12 consejos para que tu casa sea lo más saludable posible

consejos para que tu casa sea lo más saludable posible
NOTICIA de Jessica Pascual
08.04.2021 - 07:01h    Actualizado 08.04.2021 - 09:08h

¿Tienes una casa saludable? Quizá nunca te hayas hecho esta pregunta y, por eso, en este artículo te vamos a explicar qué significa tener una vivienda sana y cómo conseguirlo. Si quieres aprender a convertir tu vivienda en un hogar saludable, sigue leyendo porque a continuación te contamos cómo influye el tipo de casa que tienes en tu bienestar físico y mental. Además, te dejamos unos consejos básicos con los que vas a aprender a hacer de tu casa un entorno saludable y protegido.

Qué entendemos por hogar sano

¿Alguna vez te has preguntado si vives en un sitio saludable? Nos preocupamos por nuestra salud y la de nuestro entorno, pero, ¿y la de nuestro hogar? Antes de adentrarnos en los consejos es necesario explicar qué es lo que entendemos por hogar saludable.

En resumen, tener un hogar saludable implica vivir en un lugar en el que nos sintamos a gusto, que entres en casa y sientas que accedes a tu pequeño remanso de paz, a un sitio que te aporta bienestar y tranquilidad. Aunque pueda parecer que el tipo de vivienda no tiene por qué influir en esto, la realidad es que tiene que mucho que ver. Para que te hagas una idea de cómo influye en nuestra salud, aquí te dejamos algunos factores:

  • Contaminación acústica o ruido
  • Ubicación de la vivienda
  • Calidad del aire
  • Aislamiento térmico
  • Entorno exterior
  • Materiales de la construcción
  • Estado de conservación (humedades o grietas entre otros)
  • Luz natural
  • Accesibilidad

Motivos para tener una casa saludable

Pero, ¿por qué es importante conseguir una vivienda saludable? Según explican los expertos de Unión de Créditos Inmobiliarios (UCI), “la configuración de un hogar puede llegar a influir entre un 5 y un 20% sobre la salud mental de los inquilinos“. Es decir, que si no nos preocupamos por vivir en un sitio sano, las consecuencias directas afectan a nuestra salud.

Con el confinamiento y la obligación de tener que pasar más tiempo en casa muchas personas han detectado carencias de sus hogares que les impiden sentirse realmente a gusto. Y si no estamos cómodos en casa en casa y tenemos que pasar muchas horas metidos en ella, ¿qué es lo que ocurre? Que acabamos frustrándonos y estresándonos, lo que repercute negativamente en nuestro bienestar. Por tanto, las principales razones para poner en práctica los consejos que te detallamos a continuación y convertir tu vivienda en un lugar más sano son que vas a ganar en calidad de vida y a prevenir la aparición de enfermedades tanto a nivel físico como psicológico.

Consejos para conseguir un hogar saludable

Ahora que ya hemos detallado cómo debe ser un hogar saludable, os detallamos unos consejos básicos para conseguir que vuestra vivienda favorezca el bienestar de vuestra salud física y mental.

Temperatura

Una temperatura adecuada es fundamental para sentirse cómodo en el interior del hogar. Desde UCI recomiendan que la temperatura sea de unos 21 grados en invierno y de 26 grados en verano. Para poder mantener estos niveles de temperatura sin tener que dejar encendido todo el día el aire acondicionado o la calefacción es importante que la vivienda cuente con un buen aislamiento térmico.

¿Qué es lo que ocurre si no mantenemos una temperatura agradable en la vivienda? Por un lado, los ambientes con temperaturas muy altas provocan problemas respiratorios y sequedad en la piel. Por el contrario, los ambientes muy fríos la principal afectada es a presión sanguínea y además, se eleva el ritmo cardíaco.

Accesibilidad

Para sentirte a gusto en una vivienda y que sea saludable también debe tener una buen accesibilidad, y no nos referimos sólo para las viviendas en las que viven personas con movilidad reducida, sino para todos los casos. En este puno entran en juego factores como la existencia de unas escaleras seguras y en buen estado si vives en un piso o un ascensor si los inquilinos son muy mayores y no pueden subir ya tantos escalones entre otros.

Humedad

Los niveles de humedad en el interior de una vivienda deben ser de entre un 40 y un 60% para no ser perjudicial para la salud. Los expertos de UCI explican que en los ambientes muy secos, los inquilinos van a experimentar problemas de sequedad en ojos, nariz y garganta y por el contrario, en los ambientes con exceso de humedad se propicia la aparición de enfermedades respiratorias y aparición de alergias.

Además, las humedades en la vivienda son focos de bacterias y si no los cogemos a tiempo, además de deteriorar la infraestructura de la vivienda va a provocarnos graves problemas de salud. Aunque este hecho también irá ligado al buen aislamiento de tu vivienda.

Luz natural

La vitamina D que nos aporta el sol tiene enormes beneficios en nuestra salud y por este motivo, es imprescindible que una casa tenga buena entrada de luz natural.

Entrar a una habitación o una vivienda que permita el paso de luz natural ayuda a sentirte más relajado y cómodo mientras que si dependes de forma constante de luz artificial vas a sentirte como en un zulo y vas a estar más irritado.

Nivel de ruido

Cuando pensamos en calidad de vida, pensamos en paz y tranquilidad, en sentirnos a gusto en un sitio. Y una vivienda rodeada de ruidos de pitidos de coches, fábricas, paso de camiones, bares o jaleo en general va a generarnos un estrés constante que no nos va a dejar disfrutar de la vivienda.

El nivel de ruidos que haya en una casa va a depender de varios factores, como por ejemplo de la ubicación, de si estás en pleno centro de Madrid o en el campo. Pero tranquilo, si tu caso es el primero siempre se puede intentar paliar o reducir esa cantidad de ruido insonorizando la vivienda o cambiando las ventanas por unas mas gruesas que impidan el paso de la contaminación acústica.

Calidad del aire

Para poder tener una buena calidad en el aire de tu vivienda lo más importante es que ventiles. Aunque no siempre, dependerá del ambiente y entorno que rodee a tu vivienda. Aunque ventilar es el remedio más básico que puedes poner en práctica para que tu vivienda sea más saludable, si vives en un sitio con mucha contaminación no es la mejor opción.

El aire contiene ácaros, polvo, polen y otras muchas sustancias por lo que es imprescindible ventilar para que el aire del interior se renueve. Sin embargo, si vives en una zona con altos niveles de contaminación, con mucho coche pasando cerca de tu ventana y con mala calidad en el aire, siempre puedes optar por hacerte con un purificador para depurar el aire de la vivienda.

Además, si tienes mascotas en tu vivienda o sois fumadores, ventila lo máximo posible y utiliza el purificador para mantener la calidad del aire de tu vivienda en buen estado.

Rehabilitación

Si puedes permitírtelo, convierte tu casa en un lugar eficiente energéticamente y rehabilita tu vivienda. Nos referimos tanto a los materiales de construcción de la vivienda como al consumo de los diferentes electrodomésticos y al uso de energías renovables, instalando por ejemplo, placas solares. Aunque una opción si estás pensando en comprar una casa es la de hacerte con una vivienda Passivhaus que apuesta por reducir al máximo el consumo de energía

Calidad del agua

Depende de la zona en la que vivas, será necesario que compres un filtro para depurar el agua que bebas. Es cierto que en diferentes zonas de España el agua tiene la calidad suficiente como para beberla directamente del grifo, pero si no es tu caso, puedes consultar los mejores filtros para depurar el agua de tu vivienda.

Limpieza

Aunque este factor no depende tanto de la vivienda, sino de sus inquilinos, es igual de importante que el resto de factores. Para conseguir que una vivienda sea sana, debe estar limpia para evitar que se acumulen bacterias o aparezcan plagas de insectos. Por ejemplo, hay que tener la costumbre de sacar la basura de forma habitual para evitar que se desprendan olores y se acumulen bacterias y suciedad.

Mobiliario y decoración

Debes decorar la casa de tal forma que te guste cada vez que la mires. Además, siempre que te aburras de esa decoración podrás cambiarla e invertir tiempo en ello, lo que conseguirá que te entretengas haciendo esta tarea y además cuando termines sentirás que tu vida ha dado un pequeño cambio y sentirás cómo avanzas.

Tonos claros

Al igual que es importante que la vivienda tenga mucha luz natural, es mejor optar por tonos claros. Dan más luminosidad, más sensación de amplitud, de espacio y son colores que producen mayor relajación. Un salón pintado de rojo chillón acabará irritándonos más sin darnos cuenta que si tenemos unas paredes en color salmón claro.

El espacio

¿Y si tengo una casa muy pequeña? Sentirnos cómodos en una vivienda también pasa por no tener sensación de agobio y de ahogo cando entras en ella. Ante esta situación, podemos informarnos sobre cómo ganar amplitud en la vivienda cambiando muebles de sitio, pintando de otros colores y haciendo todo lo que esté en nuestra mano para que la vivienda se convierta en un lugar agradable para nosotros.

Lo que debemos tener claro es que nuestra vivienda debe ser un sitio que nos guste y en el que podamos refugiarnos de problemas externos o estrés laboral y por ello, debe ser un sitio que nos aporte tranquilidad y salud.

En definitiva, según las declaraciones de Cátia Alves, directora de Sostenibilidad y RSC de UCI, es importante tener presente “qué factores de nuestro hogar inciden de forma diaria en nuestra salud, porque sólo así podremos entender cómo mejorar los condicionantes habitacionales de nuestra casa”.

Si quieres leer más noticias como 12 consejos para que tu casa sea lo más saludable posible, te recomendamos que entres en la categoría de Hogar.


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