Qué hacer si no llego a final de mes con la pensión

Qué hacer si no llego a final de mes con la pensión
NOTICIA de Jessica Pascual
05.10.2023 - 07:00h    Actualizado 23.11.2023 - 12:54h

¿La pensión no es suficiente para llegar a fin de mes? Los gastos fijos, hipotecas pendientes, el encarecimiento de productos básicos y de la vida en general dificultan que muchas personas puedan llegar holgados a final de mes, incluidos los pensionistas.

¿Qué hacer si no llego a final de mes con la pensión? Los mayores que necesiten estirar al máximo la pensión y reorganizar gastos porque tienen dificultades para llegar a fin de mes, tienen al alcance varias alternativas para conseguirlo. Desde conseguir ingresos extra cada mes a través de determinadas fórmulas hipotecarias dirigidas específicamente para este sector, hasta beneficiarse de los descuentos y servicios para pensionistas y eliminar aquellos gastos que no sean estrictamente necesarios. Además de todas las opciones planteadas, otra posibilidad consiste en pedir un adelanto de la pensión al banco para recibir el ingreso unos días antes y poder llegar más holgado a final de mes.

Hacer un presupuesto y organizar los gastos en la jubilación

Las necesidades básicas, los gastos fijos y los variables cambian a lo largo de las etapas de la vida. Por ello, es fundamental reorganizar la partida presupuestaria y tener claras las prioridades de gastos una vez alcanzada la jubilación. De ahí la importancia de hacer un nuevo presupuesto que se ajuste a las necesidades de cada momento y, sobre todo, en los casos más críticos, saber qué dejar de pagar antes si no se llega a fin de mes.

Es crucial prescindir de los gastos variables e innecesarios para ahorrar, pero nunca dejar impagos de determinadas partidas, como la hipoteca, que pueden acabar teniendo peores consecuencias económicas para los deudores, como lo que ocurre cuando se deja de pagar la letra de la hipoteca.

Respecto a determinados recibos de servicios básicos, hay que intentar no tener nunca impagos en algunos como el agua o la luz. Precisamente, según la legislación, hay unos plazos en los que te cortan la luz si no pagas un recibo, por lo que es mejor no dejar de pagar para mantener la línea de este tipo de servicios básicos. Y evitar problemas mayores.

Ahorrar con los productos y servicios diseñados para los mayores

Una de las ventajas al alcance de las personas mayores es que cuentan con una serie de productos y servicios diseñados específicamente para ellos y que les permiten ahorrar en determinados gastos del día a día. Por ejemplo, a la hora de hacer la compra semanal, hay supermercados en los que pueden conseguir determinadas ofertas. Como con la tarjeta de Carrefour con descuentos para los mayores de 65 años.

De manera adicional, valorar las distintas opciones antes de ir a hacer la compra para conseguir llenar el carrito al mejor precio, sobre todo en los productos que más se han encarecido en los últimos meses. Para ello, hay varias opciones para comprar el aceite de oliva más barato y otros productos similares.

Más allá de la compra diaria o semanal, hay otros descuentos para pensionistas a los que pueden acogerse los mayores para abaratar costes. Desde en servicios básicos, como el abono social telefónico para ahorrar en la factura de teléfono, como para el ocio, al poder ir al cine por dos euros.

Para desplazarse por ciudades, también hay descuentos específicos, como la tarjeta dorada de Renfe para mayores o el abono transporte para las personas mayores con tarifa reducida.

Por otra parte, para disfrutar de unas merecidas vacaciones sin que ello eche a perder la planificación económica del mes, los mayores pueden apuntarse a los viajes con el Imserso a un precio más reducido.

Opciones financieras para conseguir un ingreso extra y llegar a fin de mes

No todo pasa por ahorrar o conseguir descuentos. Hay otra opción al alcance de los mayores que consiste en usar su vivienda en propiedad para conseguir ingresos extra durante los años de vida que le queden. En concreto, hay tres grandes alternativas:

La nuda propiedad para vender la casa y seguir viviendo en ella. Se trata de una fórmula especialmente dirigida para las personas mayores propietarias que no llegan holgados a fin de mes con el cobro de la pensión. De tal manera que pueden vender la titularidad y propiedad del inmueble, pero seguir disfrutando del usufructo hasta el fallecimiento. A partir de entonces, la casa pasa inmediatamente a manos de los nuevos dueños.

Opción similar es la hipoteca inversa, producto bancario también dirigido a este sector de la población. Es una modalidad que consiste en que el propietario de la vivienda recibe mensualmente una determinada cantidad de dinero mientras viva. Es exactamente igual que un préstamo hipotecario, pero justo al revés, de ahí su nombre.

Es una modalidad dirigida a personas de más de 65 años que tengan una casa en propiedad. En cuanto al inmueble, una vez se produce el fallecimiento del titular, este puede recuperarse por parte de los herederos si abonan el dinero que el banco ha prestado a la persona fallecida con intereses. Aunque también existe la opción de que sea el banco quien se quede con el inmueble sin que los herederos tengan que pagar nada por ello. El banco podría vender la casa y ofrecer a los herederos el dinero restante que quede, si lo hubiera.

Otra alternativa habitacional para asumir los gastos de manera más holgada y llegar a fin de mes es optar por alguna de las alternativas de los mayores para no vivir en una residencia. En concreto, una de ellas, que consiste en compartir la vivienda. Meter a un inquilino en casa y alquilarle una habitación puede ayudar a aliviar los gastos mensuales y a gestionar la economía del hogar de forma menos ahogada.



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