La Ley de Bienestar Animal ya prohíbe tener perros y gatos viviendo en terrazas o balcones: multas de hasta 200.000 euros
Dejar al perro dormir habitualmente en la terraza o tener al gato viviendo en el balcón ya no depende solo de las ordenanzas municipales. Desde la entrada en vigor de la Ley de Bienestar Animal, mantener mascotas de forma permanente en terrazas, balcones, azoteas o patios puede acarrear importantes sanciones económicas en toda España. La nueva normativa endurece las obligaciones de los propietarios y busca evitar situaciones de aislamiento, estrés, golpes de calor o exposición continuada al frío y la lluvia. Además, las multas pueden alcanzar los 200.000 euros en los casos más graves.
La nueva Ley de Bienestar Animal cambia las normas para perros y gatos en terrazas
Hasta hace poco, muchas de las restricciones sobre animales en terrazas dependían exclusivamente de las ordenanzas municipales de cada ayuntamiento. Sin embargo, la Ley 7/2023, de protección de los derechos y el bienestar de los animales, ha introducido una regulación estatal mucho más estricta. La norma establece que los animales de compañía dejan de ser considerados simples bienes materiales y pasan a reconocerse legalmente como “seres sintientes”. En la práctica, esto implica nuevas obligaciones para sus propietarios y un endurecimiento de las sanciones frente a situaciones consideradas perjudiciales para perros y gatos.
El artículo 27 de la ley prohíbe expresamente mantener animales “de forma permanente en terrazas, balcones, azoteas, traseras, sótanos, patios y similares o vehículos”. Esto no significa que un perro o un gato no puedan salir puntualmente a la terraza o al balcón. Lo que la normativa prohíbe es convertir esos espacios en su lugar habitual de residencia o mantenerlos allí durante largos periodos sin supervisión.
¿Los perros pueden dormir en la terraza de un piso?
Depende de la situación concreta y del tiempo que permanezcan allí. La nueva ley no prohíbe que un perro salga un rato a la terraza o incluso permanezca allí de manera puntual mientras hace fresco. El problema aparece cuando el animal vive habitualmente en ese espacio, pasa las noches de forma continuada o permanece aislado durante horas sin acceso al interior de la vivienda.
Además de la normativa estatal, algunas ciudades mantienen ordenanzas municipales todavía más específicas. Por ejemplo, Madrid o Sevilla ya prohibían desde hace años la permanencia continuada de animales en terrazas o patios. La Ordenanza Reguladora de la Tenencia y Protección de los Animales señala que los animales deben pasar la noche en el interior de la vivienda. Otras localidades también incluían restricciones similares, especialmente durante franjas horarias nocturnas, normalmente entre las 22:00 y las 08:00 horas.
Por qué la ley prohíbe que los animales vivan en balcones o terrazas
La prohibición responde principalmente a motivos de bienestar animal y seguridad física. Veterinarios y expertos en comportamiento animal llevan años advirtiendo de los riesgos que supone mantener perros o gatos aislados en terrazas, patios o balcones durante largos periodos. En muchos casos aparecen problemas como:
- Estrés y ansiedad.
- Conductas agresivas o compulsivas.
- Miedo o apatía.
- Falta de socialización.
- Problemas físicos derivados del calor o el frío.
Uno de los mayores riesgos aparece durante el verano. Las terrazas y balcones pueden alcanzar temperaturas extremas capaces de provocar golpes de calor en pocos minutos, especialmente en razas braquicéfalas o animales mayores.
En invierno ocurre justo lo contrario: la exposición continuada al frío, la lluvia o la humedad puede causar hipotermia y otros problemas de salud.
El riesgo de las caídas en gatos: el síndrome del gato paracaidista
En el caso de los gatos, la ley también pone el foco en los accidentes por caídas desde ventanas o balcones. Este tipo de lesiones se conoce como “síndrome del gato paracaidista” y representa una de las urgencias veterinarias más frecuentes durante los meses de calor, cuando las ventanas y terrazas permanecen más tiempo abiertas. Muchos propietarios creen que los gatos siempre caen de pie o que tienen suficiente equilibrio para evitar accidentes, pero las clínicas veterinarias llevan años alertando de fracturas, traumatismos y lesiones graves provocadas por estas caídas.
Multas por dejar al perro o al gato viviendo en la terraza
Las sanciones pueden variar dependiendo de la gravedad de la situación y del daño causado al animal. Con la nueva Ley de Bienestar Animal, mantener a una mascota en condiciones que le provoquen sufrimiento, estrés o riesgos para su salud puede considerarse una infracción grave. En estos casos, las multas oscilan entre:
- 10.001 y 50.000 euros para las infracciones graves.
- Hasta 200.000 euros para las infracciones muy graves.
Las sanciones más elevadas suelen aplicarse cuando la situación pone en peligro la vida del animal o provoca lesiones graves o la muerte. Además, en los casos más extremos, la situación puede derivar incluso en responsabilidades penales por maltrato animal.
La mascota puede ser retirada y el dueño quedar inhabilitado
Más allá de las multas económicas, las autoridades también pueden adoptar medidas adicionales. Entre ellas:
- la retirada temporal o definitiva del animal,
- la prohibición de tener mascotas durante un periodo de entre uno y cinco años,
- o la obligación de asumir tratamientos veterinarios y costes derivados del mal estado del animal.
Cómo saber si tu ayuntamiento tiene normas más estrictas
Aunque la Ley de Bienestar Animal ya establece una prohibición general sobre mantener animales viviendo permanentemente en terrazas o balcones, muchos ayuntamientos siguen teniendo ordenanzas propias con normas todavía más concretas. Por eso, además de la normativa estatal, conviene revisar qué establece el consistorio de cada municipio. La única forma de comprobarlo es consultar las ordenanzas municipales del Ayuntamiento, ya sea:
- en la página web oficial del consistorio,
- en la sede electrónica municipal,
- o presencialmente en las oficinas de atención ciudadana.
En algunas ciudades incluso se regulan aspectos específicos como:
- los horarios nocturnos,
- el tiempo máximo que puede permanecer el animal fuera,
- o las condiciones de terrazas y jardines en viviendas unifamiliares.
¿Se puede denunciar a un vecino que deja al perro siempre en la terraza?
Sí. Si un animal permanece continuamente en una terraza, balcón o patio en condiciones que puedan afectar a su bienestar, cualquier vecino puede ponerlo en conocimiento del Ayuntamiento, de la Policía Local o de los servicios de protección animal. Especialmente si existen:
- signos de abandono,
- falta de higiene,
- temperaturas extremas,
- ladridos constantes derivados de ansiedad,
- o ausencia continuada de supervisión.
En muchos casos, las inspecciones municipales comienzan precisamente por avisos vecinales.
Qué recomienda la nueva normativa para el bienestar de perros y gatos
La ley busca fomentar una convivencia más responsable con los animales de compañía. En la práctica, esto significa que:
- los perros y gatos deben convivir dentro del entorno familiar,
- tener acceso adecuado a agua, comida y refugio,
- evitar el aislamiento prolongado,
- y no permanecer expuestos de forma continuada al calor, frío o lluvia.
Además, los expertos recomiendan que terrazas y balcones se utilicen únicamente como espacios complementarios y siempre bajo supervisión, especialmente en el caso de los gatos.
