Diez trucos para ahorrar en el consumo de calefacción


Ante la previsible llegada en los próximos días de una importante bajada de las temperaturas, hemos consultado a la Federación de Usuarios Consumidores Independientes (FUCI), que ofrece diez sencillas y útiles medidas de ahorro de energía que pueden ser puestas en marcha por los usuarios sin sobrecoste alguno.

Para el presidente de FUCI, Gustavo Samayoa, lo importante es que «seamos conscientes de que se puede gastar menos energía teniendo la calefacción puesta lo que puede representar un ahorro en las economías familiares de hasta un 30%, así como un beneficio importante para el medio ambiente».

En este sentido, FUCI aboga «por un consumo racional de la energía» y recomienda a los consumidores que «revisen anualmente su calefaccion ya que una caldera sucia consume más«. Hay que tener en cuenta además que la calefacción central colectiva, con medición y regulación individualizadas para cada una de las viviendas es, desde el punto de vista energético y económico, un sistema mucho más eficiente y barato que los sistemas individuales o independientes.

Decálogo de medidas propuestas por FUCI para ahorrar energía:

– La temperatura ideal en casa está entre 18 y 20 grados centígrados durante el día, y en la noche es suficiente una temperatura entre 15 y 17 grados. Por cada grado que aumentemos la temperatura, se incrementa el consumo de energía aproximadamente en un 7%, por lo que se recomienda instalar un termostato en la calefacción para regular la temperatura de la casa.

– Salvo en condiciones extremadamente frías, es recomendable encender la calefacción durante la mañana y apagarla por la noche ya que la casa estará caliente de todo el día, a menos que el clima exterior este en niveles muy bajos.

– Si se ausenta por unas horas, reduzca la posición del termostato a 15ºC. Si tiene habitaciones vacías o que se usen poco, la temperatura se puede bajar hasta los 15º o incluso se puede cerrar la válvula del radiador. Apague completamente la calefacción si va a dejar desocupada la vivienda más de un día.

– El aire contenido en el interior de los radiadores dificulta la transmisión de calor. Es conveniente purgar los radiadores al menos una vez al año, al inicio de la temporada de calefacción. En el momento que deje de salir aire y comience a salir sólo agua, habrá terminado la purga.

No tape los radiadores ni obstruya el paso del calor porque perderá calor y confort en su vivienda y requerirá un mayor esfuerzo por parte del equipo para climatizar el área.

Baje las persianas y cierre las cortinas por la noche. Tanto persianas como cortinas permiten aumentar el ahorro energético en calefacción al originar una cámara intermedia de aire que actuará como aislante.

– Utiliza el sol para ayudar a calentar la casa, dejando que los rayos entren con las ventanas cerradas y las cortinas abiertas. También puede colocarse una alfombra durante el invierno para que retenga más calor.

– Para calentar una habitación bien aislada, o para calentarte directamente durante poco tiempo pero no el espacio a tu alrededor, puede bastar un pequeño radiador eléctrico.

– Procure que las ventanas estén bien cerradas y revise y mejore sus aislamientos para aislar su casa del frío ya que el 30% de las necesidades de calor de nuestra vivienda se deben a pérdidas de calor. No abras las ventanas con la calefacción encendida. Con 10 minutos al día para ventilar la casa es suficiente.

– Es recomendable fregar con agua fría y no abrir y cerrar muchas veces el grifo del agua caliente.

Los edificios Passivhaus gasta un 80% menos en calefacción y refrigeración

«Un edificio que posee la certificación energética Passivhaus reduce en torno al 80% la factura de calefacción y refrigeración respecto a uno convencional, y a la vez presenta un alto confort climático y acústico». Así lo indicó en la Universidad de Navarra Micheel Wassouf, arquitecto de Energiehaus y socio fundador de la plataforma española del estándar Passivhaus, con motivo de un curso que impartió en el Máster en Diseño y Gestión Ambiental de Edificios (MDGAE).

Según explicó, ese protocolo consiste en unas determinadas soluciones constructivas, basadas en la aplicación de conceptos pasivos y combinado con un alto grado de aislamiento, una alta hermeticidad al paso de aire, ventanas aislantes y ventilación controlada que recupera hasta el 90% de la energía de la ventilación.

«A partir de 1990 se edificaron en Alemania los primeros prototipos con el estándar Passivhaus. 20 años después contamos con la experiencia de más de 20.000 construcciones en varios países. Hay grandes ciudades que lo han integrado en la normativa local, como Frankfurt, Heidelberg o Hannover», apuntó.

Wassouf comentó que en España se introdujo Passivhaus en 2008 y hasta la fecha se han certificado tres edificios, una vivienda unifamiliar en valle del Roncal (Navarra), otra en Andalucía y una tercera en el País Vasco. Asimismo, otras dos viviendas están actualmente en proceso de certificación en Junguitu (Álava).

«Las administraciones públicas también comienzan a interesarse por él. En Vitoria se ha convocado un concurso para la rehabilitación de un edificio público con este estándar», añadió.

Contribución a lograr energía casi cero

Con respecto al sobrecoste que supone construir con Passivhaus, el experto indicó que sólo asciende al 5-10% más con respecto a la realización de la obra con otros materiales. «Se recupera en pocos años, a través del ahorro en el consumo de energía. Además, asegura un gran confort climático para los usuarios.», expresó.

Por último, recalcó que Passivhaus proporciona soluciones pasivas que, combinadas con el uso de energías renovables, permiten cumplir la directiva del Parlamento Europeo por la que las nuevas construcciones deberán llegar a un balance energético casi nulo a partir de 2020. «Según la máxima autoridad pública estadounidense en ese campo, Passivhaus es el protocolo más exigente para certificar edificios de energía casi nula», puntualizó.

¿Qué hacer para ahorrar en calefacción?

La factura de la calefacción es una de las más abultadas de cualquier hogar en invierno. Por eso, la confederación  ASGECO dan algunos consejos para hacer un uso eficiente de la calefacción, lo que nos permitirá ahorrar energía y ahorrar dinero.

Cualquier consejo para reducir la factura energética de los hogares es bueno. Eso es lo que parece haber pensado la confederación ASGECO.

Con el inicio del otoño las calefacciones de los hogares comienzan su funcionamiento y por eso esta confederación ha decidido elaborar una serie de recomendaciones para optimizar su funcionamiento y lograr un ahorro de costes, de energía y la reducción de emisiones de Co2 al medioambiente.

Ya que el  40% de las fugas de calor se producen a través de puertas y ventanas es fundamental mejorar el aislamiento del hogar con prácticas como la instalación de cristales dobles, cinta aislante bajo las puertas, silicona para aislar las ventanas, cortinas gruesas, persianas, alfombras y moquetas que ayudarán a conservar mejor el calor interior.

Es importante saber que sólo diez minutos son suficientes para renovar completamente el aire de una habitación, por lo que no es necesario abrir más tiempo la ventana. También ayuda el ajuste del encendido de la calefacción al horario real de ocupación de la vivienda.

Del mismo modo, si se va a estar ausente durante un tiempo, lo más adecuado es dejar el termostato en torno a los 15ºC. De esta forma se evita el despilfarro y que la vivienda se enfríe por completo.

No es necesario estar en manga corta en caso y por eso lo ideal es ajustar el termostato en torno a los 20ºC.

Recuerda que cada ºC de incremento de temperatura el consumo energético aumenta un 7%, al igual que las emisiones de CO2.

La calefacción, a 21 grados

En el interior de los edificios y locales climatizados destinados a usos administrativos, comerciales, culturales, de ocio, y en estaciones de transporte, la temperatura del aire no será superior a 21º C, mientras que en los recintos refrigerados no será inferior a 26º C, con un mantenimiento en ambos casos de una humedad relativa comprendida entre el 30% y el 70%. Esta es la propuesta gubernamental para ahorrar energía, que establece además que los edificios y locales con acceso desde la calle dispondrán de un sistema de cierre de puertas que impidan que éstas permanezcan abiertas permanentemente.

A propuesta de los ministerios de Industria, Turismo y Comercio y de la Vivienda, y con la finalidad de conseguir mayores ahorros energéticos en las grandes superficies y en los edificios públicos con afluencia habitual de un número elevado de personas, el Consejo de Ministros ha aprobado hoy un Real Decreto que modifica determinadas instrucciones técnicas del Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios (RITE), cuyo objetivo principal es regular las condiciones de temperatura en dichos establecimientos.

La aprobación de esta medida estimulará las iniciativas institucionales y empresariales encaminadas al ahorro y a la eficiencia energética y, muy especialmente, incentivará la entrada en los mercados de las empresas de servicios energéticos.

Entre las modificaciones que se introducen destacan las siguientes:

Se limitarán las condiciones de temperatura en el interior de los establecimientos habitables que estén acondicionados situados en los edificios y locales destinados a los siguientes usos:

1. Administrativo 2. Comercial: tiendas, supermercados, grandes almacenes, centros comerciales y similares 3. Pública concurrencia:

* Culturales: teatros, cines, auditorios, centros de congresos, salas de exposiciones y similares
* Establecimientos de espectáculos públicos y actividades recreativas
* Restauración: bares, restaurantes y cafeterías
* Transporte de personas: estaciones y aeropuertos

Se establecen los siguientes valores límite de las temperaturas del aire para dichos edificios y locales:
1. La temperatura del aire en los recintos calefactados no será superior a 21º C, cuando para ello se requiera consumo de energía convencional 2. La temperatura del aire en los recintos refrigerados no será inferior a 26º C, cuando para ello se requiera consumo de energía convencional 3. Las condiciones de temperatura anteriores estarán referidas al mantenimiento de una humedad relativa comprendida entre el 30% y el 70%.

Se establece que los edificios y locales con acceso desde la calle dispondrán de un sistema de cierre de puertas adecuado, con el fin de impedir que éstas permanezcan abiertas permanentemente con el consiguiente despilfarro energético.

Estrategia gubernamental de ahorro energético
El Plan de Activación del Ahorro y la Eficiencia Energética 2008-2011, aprobado por el Consejo de Ministros en su sesión del 1 de agosto de 2008, contiene 31 medidas que buscan un uso más racional de la energía, entre las que se encuentran las siguientes:

– La obligación de limitar las temperaturas en el interior de los recintos de edificios y locales climatizados destinados a usos administrativos, comerciales, culturales, de ocio y en estaciones de transporte, con el fin de reducir su consumo de energía – La exhibición de la gama de temperaturas interiores registradas en los recintos de los edificios y locales que son frecuentados habitualmente por un número importante de personas o tienen una superficie superior a 1.000 m2 – Regular el sistema de apertura de puertas de los edificios y locales climatizados, con el fin de impedir que estén abiertas permanentemente con el consiguiente despilfarro energético por las pérdidas de calefacción y refrigeración al exterior La adopción de las medidas expuestas impone que se realice una modificación de determinados preceptos del Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios (RITE), aprobado por Real Decreto 1027/2007, de 20 de julio, y en concreto de su Instrucción Técnica IT-3 dedicada al mantenimiento y uso de estas instalaciones, lo que se realiza mediante el presente real decreto.

La temperatura ideal para trabajar se sitúa en los 21 grados

Es conocido que unos trabajadores felices y contentos con su empleo son más productivos. Pero existen otros factores, como el lugar de trabajo, del que el 90% de los profesionales de RRHH opina que el espacio para desarrollar la actividad laboral es un factor clave en la productividad del trabajador. Por ejemplo, la temperatura ideal para trabajar debe ser de 21 grados centígrados.

Randstad ha llevado a cabo entre los profesionales de recursos humanos una encuesta online y una serie de entrevistas telefónicas más en profundidad para investigar sobre este tema. Los resultados indican que más del 90% de las personas encuestadas estiman que el lugar de trabajo tiene bastante o mucha influencia sobre la productividad de los empleados. Solamente el 3% considera que no tiene ninguna influencia. Es decir, un trabajador feliz es más productivo.

Por otra parte, el 92% de los profesionales de RRHH piensan que el entorno de trabajo tiene bastante o mucho impacto en el bienestar de los trabajadores en su empresa. Y hasta el 82% piensa similar respecto a la satisfacción en el trabajo. Del 65% al 75% de las personas encuestadas opinan que el medio físico en el que los futuros empleados tendrán que trabajar les influencia a la hora de decidir unirse o no a la empresa. Y más del 90% opinan que el grado de implicación del trabajador depende del lugar de trabajo.

Se puede concluir, por lo tanto, que los profesionales de RRHH perciben diariamente la importancia del lugar de trabajo en el grado de «happiness» (alegría) del trabajador.

Pese a ello la función potencial que los responsables de RRHH podrían jugar en este aspecto  no se tiene suficientemente en cuenta, ya que se ven raramente implicados en la comunicación relativa a los procesos de transformación del entorno físico de trabajo, sin hablar de la transformación misma.

Consejos para conseguir un puesto de trabajo «feliz»:
1)     Elige una temperatura ideal y agradable. El estudio resalta que un lugar de trabajo demasiado caluroso disminuye en gran medida la productividad, tanto física como intelectual. Además, el calor conlleva a errores. La temperatura ideal debe estar en una media de 21 °C.

2)     Disminuye el ruido. El sonido perjudica la capacidad de concentración, sobre todo cuando se trata de ruidos imprevisibles (una conversación en voz alta en otro escritorio, por ejemplo). Sin embargo, resistimos mejor a un ruido constante y previsible (por ejemplo, el zumbido del radiador). La solución: protege tu oficina del ruido molesto con materiales aislantes y enmascara el ruido con una música tranquila o un generador (o un CD) de «ruido blanco» (un tipo de sonido que cubre otros).

3)     Trabaja a plena luz. Leer en la oscuridad cansa los ojos y los músculos que los rodean. El resultado: cansancio y dolores de cabeza. Eso sí, la intensidad luminosa óptima depende en gran parte de la naturaleza de la tarea. La regla general es la siguiente: cuanto más precisa sea la tarea, más luz hace falta. Además, reparte la luz en toda la oficina y evita los reflejos en las pantallas de los ordenadores con persianas.

4)     Llena tu espacio de aire fresco. Tu cuerpo necesita oxígeno para trabajar de modo óptimo. Asegúrate de que nadie fuma en la oficina. Los no fumadores que son obligados a trabajar en un lugar con humo están más cansados e irritables.

5)     El tamaño no importa. Concedemos demasiada importancia al espacio de una oficina. Una ventana y colores claros dan inmediatamente la impresión de que el cuarto es más grande.

Dos de cada tres trabajadores tiene frío o calor en su lugar de trabajo

Mejorar el entorno laboral incrementa la productividad laboral. La tendencia actual en la regulación de los puestos de trabajo pasa por la búsqueda de la seguridad e higiene en el entorno laboral. Si bien este punto ya se logra a través de la normativa actual, todavía hay aspectos relacionados con este campo que están en entredicho. Y es que para algunos trabajadores, llegar al trabajo puede suponer encontrarse con un lugar en el que hace excesivo calor o frío o donde el ruido de la impresora no les permite concentrarse.

En esta línea, los expertos en recursos humanos de todo el mundo dan cada vez más importancia a la distribución del espacio laboral y cómo la buena o mala disposición de éste afecta al nivel de estrés de los empleados y, por extensión, a la productividad.

La empresa de trabajo Randstad ha realizado un estudio a partir de entrevistas y cuestionarios a profesionales de recursos humanos sobre este aspecto. La mayoría de trabajadores reconoce que el entorno laboral les afecta de un modo consciente.

Hasta un 92% de los encuestados opina que el lugar físico de trabajo tiene un gran impacto sobre el bienestar y la productividad.

Es más, un 82% de los directivos entrevistados cree que el entorno laboral influye de manera decisiva en el nivel de satisfacción en el trabajo y cerca del 90% opina que el grado de colaboración entre compañeros depende en parte de la distribución que haya en la oficina.

El estudio de Randstad también desvela que los expertos en recursos humanos raramente son consultados a la hora de diseñar un entorno de trabajo adecuado para los empleados. De hecho, más del 50% de los encuestados cree que su opinión influye poco o nada sobre el ambiente de trabajo de su empresa.

Curiosamente, muchos de los informes sobre entorno laboral publicados recientemente coinciden en señalar que crear un entorno laboral favorable no tiene por qué ser costoso. Cosas tan sencillas como ventilar la oficina todos los días para renovar el aire y expulsar el CO2 o situar las impresoras y fotocopiadoras alejadas de las mesas de trabajo no suponen ningún esfuerzo.

Mayor polémica genera, por ejemplo, la temperatura de la oficina, que además de al rendimiento laboral, puede afectar a la salud del trabajador. Según el estudio de Randstad, el 66% de los encuestados tiene demasiado frío o demasiado calor en la oficina. Es más, un 26% de encuestados reconoce que se encuentra regularmente en una corriente de aire, mientras que el 38% se queja de una falta de aire fresco.

Nuevas tendencias
Los cambios en el mercado inmobiliario, que ha aumentado el precio del metro cuadrado, y la búsqueda de un entorno laboral más participativo también han repercutido en el diseño de las oficinas. Las empresas buscan una nueva concepción del lugar del trabajo, en el que los despachos desaparecen y se apuesta por los espacios diáfanos, que favorecen la comunicación y la colaboración  entre los empleados.

Esta tendencia se une a la del trabajo en equipo y la heterogeneidad de los puestos. El puesto físico ya no marca las jerarquías y los jefes y empleados trabajan codo a codo en un nuevo tipo de organización. Cada vez son más las compañías que desdeñan la imagen que otorga un despacho y prefieren apostar por lugares comunes, que favorecen la creatividad y el trabajo común de su equipo.

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AUTOR
Javi Navarro es periodista y el creador de CasaCocheCurro.com, un diario con información interesante que publica noticias prácticas para que les saques provecho en tu día a día. Puedes consultar cualquier duda contactando con Javi Navarro en su correo javi@casacochecurro.com. También puedes saber un poco más de su trayectoria profesional como periodista si echas un vistazo a su perfil en LinkedIn.
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