Trucos para ahorrar en el recibo de la luz

Trucos para ahorrar en el recibo de la luz
NOTICIA de Javi Navarro
17.03.2021 - 11:50h    Actualizado 02.09.2021 - 08:53h

Utilizar más el microondas que el horno, regular el termostato, enchufar los aparatos electrónicos a una regleta y apagar cuando no se utilicen, son sólo pequeños gestos que pueden ayudarnos a aliviar la factura de los suministros energéticos del hogar, por no hablar de los precios mucho más económicos de usar los horarios valle de la luz. De hecho, los expertos afirman que de llevarse a cabo todas estas medidas ahorrativas, estaríamos hablando de un descuento del 50%.

Ahorrar electricidad

Sube la luz, el gas,…pero no suben los sueldos, y esto si los hay. La economía doméstica sufre uno de sus peores momentos porque sólo el gasto medio en energía de un hogar alcanza los 1.000 euros al año, según datos del Instituto para la Diversificación y el Ahorro de Energía (IDAE). De este gasto, el mayor coste procede del consumo de electricidad.

Por eso es importante poner en práctica una serie de medidas de eficiencia energética en el hogar. Ipsom, consultora energética especializada en el ahorro de costes, detalla unas sencillas prácticas que pueden llevarse a cabo en el hogar con el fin de reducir el gasto en energía. Con la aplicación de estas medidas, según datos de Ipsom, es posible ahorrar hasta un 50% en el consumo.

Sistemas de calor y frío

Todos sabemos que los sistemas de climatización de una casa (calefacción, aire acondicionado) son los mayores consumidores de energía. De hecho, el calor y el frío representan hasta el 50% de la factura eléctrica. Por este motivo, deben ser un claro objetivo del ahorro energético.

En este ámbito, los ahorros son posibles a través de las siguientes medidas: programar la temperatura según las necesidades reales del consumidor, revisar los sistemas de climatización con frecuencia, es de especial importancia atender a los filtros. Un filtro sucio obliga al sistema a trabajar más.

Por otro lado, conviene detectar posibles fugas en las canalizaciones de aire caliente o frío que reducen la eficiencia energética. Y, por último, es conveniente cubrir la parte exterior del aparato de aire condicionado para evitar pérdidas de calor. Asimismo, mejorar la eficiencia energética de los aparatos de aire condicionado a través de la regulación, puede suponer un ahorro de un 20%. Por otro lado, si éstos se sustituyen por otros más eficientes el ahorro alcanza la cifra de un 30%.

Agua caliente

Después de los sistemas de climatización, el calentamiento de agua es la segunda parte más importante del consumo energético en el hogar. Las claves para reducirlo son: por un lado, programar el termostato del calentador de forma que caliente el agua hasta 50ºC. Se trata de una temperatura más que suficiente para todos los usos. Si utilizamos temperaturas más altas, sólo conseguiremos incrementar las pérdidas de calor y el consumo. Por otro lado, allí donde sea posible, conviene recubrir las tuberías de agua caliente con material aislante para minimizar las pérdidas de calor al entorno.

Electrodomésticos

Una de las máximas para el ahorro es disponer de electrodomésticos que sean eficientes energéticamente, especialmente aquellos que se utilicen de forma frecuente. La nevera debe colocarse lejos de fuentes de calor y debe contar con circulación del aire por detrás. A la hora de hacer la colada, mejor con agua fría y carga completa. En muchos casos, la suciedad de la ropa no necesita el agua caliente para su eliminación. Si se lava con agua caliente, el 90% del consumo energético de la lavadora se usa solamente para calentar el agua.

Iluminación

Si aún se tienen bombillas incandescentes instaladas en el hogar conviene sustituirlas por lámparas fluorescentes compactas (bombillas de alta eficiencia energética) por lo menos en los puntos de luz que más se utilicen.

En este punto la reducción de los costes es muy significativa. Gracias a la nueva tecnología existente en sistemas de iluminación, el ahorro puede ser de hasta un 30%. Así, por ejemplo, sólo en la sustitución de los fluorescentes por la tecnología LED, aunque supone una inversión, tiene como resultado una disminución de hasta un 80% en el coste energético. Por otro lado, la instalación de sensores que apaguen las luces de aquellas estancias que no estén siendo utilizadas, también supone una importante disminución del coste con una inversión mínima.

Las luces que no se utilicen deben estar siempre apagadas
Y, por supuesto, no malgastar en luz artificial, por lo que no mantengamos luces encendidas si no nos hacen falta. A veces salimos de una habitación y dejamos la luz encendida ya que volveremos en breve, pero no cuesta nada pulsar el interruptor y a la larga ahorrar una energía considerable. Además, siempre hay que utilizar bombillas tipo LED, que consumen hasta un 80% menos que las normales.

Aislamiento térmico

Dos tercios de calor generado en un edificio se pierden a través de las paredes y techos (el tercio restante se va por las puertas, ventanas y sistemas de ventilación). Por tanto, es obvio que una mejora en el aislamiento del edificio puede conllevar una reducción drástica de las pérdidas de calor (o bien de las entradas indeseadas de calor, en los meses de verano) y de los costes de climatización.

Por este motivo, es muy necesario llevar a cabo un mantenimiento regular del edificio, atendiendo y reparando posibles, paredes degradadas, cristales rotos o ventanas que no cierran de forma correcta. Por otro lado es conveniente una mejora del aislamiento. Ésta puede realizarse aprovechando obras o reformas, mediante la instalación de materiales adecuados o rellenando los espacios interiores del techo y paredes con materiales aislantes.

Aparatos electrónicos

La mayoría de aparatos electrónicos consumen energía de forma permanente, incluso cuando están apagados. Para evitar estos consumos innecesarios es muy útil conectar los electrodomésticos de uso intermitente (por ejemplo el televisor, DVD, videoconsola por un lado y el ordenador, impresora, monitor, etc. por otro) a una regleta con interruptor y apagar el interruptor cuando no se están usando.

Los cargadores y adaptadores (del ordenador portátil o el teléfono móvil, por ejemplo) consumen energía siempre que están enchufados, incluso si no están conectados a ningún dispositivo. Por lo tanto, desenchufar los electrodomésticos cuando no se usan contribuye a ahorrarnos unos euros al final de mes.

A excepción de frigoríficos y congeladores, el resto de los electrodomésticos los podemos desconectar y es que dejarlos en stand-by es, a la larga, un gran derroche de energía.

Sobre estos últimos, recordad que hay que hacer un consumo responsable con los frigoríficos y los congeladores. Si bien su uso es continuado y hay que tenerlos conectados 24 horas al día los 365 días del año, hay una manera de ahorrar energía y es tan simple como abrirlos el menor tiempo posible para que no suba la temperatura interior.

Siempre hay que hacer un buen mantenimiento de los electrodomésticos, puesto que no solo alargaremos la vida útil de los aparatos, sino que también conseguiremos que sean mucho más eficientes. Por ejemplo, mantener limpios los filtros del aire acondicionado o de la campana extractora ayudan a optimizar su uso y consumo energético.

Comprar los electrodomésticos no solo por el precio

A la hora de comprar un electrodoméstico no solo es importante mirar el precio, si no también su clasificación energética, la A+++ es la mejor, y aunque este tipo de electrodomésticos pueden ser algo más caros a la larga ahorraremos en electricidad, al ser más eficaces. Otra manera de ahorrar con los lavavajillas es decantarnos un por uno que tenga modo Eco puesto que utiliza menos agua y, por lo tanto, gastaremos menos electricidad en calentar esa agua.

Tener contratada la potencia adecuada a nuestras necesidades

La potencia contratada supone un coste fijo en la factura, simplemente hay que pagar por tener “luz”, no importa si la utilizas o no, si no pones ningún electrodoméstico o si no estás la mayoría del día en casa, este es un coste fijo que habrá que pagar cada mes. Por eso te recomendamos bajar la potencia contratada para ahorrar.

Es recomendable tener a mano las instrucciones para calcular cuánto gastan nuestros electrodomésticos y cuántos podríamos tener encendidos a la vez y a esto añadirle lo que consumen los pequeños electrodomésticos y la luz y así no pagar de más por una potencia que no se necesita. Las potencias más comunes en los hogares españoles son 3,45 kW y 4,6 kW.

Aprovechar las horas más baratas de la energía

Siempre y cuando se disponga de discriminación horaria en la factura energética (se puede contratar hablando con la compañía), se podrá planificar las tareas para utilizar los electrodomésticos en las horas en las que la energía es más barata. Además, la mayoría de los nuevos electrodomésticos son programables por lo que se empezarán a funcionar cuando más nos convenga.

Esta planificación puede suponer un gran esfuerzo previo, pero es interesante especialmente con electrodomésticos de gran consumo como son lavadoras, secadoras o lavavajillas. Es un esfuerzo que merece la pena si tenemos en cuenta que una persona que consuma un 50% de la luz en horas valle puede llegar a ahorrarse 70 euros al año, según datos de la OCU.

Cocinar con tapas puestas en ollas y sartenes

Y si en frigos y congeladores buscamos que no se escape el frío, a la hora de cocinar deberíamos intentar mantener el calor, una buena manera es cocinar con tapas en ollas y sartenes para que el calor no se pierda y lo aprovechemos al máximo, así cocinaremos mucho más rápido y de forma más eficiente.

Acabar de cocinar con el calor residual
El calor residual es aquel que desprenden hornos y vitrocerámicas cuando ya los hemos desconectado y con ellos se puede seguir cocinando, así que no desaprovechemos esta energía y desconectemos los aparatos un momento antes para acabar de cocinar con este tipo de calor.

Estos son dos ejemplos que puedes poner en práctica para ahorrar en la factura de la luz. Es muy importante tener en cuenta estos pequeños gestos porque pueden ayudarnos a reducir el coste de la factura. Si tras el cambio en la tarificación de los precios de la luz los consumidores no cambian sus rutinas de consumo en casa, la factura de electricidad puede aumentar en un 10%, es decir, entre 50 y 58 euros más al año, tal y como indica la Unidad de Créditos Inmobiliarios (UCI).

Cómo pagar menos (reducir el consumo de energía)

El 26% del consumo energético en España se realiza dentro del hogar y, por eso, te ofrecemos una serie de consejos útiles para un menor consumo de energía, ahorrar en tus facturas y convertir tu hogar en un lugar eco-friendly con motivo del Día Mundial del Medio Ambiente que se celebra el próximo 5 de junio. Para empezar, es esencial que controles el consumo de electricidad, iluminación y calefacción, así como realizar un consumo responsable del agua y fomentar el reciclaje.

Según un estudio realizado por el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía, el gasto energético asociado a las actividades de las familias españolas en sus hogares representa cerca del 26% del consumo energético del país. Según el citado informe, el gasto total en energía utilizada en calefacción representa un 32%, un 26% se destina a agua caliente y un 34% se utiliza para iluminación y aparatos eléctricos.

Para destacar los puntos fuertes de gestionar adecuadamente los recursos y reducir el gasto familiar, hemos consultado a los expertos de la empresa HomeServe, especializada en la comercialización de contratos de cuidado del hogar, que nos han ofrecido diversos consejos para conseguir un hogar más eficiente y seguro:

• Aprovecha la potencia de la nevera. Las neveras trabajan de forma más eficiente cuando están al 75% de su capacidad. Por eso, con la llegada del buen tiempo, si la tienes bajo mínimos, completa la capacidad óptima con botellas de agua. Esto ayudará a mejorar su funcionamiento y no consumirás tanta energía.

• Lava la ropa en frío. ¿Sabías que si lavas la ropa a 30°C utilizas aproximadamente un 40% menos de electricidad que si la lavas a 40°C? Las lavadoras actuales funcionan correctamente independientemente de la temperatura del agua. Es uno de los electrodomésticos que más energía consumen, por ello, lo ideal es usar su capacidad total ya que consumirá menos agua y energía que con cargas medias.

Consejos para reducir el consumo de energía y ahorrar en las facturas

Medidas para ahorrar en verano hasta un 20% en la factura de la luz

Establecer la temperatura del aire acondicionado entre 24 y 26 grados centígrados, instalar toldos o persianas en las ventanas, usar doble acristalamiento en los cerramientos de los edificios y viviendas o adquirir electrodomésticos de clase A o superior pueden reducir la factura de la luz en más de un 20%. Se trata de alguno de los consejos que el Instituto Tecnológico de la Energía (ITE) propone para reducir tanto la factura de la luz como para reducir el consumo de energía durante los meses estivales.

Las propuestas del ITE apuntan también hacia consejos sencillos de realizar y que pueden suponer ahorros importantes a lo largo del año. Acciones como desconectar el aire acondicionado cuando no estemos en una habitación, apagar las luces, aprovechar al máximo la luz natural o sustituir las bombillas por unas de bajo consumo. En este caso, aunque el desembolso inicial es mayor, ya que las bombillas de bajo coste son más caras, su larga vida útil, permite amortizar el precio. Asimismo contribuyen a que la factura de cada mes se reduzca notablemente.

Otro consejo sencillo de seguir es el de desconectar de la red los electrodomésticos que no se utilicen como la tele, ordenador o aparatos de música y radio.

Para Alfredo Quijano, director del Instituto Tecnológico de la Energía, (ITE), “el ahorro energético es algo que nos compete a todos, a cada uno en su medida. En nuestras casas, acciones muy sencillas pueden ayudar a reducir el consumo energético y esto redunda en beneficios de todos. En el nuestro, por el ahorro en la factura de la luz, y en el del planeta porque emitimos mucho menos CO2 y respetamos el medio ambiente. Algunas de estas medidas -continúa el director del ITE- se pueden aplicar a las empresas e instalaciones públicas como edificios, hoteles, centros públicos, etc,…”.

La rehabilitación energética ahorra a cada hogar casi 700 euros al año en la factura de la electricidad

WWF recuerda que los edificios españoles son los responsables del 26% del consumo energético del país y generan un tercio de las emisiones de CO2. Con el objetivo de reducir estas cifras, la organización apuesta por minimizar el consumo energético en los edificios a través de la rehabilitación energética, de la transformación del mercado de equipamiento eléctrico y electrónico, y de un cambio de hábitos de los ciudadanos. En pleno mes de noviembre, WWF subraya la importancia de combatir las bajas temperaturas con medidas alternativas que calienten los hogares, además de ayudar al medio ambiente y al bolsillo de los consumidores.

A continuación más consejos, como bajar las persianas durante la noche para evitar la pérdida de calor; poner la calefacción entre los 19 y los 23 grados y bajarlo a 15 cuando la casa está vacía. También es importante mantener las calderas en buen estado, ya que un mantenimiento óptimo implica un ahorro de hasta un 15% de energía. Asimismo, es recomendable utilizar el programa de secado de las lavadoras para evitar la humedad en el interior de la casa o colgar la ropa directamente fuera, si es posible.

Sobre la calefacción, hay que recordar que hay que mantener la vivienda a una temperatura adecuada, la cual está en torno a los 21 grados. En invierno es aconsejable mantener la calefacción algo por debajo de esta cifra. Hay que pensar que cada grado de diferencia supone un grandísimo gasto.

Reformas energéticas
Además de estos sencillos cambios de comportamiento de los ciudadanos, WWF aconseja realizar algunas reformas energéticas en los hogares. Una de estas mejoras puede ser la instalación de ventanas de alta eficiencia energética que impidan que el calor se escape. Lo ideal es que sean de madera, por ser un material natural con propiedades térmicas óptimas y completamente reciclable. A ser posible WWF aconseja que estén certificadas por el sello FSC (Forest Stewardship Council). Con ello, se asegura el origen responsable de la madera, garantizando que los productos forestales provienen de bosques bien gestionados.

Georgios Tragopoulos, Técnico de Eficiencia energética de WWF España, subraya: “Existe un potencial muy importante para mejorar la eficiencia energética de nuestros edificios, la calidad de vida de sus usuarios y minimizar el impacto ambiental. Este gran cambio se puede lograr a través de la rehabilitación energética, la integración de energías renovables y la incorporación de sistemas automatizados de control del consumo energético. Aplicando estas medidas, acompañadas por una gestión responsable por parte del usuario, un hogar español medio podría ahorrar hasta 684€ anuales en la factura energética”.

Si quieres leer más noticias como Trucos para ahorrar en el recibo de la luz, te recomendamos que entres en la categoría de Hogar y Consumidores.


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