Lo que cuesta poner un cargador para el coche eléctrico en el garaje y los 600 euros que puedes recuperar en el IRPF

Lo que cuesta poner un cargador para el coche eléctrico en el garaje y los 600 euros que puedes recuperar en el IRPF

Instalar un punto de recarga para el coche eléctrico en un garaje comunitario puede costar desde alrededor de 1.000 euros en instalaciones sencillas hasta superar ampliamente los 2.000 euros cuando la plaza está lejos de los contadores, hay que realizar muchos metros de cableado o son necesarias obras adicionales. No existe, por tanto, un precio único que sirva para todos los garajes.

Además, en 2026 hay un factor que conviene incluir al hacer números: los propietarios que cumplan los requisitos pueden deducirse en el IRPF el 15 % de lo pagado por instalar un sistema de recarga, con una base máxima anual de 4.000 euros. Esto supone una deducción máxima de 600 euros.

Por tanto, antes de comparar presupuestos no hay que mirar solamente cuánto cuesta el wallbox. La distancia hasta el contador, el cableado, las protecciones, la potencia elegida y la infraestructura que ya tenga el edificio pueden terminar siendo incluso más importantes que el precio del propio cargador.

Cuánto cuesta instalar un cargador en un garaje comunitario

Como referencia, una instalación sencilla puede situarse alrededor de los 1.000 euros, mientras que instalaciones más complejas pueden superar los 2.000 euros.

Hay ofertas comerciales que incluyen el wallbox y una instalación básica, pero el precio final puede aumentar cuando se superan los metros de cable incluidos, hay que atravesar varias plantas o resulta necesario instalar nuevas canalizaciones.

Por eso resulta poco útil establecer un precio medio cerrado.

Dos vecinos del mismo edificio podrían incluso recibir presupuestos diferentes si una plaza se encuentra cerca de los contadores y la otra está mucho más alejada.

Qué incluye el precio de instalar un punto de recarga

Al pedir presupuesto conviene comprobar qué conceptos están incluidos.

Entre los principales se encuentran:

  • El wallbox o equipo de recarga.
  • Cableado eléctrico.
  • Canalizaciones.
  • Protecciones eléctricas.
  • Mano de obra.
  • Desplazamiento del instalador.
  • Documentación y legalización de la instalación cuando corresponda.
  • Obras adicionales necesarias para realizar el recorrido.

También puede incluirse un sistema de gestión dinámica de potencia que adapte la carga del vehículo al consumo de la vivienda.

La distancia hasta el contador puede cambiar completamente el presupuesto

Uno de los factores que más influye es el recorrido que debe hacer la instalación.

No cuesta lo mismo tener la plaza prácticamente debajo de la centralización de contadores que encontrarse dos plantas más abajo y en el extremo contrario del garaje.

Cuantos más metros haya que recorrer, mayor será el gasto en cable, canalización y mano de obra.

Además, pueden aparecer dificultades adicionales:

  • Atravesar paredes.
  • Salvar diferentes plantas.
  • Instalar bandejas o tubos.
  • Realizar perforaciones.
  • Sortear otras instalaciones del edificio.

Por eso, la pregunta que conviene hacer al comparar presupuestos no es solamente cuánto cuesta el wallbox, sino cuántos metros de instalación están incluidos en el precio.

¿Es obligatorio conectar el cargador al contador de mi casa?

No.

La ITC-BT-52 contempla distintos esquemas eléctricos para los aparcamientos colectivos.

Entre ellos existe la posibilidad de utilizar un contador común para la vivienda y el punto de recarga, instalar un contador específico para la estación o utilizar determinados sistemas colectivos.

La solución adecuada depende de cómo esté configurado el edificio.

Antes de hacer números, en esta guía explicamos qué permiso necesitas para instalar un punto de recarga en un garaje comunitario y qué debes comunicar a los vecinos.

Un edificio nuevo puede abaratar mucho la instalación

La antigüedad y preparación del garaje también influyen.

Los edificios nuevos sujetos a la normativa de infraestructura para vehículos eléctricos deben disponer de determinadas canalizaciones y elementos de preinstalación.

La ITC-BT-52 contempla sistemas de conducción de cables desde la centralización de contadores por las vías principales del aparcamiento para facilitar que posteriormente puedan instalarse cargadores en las plazas.

Si parte de este recorrido ya existe, el propietario puede ahorrarse una parte importante de la obra.

En un edificio antiguo sin ninguna preinstalación puede ser necesario crear todo el recorrido desde cero.

¿Cuánto cuesta el wallbox?

El precio del aparato es otra de las variables.

Hay cargadores domésticos relativamente sencillos y otros equipos con:

  • Mayor potencia.
  • Conectividad WiFi o móvil.
  • Aplicaciones para programar las recargas.
  • Control de consumos.
  • Gestión dinámica de potencia.
  • Identificación de usuarios.
  • Integración con instalaciones fotovoltaicas.

No siempre merece la pena comprar el cargador con más potencia o más funciones.

La elección debería hacerse teniendo en cuenta el coche, los kilómetros recorridos diariamente, las horas disponibles para cargarlo y las características de la instalación eléctrica.

¿Tengo que aumentar la potencia contratada?

Otro posible coste es aumentar la potencia eléctrica contratada.

Pero no hay que dar por hecho que sea necesario.

Si el vehículo permanece aparcado durante toda la noche, una potencia de recarga moderada puede ser suficiente para recuperar diariamente la energía consumida.

Además, un sistema de gestión dinámica puede reducir temporalmente la potencia destinada al vehículo cuando la vivienda está consumiendo mucha electricidad y aumentarla cuando queda potencia disponible.

Esto puede evitar contratar más potencia exclusivamente para cargar el coche.

Cuánto cuesta cargar después el coche eléctrico

El presupuesto inicial es solamente una parte del cálculo. Después habrá que pagar la electricidad consumida durante toda la vida útil del vehículo.

El coste dependerá fundamentalmente de:

  • El consumo del coche en kWh por cada 100 kilómetros.
  • Los kilómetros recorridos.
  • El precio del kWh.
  • La hora a la que se realicen las recargas.

Programar las cargas durante las horas más económicas de la tarifa puede reducir considerablemente el coste frente a cargar siempre en las horas más caras.

En esta guía puedes consultar con ejemplos cuánto cuesta recargar un coche eléctrico.

La deducción del IRPF permite recuperar hasta 600 euros en 2026

Este es uno de los cambios más importantes para quien esté pensando en realizar ahora la instalación.

En 2026 continúa vigente una deducción estatal del 15 % de las cantidades satisfechas por instalar sistemas de recarga de baterías para vehículos eléctricos en un inmueble propiedad del contribuyente, siempre que no estén afectos a una actividad económica y se cumplan los restantes requisitos.

La base máxima anual es de 4.000 euros.

Por tanto:

  • Instalación de 1.000 euros → deducción de hasta 150 euros.
  • Instalación de 1.500 euros → deducción de hasta 225 euros.
  • Instalación de 2.000 euros → deducción de hasta 300 euros.
  • Instalación de 3.000 euros → deducción de hasta 450 euros.
  • Instalación de 4.000 euros → deducción máxima de 600 euros.

Una instalación de 2.000 euros podría suponer una deducción de 300 euros en el IRPF y dejar un coste efectivo de 1.700 euros, siempre que se cumplan todos los requisitos para aplicarla.

Ojo con cómo pagas la instalación si quieres aplicar la deducción

Hay un detalle especialmente importante.

La normativa establece que las cantidades deben pagarse mediante:

  • Tarjeta de crédito o débito.
  • Transferencia bancaria.
  • Cheque nominativo.
  • Ingreso en cuentas de entidades de crédito.

Los pagos realizados en efectivo no dan derecho a esta deducción.

También hay que restar de la base las cantidades que hayan sido subvencionadas mediante programas de ayudas públicas.

Y la instalación debe finalizar, como máximo, el 31 de diciembre de 2026.

Por eso conviene conservar las facturas, los justificantes bancarios y toda la documentación de la instalación.

¿Sigue existiendo el Plan MOVES III para instalar cargadores?

El programa MOVES III 2025 contempló ayudas para infraestructura de recarga, pero su vigencia llegó hasta el 31 de diciembre de 2025.

Por tanto, no conviene calcular actualmente el presupuesto dando por hecho que se recibirá una ayuda del MOVES III.

Otra cuestión es que puedan existir convocatorias, programas autonómicos o nuevas ayudas aplicables en el momento de realizar la instalación.

Antes de contratarla conviene comprobar las convocatorias vigentes en la comunidad autónoma correspondiente.

Ejemplo de cuánto puede acabar costando realmente

Imaginemos un presupuesto de:

  • Wallbox: 600 euros.
  • Cableado, protecciones y materiales: 600 euros.
  • Instalación y mano de obra: 500 euros.
  • Obras y otros trabajos: 300 euros.

Total: 2.000 euros.

Si toda la instalación cumple los requisitos de la deducción:

15 % de 2.000 euros = 300 euros.

El coste después del efecto fiscal sería de 1.700 euros.

No significa que Hacienda ingrese automáticamente 300 euros al contratar el cargador. La ventaja se aplica mediante la correspondiente deducción en el IRPF cuando se cumplen los requisitos establecidos.

¿Cuánto puede costar si varios vecinos quieren cargador?

Aquí puede producirse una situación interesante.

Si solamente un propietario quiere instalar un punto, puede resultar lógico realizar una instalación individual.

Pero si hay varios vecinos interesados, puede ser más eficiente estudiar una infraestructura común que permita añadir progresivamente cargadores.

Esto puede suponer un desembolso inicial mayor para preparar el garaje, pero reducir el coste de futuras instalaciones y evitar tener que ejecutar diferentes canalizaciones por las mismas zonas comunes.

La ITC-BT-52 contempla esquemas colectivos precisamente para este tipo de situaciones.

Qué preguntar antes de aceptar un presupuesto

Para comparar correctamente dos ofertas conviene comprobar que ambas incluyen lo mismo.

Pregunta expresamente:

  • ¿Está incluido el wallbox?
  • ¿Qué modelo y potencia tiene?
  • ¿Cuántos metros de cable están incluidos?
  • ¿Cuánto cuesta cada metro adicional?
  • ¿Incluye protecciones eléctricas?
  • ¿Incluye gestión dinámica de potencia?
  • ¿Están incluidas las canalizaciones y perforaciones necesarias?
  • ¿Incluye mano de obra y desplazamiento?
  • ¿Incluye la documentación y legalización que corresponda?
  • ¿El precio incluye IVA?

Un presupuesto anunciado como muy barato puede dejar fuera precisamente los elementos que más encarecen una instalación complicada.

¿Cuánto cuesta instalar un cargador en una vivienda unifamiliar?

En una vivienda unifamiliar la instalación puede resultar más sencilla porque normalmente no es necesario atravesar zonas comunes ni recorrer grandes distancias desde la instalación eléctrica hasta el vehículo.

Si este es tu caso, puedes consultar específicamente cuánto cuesta instalar un punto de recarga para el coche eléctrico en casa.

La clave para saber cuánto vas a pagar está en el garaje, no solo en el cargador

El error más frecuente al calcular el presupuesto es mirar únicamente cuánto cuesta comprar un wallbox.

En un garaje comunitario, la distancia hasta los contadores y la dificultad para llevar el cable hasta la plaza pueden tener tanto o más peso que el precio del propio aparato.

Por eso, antes de comprar el cargador por separado, es recomendable que un instalador autorizado visite el garaje y prepare un presupuesto completo.

Y durante 2026 hay que incorporar un último cálculo: comprobar si se cumplen los requisitos para aplicar la deducción del 15 % en el IRPF. En instalaciones de 4.000 euros o más que puedan utilizar toda la base máxima, la deducción puede alcanzar los 600 euros.