El CEO del futuro ya no se medirá solo en resultados: habilidades y cualidades del buen jefe
¿Cuáles son las cualidades que definirán los CEOs en 2026? Y es que el liderazgo empresarial se encuentra en una fase de transformación significativa. Actualmente, las empresas no buscan únicamente a CEOs con un amplio conocimiento del sector o con un enfoque en maximizar resultados a corto plazo. En el entorno actual, es esencial que los líderes puedan convivir con la incertidumbre, gestionar organizaciones en constante cambio y equilibrar la tecnología, las personas y la estrategia en contextos cada vez más complejos.
Este cambio en la demanda de liderazgo está respaldado por datos. Según el ‘Future of Jobs Report 2025’ del World Economic Forum, casi el 39 % de las habilidades esenciales cambiarán antes de 2030, lo que obliga a las empresas a redefinir sus estructuras y el tipo de liderazgo que necesitan. Asimismo, la 28ª Encuesta Global de CEO de PwC revela que cerca del 60 % de los principales ejecutivos confían en una mejora del crecimiento económico, siempre que sus organizaciones sean capaces de transformarse de manera sostenida.
Desde Catenon, multinacional especializada en la búsqueda de alta dirección, se reconoce que el mercado ya no demanda liderazgo tradicional, sino uno caracterizado por la complejidad.
Un liderazgo construido para la complejidad
A través del análisis de procesos en consejos de administración y comités de dirección en diversos sectores, Catenon ha identificado diez cualidades clave que describen al CEO que será relevante en 2026. Estas cualidades no son meras teorías ni características idealizadas, sino rasgos que surgen con frecuencia en el proceso de selección de líderes para los próximos años:
- Capacidad de pensar a largo plazo. Es fundamental que los CEOs sean capaces de tomar decisiones estratégicas en contextos de incertidumbre, sin quedar paralizados.
- Asunción de la transformación como un proceso continuo. Las empresas han avanzado hacia modelos de adaptación permanente, lo que exige a los CEOs mantener el impulso durante largos ciclos.
- Implicación en el talento. La escasez de profesionales con las habilidades adecuadas convierte al CEO en un aliado clave en la evolución de equipos y en la alineación de personas, cultura y negocio.
- Comprensión real de la tecnología. Los líderes deben tener una visión clara sobre el impacto de la inteligencia artificial y la digitalización en procesos y modelos de trabajo, no solo dominar la herramienta.
- Liderazgo humano. Comunicar con claridad y generar confianza son competencias esenciales en contextos de cambio.
- Resiliencia organizativa. Los CEOs deben construir empresas que se adapten a entornos volátiles sin perder cohesión ni foco estratégico.
- Sostenibilidad. Integrar criterios ambientales y sociales en decisiones estratégicas es vital para la competitividad del negocio a largo plazo.
- Gestión del cambio cultural. Es esencial liderar procesos que generen incertidumbre dentro de las organizaciones de forma coherente y alineada con la estrategia.
- Equilibrio entre ambición y prudencia. Los líderes deben avanzar hacia el crecimiento, manteniendo control y rigor en la toma de decisiones.
- Mentalidad global con ejecución local. Es fundamental que los CEOs se adapten a realidades concretas y lideren de cerca el negocio y el talento.
“En los procesos de búsqueda vemos que el cambio no está tanto en los títulos como en las expectativas. El CEO de 2026 ya no es un perfil exclusivamente financiero u operativo, sino un líder capaz de gestionar complejidad, personas y transformación de forma simultánea,” explican desde Catenon. “Los consejos de administración demandan cada vez más CEOs con criterio, visión y capacidad de escucha. El liderazgo basado únicamente en la autoridad o en el control pierde peso frente a perfiles capaces de generar consenso y movilizar a la organización en contextos de incertidumbre prolongada”.
