óptimo. Lo recomendable es realizar una dieta equilibrada que incluya abundantes frutas, verduras, legumbres y pescados. Además, para evitar el desarrollo de sobrepeso que puede llevar consigo los problemas de espalda en un futuro, se debe moderar el consumo de grasas, dulces, refrescos y snacks.

Los lácteos o los frutos secos también son productos de consumo recomendado para que los pequeños no sufran dolores de espalda. El Equipo Médico de Servicio de la Promoción de la Salud de Sanitas los recomienda para favorecer el crecimiento y posterior fortalecimiento de los huesos de la espalda, ya que es importante llevar a cabo una alimentación rica en calcio, fósforo y magnesio.

‘Niño, vete a la cama que no rindes en el colegio’

Hasta ahora, se sabía que los adultos necesitaban dormir unas ocho horas diarias para luego poder darlo todo en el trabajo. Pero una investigación de la Universidad Autónoma de Barcelona y la Ramón Llull ha venido a demostrar que los niños de primaria también padecen idéntico problema. De hecho, los expertos señalan que dormir menos de nueve horas, acostarse tarde y de forma irregular afecta a las competencias académicas.

¿Se acuerda de Casimiro? Su aparición en los años ochenta en la televisión antes del telediario de las nueve, indicaba la hora a la que los niños debían irse a la cama para estar frescos para el día siguiente. Pues bien, pasados los años, esa costumbre del pasado debería repetirse. Al menos así lo afirman en un estudio publicado en la revista Cultura y Educación que, entre otras cosas, afirma que «la mayoría de niños duerme menos horas que las recomendables para su desarrollo intelectual, lo que se ve agravado porque el déficit de sueño no es recuperable» declara a la agencia SINC Ramón Cladellas, investigador de la Facultad de Psicología en la UAB.

Por si eso no fuera suficiente, en el mismo estudio se afirma que llos alumnos que duermen 8 o 9 horas tienen peor rendimiento que los que duermen de 9 a 11 horas. «Si bien el conjunto de la muestra duerme cerca de 8 horas, el hábito de sueño nos indica que un 69% de los estudiantes regresan a casa tres o más días a la semana después de las 9 de la noche o se acuestan al menos cuatro días semanales después de las 11 de la noche.

Asimismo, los alumnos que duermen 8 o 9 horas tienen peor rendimiento que los que duermen de 9 a 11 horas», apuntan los expertos.

Por tanto, «teniendo en cuenta los resultados obtenidos, consideramos que dormir más de 9 horas y tener una adecuada rutina diaria favorece el rendimiento académico«, añade Cladellas.

El déficit de horas de sueño y los malos hábitos produjeron efectos negativos especialmente en las competencias más genéricas (comunicativas, metodológicas y transversales), fundamentales para el rendimiento académico. No obstante, en las competencias específicas, más relacionadas con aspectos cognitivos como memoria, aprendizaje y motivación, el efecto es menor y se ven alteradas sobre todo por pautas de sueño irregulares.

«De ese modo, la falta de horas distorsiona el rendimiento de los niños en el conocimiento lingüístico, en las reglas gramaticales y ortográficas, así como aspectos claves en la organización y compresión de textos, por citar algunos ejemplos. Son competencias básicas, de manera que si el alumno, debido a una falta de sueño desarrolla problemas en este aspecto, puede repercutir en todas las materias», explica Cladellas.

Los autores concluyen que mantener una higiene de sueño adecuada a esta edad contribuye al desarrollo cognitivo positivo y sugieren el desarrollo de programas de prevención al respecto que empiecen por concienciar a los padres y maestros.

«Hoy en día existe una amplia preocupación porque los niños están muy pegados a la televisión, a las máquinas, a los videojuegos, pero no se le da la misma importancia a que tengan el hábito de irse a la cama siempre a la misma hora», concluye Cladellas.

El mal sueño de los niños

Un nuevo estudio elaborado en la Comunidad Valenciana revela que el 37,4% de los niños de 6 a 8 años, el 25,3% de entre 9 y 11 años y el 31,8% de los de 12 a 15 años se levantan descansados una o ninguna vez a la semana. Los resultados desvelan además que el 4,26% se duerme en clase más de tres veces a la semana y que más de la mitad tienen pesadillas. En definitiva: los niños tienen mala calidad de sueño, algo que puede influir en la obesidad o en el fracaso escolar.

«No hay que olvidar que vamos a dormir toda nuestra vida en función de cómo aprendamos a hacerlo de pequeños». Estas palabras de Gonzalo Pin Arboledas, autor principal de este estudio y médico en la Unidad Valenciana del Sueño del Hospital Quirón de Valencia, reflejan la importancia de los resultados de la investigación. «Por eso es necesario hacer hincapié en la educación sanitaria», añade.

El trabajo, realizado en la Comunidad Valenciana pero extrapolable al resto de España, se centra en la opinión de los propios niños sobre su calidad del sueño y analiza su distribución por edad, sexo y procedencia geográfica. La muestra (1.507 encuestas) se obtuvo proporcionalmente a la población de las tres provincias y en función del lugar de residencia: zona urbana o rural, y costera o de interior.

Los resultados, publicados en la revista Anales de Pediatría, muestran que entre el 76,1% y el 91,2% de los niños considera que tiene algún problema relacionado con el sueño y que el 53,9% de los de 12 a 15 años tienen pesadillas más de una vez por semana. Además, se levantan descansados una o ninguna vez a la semana el 37,4% (de 6 a 8 años), el 25,3% (de 9 a 11 años) y el 31,8% (de 12 a 15 años).

Según apunta Gonzalo Pin, «los profesores afirman que el 4,26% de los escolares se duerme en clase más de tres veces a la semana, lo que prueba que los niños tienen una calidad del sueño disminuida, ellos son conscientes de esto». Las conclusiones, que coinciden con las estadísticas de otros países occidentales, confirman que los niños poseen un déficit crónico de sueño debido a los malos hábitos adquiridos.

«Lo más llamativo es que un 15% de la muestra no tenga un horario regular para irse a dormir los días escolares, es decir, que estos niños tan pequeños deciden ellos mismos cuándo irse a la cama. Vivimos en una sociedad de las 24 horas que transmite a los jóvenes que dormir es poco importante, cuando el sueño tiene mucha responsabilidad frente a la obesidad o el fracaso escolar«, subraya el investigador.

Los autores presentarán estos datos a las administraciones públicas para que tomen las medidas que crean oportunas en relación a la educación sanitaria. «La sociedad ha cambiado y es importante adaptar esos cambios sin olvidar la educación de los más jóvenes. Es necesario incrementar las medidas de educación y transmitir la importancia de las horas de sueño», concluyen.

Si quieres leer más noticias como Rutinas como cena baño dormir para que los niños se acostumbren a la vuelta al cole, te recomendamos que entres en la categoría de Hogar.


AUTOR
gravatar
Javi Navarro es periodista y el creador de CasaCocheCurro.com, un diario con información interesante que publica noticias prácticas para que les saques provecho en tu día a día. Puedes consultar cualquier duda contactando con Javi Navarro en su correo javi@casacochecurro.com. También puedes saber un poco más de su trayectoria profesional como periodista si echas un vistazo a su perfil en LinkedIn.
Logo Red Social

WhatsApp Casacochecurro


MÁS NOTICIAS INTERESANTES

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información aquí

ACEPTAR
Aviso de cookies
Compartir
WhatsApp