El 68% de los españoles recortará ocio y viajes ante la subida del coste de la vida

El 68% de los españoles recortará ocio y viajes ante la subida del coste de la vida
Foto del periodista Javi Navarro
NOTICIA de Javi Navarro

El aumento del coste de la vida está llevando a los hogares españoles a anticipar un cambio claro en sus hábitos de consumo. Reducir el ocio, viajar menos y gastar menos en energía en casa serán las principales decisiones si continúan las subidas de precios —según el último estudio del Observatorio Cetelem—.

El Indicador de Estrés Económico del Consumidor Español (IEECE) sitúa actualmente la presión financiera en 70,7 puntos sobre 100, un nivel elevado que se acerca al umbral considerado de estrés muy alto. Este contexto dibuja un escenario de ajuste progresivo del consumo, más que de recorte brusco, pero con impacto directo en el día a día de las familias.

Como recoge el informe, “el consumidor se encuentra en una posición especialmente vulnerable en caso de producirse nuevos incrementos de precios”, lo que explica que muchos hogares ya estén replanteando sus decisiones de gasto.

El ocio y los gastos no esenciales, los primeros en caer

El ocio y el consumo no esencial se consolidan como la principal palanca de ajuste. El 68% de los españoles reduciría mucho o bastante este tipo de gasto, siendo el recorte más extendido.

En concreto:

  • 33% lo reduciría de forma intensa
  • 34% lo haría de manera considerable
  • 26% optaría por un ajuste moderado
  • Solo un 4% mantendría su gasto sin cambios

Este comportamiento refleja —tal y como señala el informe— que los consumidores priorizan ajustar primero los gastos más flexibles antes de tocar necesidades básicas.

Viajar menos y aplazar planes

El gasto en viajes también se verá afectado. Más del 60% de los españoles reducirá sus desplazamientos o vacaciones, aunque de forma gradual.

Los datos muestran que:

  • 32% viajará mucho menos
  • 33% reducirá algo este gasto
  • 22% hará pequeños ajustes
  • Solo un 5% no cambiará sus planes

Este ajuste progresivo evidencia que los viajes siguen siendo importantes, pero pasan a un segundo plano en un contexto de incertidumbre económica.

Menos calefacción y menor consumo energético en el hogar

Uno de los cambios más directos afectará al consumo energético en casa. El 37% de los hogares reducirá el uso de calefacción o aire acondicionado y un 36% intentará consumir menos electricidad o gas.

Además:

  • 13% ajustará su consumo sin grandes cambios
  • 10% optará por invertir en soluciones de ahorro energético

Este comportamiento refleja una reacción inmediata ante posibles subidas del precio de la energía —una de las principales preocupaciones actuales—.

La cesta de la compra se ajusta: más ofertas y marca blanca

La alimentación tampoco queda al margen. El 41% de los españoles optará por buscar más ofertas y promociones, mientras que un 32% aumentará la compra de productos de marca blanca.

Además:

  • 21% reducirá la compra de algunos productos
  • Solo un 5% mantendrá sus hábitos sin cambios

Se trata de una estrategia clara de ahorro que confirma un cambio hacia un consumo más racional y planificado.

Menos uso del coche: el impacto del precio del combustible

El encarecimiento de los carburantes también tendrá consecuencias. El 30% de los españoles reducirá sus desplazamientos en coche, mientras que un 27% lo utilizará mucho menos.

En este contexto, comparar precios puede marcar la diferencia en el gasto mensual. Herramientas como el comparador de gasolineras más baratas permiten localizar estaciones con precios más bajos y ajustar el presupuesto en combustible —una de las partidas más sensibles para muchos hogares—.

Ahorro: entre mantenerlo o recurrir a él

Ante la incertidumbre, los hogares adoptan estrategias diversas respecto al ahorro:

  • 28% intentará mantenerlo
  • 27% recurrirá a él para cubrir gastos
  • 22% lo reducirá
  • 16% intentará aumentarlo

Este reparto evidencia un escenario de equilibrio frágil, donde cada hogar adapta su estrategia en función de su situación económica.

Un consumidor más prudente ante un escenario incierto

En conjunto, el estudio concluye que los españoles están adoptando una actitud más prudente. Reducir el gasto en ocio y restauración es la primera medida para el 42%, seguida de la reducción de viajes (19%) y la eliminación de compras no esenciales (11%).

Como resume el informe, este comportamiento configura un modelo de consumo más contenido y adaptativo —en el que se priorizan los gastos esenciales y se posponen decisiones importantes— ante un contexto económico todavía incierto.